La inteligencia artificial está transformando la forma en la que los consumidores descubren marcas, productos y servicios en Internet. Sin embargo, mientras esta tecnología abre nuevas oportunidades para las empresas, también está generando nuevos desafíos. Los cambios constantes en los algoritmos, el aumento de la competencia digital y la creciente fragmentación de los canales online están dificultando que muchas compañías sepan cómo llegar a sus clientes y qué estrategias funcionan realmente para impulsar su crecimiento.
Así lo refleja el informe State of European Business 2026, elaborado por team.blue a partir de una encuesta realizada a más de 10.000 empresas de 32 países europeos. El estudio alerta de la aparición de una nueva brecha de visibilidad, un fenómeno que describe la creciente desconexión entre la presencia digital de las empresas y su capacidad para entender cómo las encuentran los consumidores.
En este contexto, el 30,6% de las compañías europeas reconoce que captar clientes a través de Internet es hoy más complicado que hace dos años. No obstante, la situación es todavía más acusada en España, donde el porcentaje asciende al 37,1%, situándose por encima de la media continental.
La investigación apunta a que el ecosistema digital se ha vuelto más complejo y menos predecible para las empresas. La proliferación de plataformas, la irrupción de nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial y las modificaciones constantes de los algoritmos están alterando la forma en que los usuarios descubren negocios y toman decisiones de compra.
De hecho, los cambios en los algoritmos se han convertido en la principal preocupación para las compañías europeas, citados por el 38,8% de los encuestados. A ello se suman el incremento de los costes publicitarios (37,2%) y el aumento de la competencia (35,2%).
Como consecuencia, muchas organizaciones afirman sentirse inmersas en lo que team.blue denomina la "niebla de la IA", una situación en la que resulta cada vez más difícil identificar qué acciones generan realmente visibilidad y crecimiento.
Esta incertidumbre se refleja también en la percepción de control. Solo el 5,5% de las empresas europeas asegura tener un control total sobre cómo los clientes las descubren en Internet, mientras que el 37,7% reconoce sentirse poco o nada capaz de influir en ese proceso.
Pese a estas dificultades, España destaca como uno de los países mejor posicionados para afrontar esta transformación.
El informe revela que el 76,5% de las empresas españolas considera que la inteligencia artificial cambiará la manera en que los consumidores descubren negocios en los próximos años, una cifra similar a la media europea. Sin embargo, la diferencia aparece cuando se analiza el grado de preparación.
Mientras que solo el 29,6% de las empresas europeas afirma sentirse preparada para este nuevo escenario, en España el porcentaje alcanza el 48,7%, el más elevado entre todos los mercados analizados. Además, únicamente el 13,6% de las compañías españolas reconoce no estar preparada para afrontar este cambio, la cifra más baja del estudio.
Por su parte, Manuela Becerra, Country Manager de team.blue España, ha explicado que el mercado español se encuentra entre los más avanzados de Europa tanto en el uso de reseñas digitales como en la adopción de herramientas de inteligencia artificial para descubrir empresas y servicios.
Sin embargo, la directiva ha advertido de que esta evolución también está provocando una pérdida de visibilidad sobre el origen real de los clientes. Según ha señalado, cuando una empresa desconoce cómo llegan los consumidores hasta ella, resulta mucho más complicado tomar decisiones acertadas y sostener su crecimiento a largo plazo.
La investigación también pone de relieve una importante diferencia entre organizaciones de distinto tamaño.
Las compañías con menos de 50 empleados tienen más dificultades para adaptarse al nuevo escenario digital. En concreto, el 30,7% de estas empresas asegura no sentirse preparada para afrontar los cambios impulsados por la inteligencia artificial, más del doble que las organizaciones de mayor tamaño, donde este porcentaje se reduce al 13,7%.
Esta situación adquiere especial relevancia si se tiene en cuenta que las pequeñas empresas representan el 99% del tejido empresarial europeo y generan cerca de la mitad del empleo de la región.
A pesar del auge de las redes sociales, los buscadores y las nuevas plataformas impulsadas por inteligencia artificial, el estudio concluye que muchas empresas siguen desaprovechando uno de los pocos activos digitales sobre los que mantienen un control directo: su propia página web.
Aunque el 86,5% de las empresas europeas dispone de un sitio web corporativo, únicamente el 9,7% realiza un seguimiento preciso de cómo los visitantes se convierten en clientes potenciales o compradores. Además, más de la mitad (50,9%) reconoce no monitorizar este proceso.
Para Claudio Corbetta, CEO de team.blue, las compañías se enfrentan a un momento decisivo. El directivo ha explicado que los clientes descubren empresas a través de más canales que nunca y que la inteligencia artificial está redefiniendo la manera en que la información se muestra y se recomienda. En este escenario, considera fundamental que las organizaciones construyan una base digital sólida que les permita ganar confianza, visibilidad y capacidad de crecimiento.
En la misma línea, Bilal Ahmed, Chief AI & Data Officer de team.blue, ha señalado que el objetivo no debe ser perseguir cada nueva herramienta basada en IA que aparece en el mercado. A su juicio, la prioridad pasa por garantizar que la información sobre la empresa sea precisa, fiable y fácil de encontrar, algo para lo que un sitio web sólido continúa siendo uno de los activos más valiosos.