La operación, valorada en 3.900 millones de dólares y cuyo cierre está previsto para el segundo semestre de 2026 tras recibir las autorizaciones regulatorias correspondientes, permitirá a Qualcomm ampliar su capacidad para desarrollar soluciones de IA generativa y agentes inteligentes sobre infraestructuras distribuidas que abarcan dispositivos, Edge Computing y centros de datos.
El principal activo que incorpora Qualcomm es la plataforma de software desarrollada por Modular, diseñada para ejecutar modelos de inteligencia artificial de forma eficiente sobre múltiples arquitecturas de computación.
La tecnología desarrollada por la compañía permite que un mismo modelo pueda funcionar sobre CPU, GPU, NPU o aceleradores ASIC personalizados sin necesidad de reescribir el código para cada plataforma. De este modo, los desarrolladores pueden construir una única aplicación y desplegarla posteriormente sobre distintos entornos de hardware, lo que reduce la complejidad del desarrollo y el coste total de explotación.
Además, Qualcomm pretende aprovechar esta tecnología para crear una capa de computación independiente del fabricante del silicio, una aproximación que busca aumentar la flexibilidad del hardware y facilitar la interoperabilidad entre diferentes plataformas de inteligencia artificial.
Asimismo, Modular aporta una comunidad de desarrolladores definida por la propia compañía como abierta, neutral respecto a fabricantes y orientada a mejorar la portabilidad y la eficiencia de la infraestructura de IA, un aspecto que Qualcomm considera estratégico para ampliar su ecosistema de software.
La adquisición también supone un paso relevante dentro de la expansión de Qualcomm hacia el mercado de los centros de datos, un segmento donde la compañía busca ganar protagonismo aprovechando el crecimiento de las cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Según explica la empresa, la integración del software de Modular permitirá optimizar tareas de inferencia, orquestación y despliegue de modelos distribuidos, además de mejorar el rendimiento desde el primer día de funcionamiento de los nuevos aceleradores de IA desarrollados por Qualcomm.
En este sentido, la compañía considera que la evolución del mercado exige combinar avances en hardware con plataformas de software capaces de gestionar entornos de computación heterogéneos y desagregados, donde conviven aceleradores de distintos fabricantes. Para Qualcomm, el objetivo consiste en facilitar que empresas, proveedores cloud, fabricantes de equipos, desarrolladores y creadores de modelos puedan trasladar con mayor rapidez sus soluciones de inteligencia artificial desde el desarrollo hasta los entornos de producción.
"Esta adquisición marca un momento decisivo no solo para Qualcomm, sino para la industria de la IA"
Durante el anuncio de la operación, el presidente y consejero delegado de Qualcomm, Cristiano Amon, ha asegurado que "esta adquisición marca un momento decisivo no solo para Qualcomm, sino para la industria de la IA". El directivo ha señalado que el crecimiento de la IA basada en agentes está impulsando arquitecturas cada vez más abiertas y distribuidas. "Creemos que el futuro pertenece a plataformas horizontales, pensadas para los desarrolladores, capaces de funcionar sobre diversos entornos de computación y ofrecer a los clientes una verdadera libertad para decidir cómo y dónde desplegar la IA", apunta.
Por su parte, el cofundador y consejero delegado de Modular, Chris Lattner, ha explicado que la compañía nació con el objetivo de construir "una base de software más abierta y eficiente para la inteligencia artificial" capaz de operar sobre diferentes plataformas hardware. Asimismo, ha señalado que la integración en Qualcomm permitirá acelerar ese objetivo gracias al alcance global y a la capacidad tecnológica del fabricante estadounidense.