La operación, adelantada por The New York Times, representa un nuevo paso en la evolución del mercado de la infraestructura para inteligencia artificial, donde la disponibilidad de potencia de cálculo se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad. Según el diario, las conversaciones comenzaron hace varios meses y continúan abiertas, por lo que todavía no se conocen todos los términos del contrato. No obstante, tres fuentes conocedoras de la negociación señalan que Anthropic abonaría cuotas mensuales a Meta por el uso de esa infraestructura durante la vigencia del acuerdo.
La posible alianza se enmarca en la nueva estrategia de Meta para convertir el excedente de capacidad de sus centros de datos en una nueva fuente de ingresos. La compañía ha comenzado a explorar un modelo de negocio basado en el alquiler de potencia de computación a terceros, aprovechando las fuertes inversiones realizadas en infraestructura de inteligencia artificial. Este planteamiento refleja un cambio en la forma de monetizar las grandes plataformas tecnológicas, que además de utilizar sus centros de datos para desarrollar sus propios modelos de IA, aspiran a ofrecer esos recursos a otras empresas del sector.
Asimismo, la operación pone de manifiesto la creciente demanda de capacidad de procesamiento por parte de las compañías especializadas en inteligencia artificial. El entrenamiento y la ejecución de modelos cada vez más complejos exige infraestructuras con una enorme capacidad de cálculo, lo que ha impulsado una carrera entre los grandes proveedores tecnológicos para ampliar sus centros de datos y desplegar nuevos recursos de computación.
El posible contrato con Meta se sumaría a la intensa estrategia de Anthropic para asegurar el acceso a infraestructura de alto rendimiento. La compañía ha cerrado en los últimos meses varios acuerdos con algunos de los principales actores del mercado de la computación en la nube y de la inteligencia artificial. Uno de los más relevantes llegó en mayo, cuando Anthropic alcanzó una alianza con SpaceX para acceder a toda la capacidad de procesamiento del centro de datos Colossus 1. Ese acuerdo permitió incorporar otros 300 megavatios (MW) de capacidad de computación y ampliar los recursos destinados a los usuarios de las suscripciones Claude Pro y Claude Max.
Además, la empresa también ha reforzado su colaboración con otras grandes tecnológicas como Amazon, Google y Nvidia para continuar aumentando la capacidad necesaria para el desarrollo y despliegue de sus modelos de inteligencia artificial.