La Comisión Europea ha remitido el expediente correspondiente a Iliad, cuya dimensión internacional obligaba inicialmente a que la operación fuera revisada por las autoridades comunitarias al superar los umbrales europeos de control de concentraciones. Sin embargo, Bruselas considera que la Autoridad francesa de Competencia es la institución "mejor situada" para analizar el impacto de la adquisición debido a que sus efectos se concentran principalmente en el mercado nacional y porque la operación está vinculada a otras dos concentraciones de ámbito francés protagonizadas por Orange y Bouygues Telecom.
Con esta decisión, los tres expedientes quedarán bajo un único supervisor, lo que permitirá un análisis conjunto de toda la operación. No obstante, la Comisión Europea continuará colaborando con la autoridad francesa durante el proceso de investigación. Esto choca con lo vivido en España, donde la operación para fusionar los negocios del Grupo MásMóvil y Orange España sí llegó a Bruselas y tardó casi 20 meses en dirimirse.
Orange y Bouygues Telecom iniciaron las conversaciones previas con el regulador francés el pasado 30 de junio mediante la presentación de la documentación de prenotificación. Tras el visto bueno de Bruselas, Iliad podrá incorporarse ahora a ese mismo procedimiento antes de presentar formalmente su notificación.
La Autorité de la concurrence ya ha advertido que la complejidad de la operación exigirá una investigación prolongada. El organismo francés estima que el análisis se extenderá "al menos 18 meses", un calendario que retrasará cualquier decisión definitiva sobre el futuro de SFR.
Según distintas informaciones publicadas en Francia, el hecho de que el expediente quede en manos del regulador nacional aumenta las posibilidades de que la operación reciba finalmente autorización, aunque previsiblemente estará condicionada al cumplimiento de determinados compromisos para preservar la competencia en el mercado. En este sentido, ni Altice, ni Orange, ni Bouygues Telecom ni Iliad han realizado comentarios tras conocerse la decisión, si bien los operadores habían manifestado previamente su preferencia por una revisión centralizada en París.
La compra de SFR no consiste en la adquisición íntegra de la compañía por un único operador, sino en un reparto de sus distintos negocios entre los tres miembros del consorcio: Bouygues Telecom absorbe la mayor parte de las actividades de SFR, con alrededor del 42% de los activos. Iliad, matriz de Free, asumiría aproximadamente el 31%, incluyendo la marca RED by SFR, mientras que Orange se quedaría con cerca del 27% restante, principalmente relacionado con determinados activos de telecomunicaciones. Además, las frecuencias radioeléctricas y parte de las infraestructuras de red serán redistribuidas entre los tres grupos.