La cifra multiplica por cinco la alcanzada en su Serie B y sitúa la financiación total prevista de la compañía en 800 millones de dólares, incluidas las rondas anteriores. La operación permitirá reforzar su plataforma de inteligencia artificial eficiente y extenderla desde dispositivos y redes de telecomunicaciones hasta centros de datos soberanos y se destinarán a ampliar su catálogo de modelos eficientes, reforzar la investigación en algoritmos propios, invertir en gigafactorías soberanas de IA y ampliar su presencia en Asia, Oriente Medio, Canadá y Estados Unidos.
La ronda está coliderada por Forgepoint Capital International, BNPP Solar Impulse Venture Fund y Bullhound Capital. Asimismo, participan Santander Alternative Investments, Tikehau Capital, HP, Orange Ventures, Scania Invest, NAventures, Qatar Development Bank, Zouk Capital, SETT, EIC Fund, el fondo Hazten Scale-Up del Gobierno Vasco y Kutxa Fundazioa. JP Morgan y Santander CIB han asesorado la operación, que podría continuar abierta a nuevos inversores estratégicos.
La estrategia de Multiverse Computing se apoya en dos líneas principales. La primera busca trasladar la ejecución de modelos de inteligencia artificial desde los grandes centros de datos hasta teléfonos, vehículos, fábricas, cámaras, satélites o infraestructuras de telecomunicaciones. De este modo, los dispositivos pueden procesar información directamente, sin depender siempre de una conexión con la nube.
La segunda línea se centra en la IA soberana y en la reducción del consumo energético. La compañía plantea centros de datos capaces de ejecutar más cargas de trabajo con menos infraestructura, menor utilización de GPU y una demanda eléctrica inferior.
“La industria de la IA ha aceptado durante años una restricción falsa: que los modelos potentes requieren infraestructuras costosas”
“La industria de la IA ha aceptado durante años una restricción falsa: que los modelos potentes requieren infraestructuras costosas”, ha afirmado Enrique Lizaso, cofundador y consejero delegado de Multiverse Computing. Según el directivo, la empresa ya ha demostrado que la IA puede funcionar “a pleno rendimiento en un teléfono inteligente, dentro de un centro de datos soberano o en una fábrica sin conexión a la nube”.
El núcleo tecnológico de esta propuesta es CompactifAI, un sistema de compresión que aplica redes tensoriales, un marco matemático procedente de la física cuántica. La tecnología, impulsada por el cofundador y director científico Román Orús, permite reducir el tamaño de los grandes modelos de lenguaje entre un 80% y un 95%, con una pérdida de precisión considerada irrelevante por la compañía.
La plataforma cubre despliegues en la nube, instalaciones privadas y dispositivos finales. Además, CompactifAI Router decide en tiempo real si cada carga de trabajo debe ejecutarse localmente o enviarse a la nube, en función de sus necesidades. Asimismo, Multiverse también desarrolla una capa de software para fábricas de IA y centros de datos que integra compresión de modelos, gestión de GPU, servicios de inteligencia artificial y controles orientados a entornos soberanos. En lugar de obligar a las empresas a sustituir su infraestructura o trasladar todas sus operaciones a un hiperescalador, la solución añade una capa de eficiencia sobre los sistemas ya existentes y asigna cada tarea al modelo y al entorno más adecuados.
Desde su Serie B, cerrada en junio de 2025, Multiverse Computing ha multiplicado por más de diez sus ingresos anualizados. Además, las ventas crecieron 96 veces interanualmente durante el primer trimestre de 2026 con clientes y socios como Allianz, Bank of Canada, Bosch, Iberdrola, Indra, PwC y Telefónica, con actividad en sectores como manufactura, finanzas, energía, aeroespacial, ciberseguridad, defensa y salud.