El empleo tecnológico continúa creciendo en España con más de 840.000 ocupados y 745.564 afiliados a la Seguridad Social en 2025. El último TIC Monitor de Fundación VASS destaca la consolidación del sector, aunque advierte de una nueva etapa marcada por un crecimiento más moderado, la productividad y la inteligencia artificial.
El sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) mantiene su posición como uno de los principales motores de la economía española según lo ha reflejado la última edición del TIC Monitor, elaborado por la Fundación VASS junto con el Centro de Predicciones Económicas (CEPREDE), que analiza la evolución del sector entre 2022 y 2025 y pone de manifiesto tanto su fortaleza como los nuevos desafíos a los que se enfrenta.
Según el informe, el núcleo de actividades TIC alcanzó en 2025 los 840.100 ocupados, según la Encuesta de Población Activa (EPA), y una media anual de 745.564 afiliados a la Seguridad Social, una cifra que supera incluso el volumen de afiliación de todo el sector del transporte. Aunque el informe confirma que la industria tecnológica sigue expandiéndose, también señala que el sector ha dejado atrás los elevados ritmos de crecimiento registrados tras la recuperación posterior a la COVID-19.
"La competitividad ya no dependerá únicamente del volumen de crecimiento o del empleo, sino de la capacidad para ganar productividad, atraer talento y desarrollar ecosistemas tecnológicos sólidos.”
Entre 2022 y 2025, las actividades TIC registraron un crecimiento medio anual del 5% en cifra de negocio, acompañado por un incremento del 2,4% en el empleo y del 2,6% en productividad, los autores consideran que esta evolución refleja la entrada del sector en una etapa de mayor madurez, caracterizada por un crecimiento más estable y sostenible, donde la competitividad dependerá cada vez más de la innovación, la eficiencia y la capacidad para atraer talento especializado.
El estudio destaca que el sector TIC continúa aumentando su relevancia dentro del tejido productivo nacional, actualmente, representa el 7,7% de la cifra de negocio del conjunto del sector servicios, situándose por encima de actividades tradicionales como la venta y reparación de vehículos. En el ámbito laboral, la programación informática y la consultoría tecnológica siguen siendo el principal motor del ecosistema digital español, concentrando aproximadamente dos tercios del empleo del sector y consolidándose como una pieza clave para la transformación digital de empresas y administraciones.
El informe señala que la evolución tecnológica, especialmente el auge de la inteligencia artificial, está modificando las prioridades de inversión y la forma en que las compañías prestan servicios digitales. Lejos de representar una desaceleración estructural, Fundación VASS considera que esta transformación apunta hacia un modelo de crecimiento con mayor valor añadido, donde la productividad y la especialización tendrán un papel más relevante que el simple incremento del volumen de negocio o del empleo. En este contexto, el desarrollo de talento cualificado y la capacidad de innovación serán factores determinantes para mantener la competitividad del sector tecnológico español.
Uno de los aspectos más destacados del informe es la fuerte concentración territorial del sector TIC, Madrid y Cataluña reúnen conjuntamente el 63% del empleo tecnológico y el 74% del volumen de negocio de toda la industria, consolidándose como los dos principales polos tecnológicos del país, no obstante, otras comunidades autónomas también muestran una evolución positiva. La Comunidad Valenciana destaca por el crecimiento experimentado desde 2022, con un incremento del 13,9% en la cifra de negocio y del 11,3% en productividad y, por su parte, Aragón y Baleares lideran la creación de empleo tecnológico, convirtiéndose en las regiones que más han ampliado su base de trabajadores especializados durante el periodo analizado.
Para Antonio Rueda, director de Fundación VASS y responsable del TIC Monitor, el sector inicia una nueva fase en la que el liderazgo ya no dependerá únicamente del crecimiento del empleo, “el sector TIC ha dejado atrás la fase de crecimiento extraordinario que siguió a la pandemia y entra en una etapa de consolidación. La competitividad ya no dependerá únicamente del volumen de crecimiento o del empleo, sino de la capacidad para ganar productividad, atraer talento y desarrollar ecosistemas tecnológicos sólidos”. Según el estudio, estos factores serán decisivos para que España mantenga su posición como uno de los principales referentes de la economía digital europea en los próximos años.