La autoridad cuestiona la eficacia de los sistemas de verificación de edad utilizados por la red social y considera que podrían estar permitiendo que usuarios menores accedan a contenidos potencialmente perjudiciales.
La investigación llega un día después de la publicación de dos informes sobre la aplicación de los controles de edad en internet y la experiencia de los menores en el entorno digital. En ellos, Ofcom concluye que los modelos de inferencia de edad empleados por algunas plataformas, entre ellas TikTok, no pueden considerarse "altamente efectivos", tal y como exige la normativa británica.
Según la OSA, las plataformas deben implantar mecanismos capaces de identificar con fiabilidad a los menores para adaptar su experiencia de uso y evitar su exposición a contenidos relacionados con pornografía, autolesiones o suicidio. Si Ofcom determina que TikTok incumple estas obligaciones, la compañía podría enfrentarse a multas de hasta 18 millones de libras o el 10% de su facturación mundial, la cantidad que resulte superior. El regulador prevé ofrecer una actualización de la investigación durante el próximo mes de octubre.
"Las comprobaciones de edad son una piedra angular de las leyes británicas de seguridad online”
"Las comprobaciones de edad son una piedra angular de las leyes británicas de seguridad online”, apunta la directora ejecutiva de Ofcom, Dame Melanie Dawes, aunque los resultados muestran avances, "las empresas tecnológicas deben hacer más". Asimismo, ha subrayado que tanto TikTok como los motores de búsqueda deberán reforzar sus sistemas para evitar que los menores accedan a contenidos perjudiciales mientras el Reino Unido prepara nuevas restricciones para el uso de redes sociales por menores de 16 años previstas para 2027.
El principal foco de la investigación se centra en los sistemas de inferencia de edad utilizados por TikTok. Esta tecnología estima la edad de un usuario a partir de su comportamiento dentro de la plataforma, en lugar de verificarla mediante métodos de autenticación más robustos. Ofcom sostiene que existen "serias dudas" sobre la capacidad de estos modelos para identificar correctamente a los menores. En consecuencia, considera que algunos niños podrían no ser detectados como tales y, por tanto, acceder a contenidos que deberían permanecer restringidos.
El regulador lanza además un mensaje al conjunto del sector tecnológico al afirmar que los sistemas de inferencia de edad "no serán suficientes" para respaldar la futura prohibición del acceso de menores de 16 años a determinadas redes sociales prevista por el Gobierno británico. En este sentido, insta a las plataformas que utilizan estos modelos a adoptar otros mecanismos incluidos en su guía como altamente efectivos o, en caso contrario, demostrar con pruebas sólidas que su tecnología ofrece un nivel equivalente de protección.
El informe de Ofcom también refleja avances en la implantación de controles de edad durante el último año. Entre julio de 2025 y enero de 2026, el porcentaje de menores que se encontraron con verificaciones de edad consideradas altamente efectivas pasó del 25% al 43%.
Asimismo, los diez principales sitios pornográficos del Reino Unido ya incorporan sistemas de control de edad y la mayoría de las cien plataformas más visitadas también los han implantado. Entre el 8% de menores que intentó acceder a contenidos pornográficos, la mitad únicamente llegó a páginas que disponían de estas verificaciones y la mayoría abandonó los sitios en pocos segundos.
El 33% de los resultados de la primera página de Google y el 54% de Bing dirigían a páginas pornográficas sin controles de edad
Sin embargo, Ofcom advierte que todavía existen importantes lagunas, ya que el 33% de los resultados de la primera página de Google y el 54% de Bing dirigían a páginas pornográficas sin controles de edad, por lo que ha solicitado a ambos buscadores que colaboren para reducir la visibilidad de estos contenidos.
Además, el regulador señala que algunas aplicaciones de citas continúan permitiendo el acceso de adolescentes de entre 15 y 17 años pese a disponer de sistemas de verificación, lo que evidencia la necesidad de reforzar su implementación.