Hasta ahora, los robots utilizaban diferentes programas para reconocer la voz, identificar objetos mediante visión artificial, planificar movimientos o controlar sus motores. Con este nuevo enfoque, todas esas capacidades funcionan de forma conjunta, lo que reduce el tiempo de respuesta y permite interacciones mucho más fluidas.
Unitree orienta este desarrollo hacia aplicaciones de asistencia doméstica, cuidado de personas dependientes y entornos sanitarios. El robot puede recibir una orden por voz, analizar lo que ocurre a su alrededor y ejecutar la tarea de forma inmediata, sin depender de distintos módulos que intercambian información entre sí.
Según la compañía, este procesamiento unificado mejora especialmente la capacidad de reacción cuando el entorno cambia durante una operación. Para demostrarlo, Unitree ha publicado un vídeo en el que uno de sus robots coloca un cojín sobre un sofá, identifica colores, cuenta cajas de medicamentos, selecciona el envase solicitado, clasifica ropa, introduce platos en un lavavajillas y ajusta la inclinación de una cama hospitalaria.
Más allá del catálogo de tareas, la demostración pone el foco en la capacidad del robot para adaptarse a situaciones imprevistas. En una de las pruebas, mientras inclinaba una cama de hospital, recibió la orden verbal de detenerse y canceló el movimiento de forma inmediata.
Aunque la acción pueda parecer sencilla, este tipo de respuesta es especialmente relevante en hogares y centros sanitarios, donde un robot debe reaccionar al instante para garantizar la seguridad de las personas.