La infraestructura digital vive uno de los mayores ciclos de inversión de su historia. Al menos tres billones de dólares se destinarán a centros de datos y activos asociados en los próximos cinco años, de acuerdo con un informe publicado por Moody’s Ratings.
El fuerte crecimiento de la inteligencia artificial generativa, los servicios cloud y las redes avanzadas está acelerando la necesidad de capacidad de cómputo, energía y conectividad, situando a los centros de datos en el centro de la transformación tecnológica global.
El grueso de este esfuerzo inversor estará liderado por los grandes actores tecnológicos estadounidenses. Moody’s estima que seis hyperscalers: Microsoft, Amazon, Alphabet, Oracle, Meta y CoreWeave, invertirán alrededor de 500.000 millones de dólares solo este año en centros de datos. La cifra podría escalar hasta los 600.000 millones en 2027, tras haber rozado los 400.000 millones el año anterior.
Estas compañías afrontan una presión creciente para ampliar capacidad ante la demanda de modelos de IA cada vez más intensivos en computación. Como subraya John Medina, vicepresidente sénior de Moody’s, tecnologías inexistentes hace apenas tres años, como los grandes modelos conversacionales, ya consumen enormes volúmenes de recursos de cómputo, una tendencia difícil de predecir pero claramente estructural.
Capacidad al alza y riesgos de concentración
La agencia destaca que la capacidad de los centros de datos continúa creciendo a tasas de doble dígito y que la nueva oferta se monetiza con rapidez gracias a contratos prearrendados con grandes clientes. Este modelo reduce el riesgo de sobrecapacidad vacante, aunque introduce otro factor de riesgo: la elevada concentración en pocos inquilinos con gran peso financiero.
De este modo, aunque el crecimiento sigue en una fase temprana, Moody’s anticipa que el ritmo de expansión se mantendrá durante al menos los próximos 12 a 18 meses a escala global. La Agencia Internacional de la Energía estima que el consumo eléctrico mundial de los centros de datos alcanzará unos 600 teravatios hora en 2026, frente a los 525 TWh de 2025, que ya supusieron un aumento interanual del 20%.
Financiación: más allá de la banca tradicional
El volumen de capital requerido está transformando también los mecanismos de financiación. Los bancos seguirán desempeñando un papel central, pero los inversores institucionales ganan peso para complementar la financiación durante la fase de construcción. En paralelo, Moody’s prevé un mayor recurso a instrumentos como titulizaciones respaldadas por activos, bonos hipotecarios comerciales y crédito privado.
Solo en el mercado estadounidense de titulizaciones, se emitieron cerca de 15.000 millones de dólares en 2025, una cifra que podría crecer de forma notable este año impulsada por préstamos ligados a nuevos desarrollos de centros de datos. No obstante, la agencia advierte de que un endeudamiento excesivo podría generar tensiones si la adopción tecnológica no evoluciona al ritmo esperado.
Energía y regulación, cuellos de botella clave
El informe subraya que la disponibilidad de energía se ha convertido en uno de los principales factores limitantes. Las preocupaciones públicas sobre el consumo energético y de agua han frenado proyectos en algunos mercados, mientras que otras regiones están revisando sus marcos regulatorios para atraer inversiones vinculadas a la IA.
El auge de los centros de datos obligará a las eléctricas a reforzar la generación, el almacenamiento y las redes, al tiempo que equilibran objetivos de crecimiento, descarbonización y costes. En mercados pequeños, como Malasia o Australia, la demanda asociada a los centros de datos exigirá inversiones adicionales relevantes, mientras que en países como China o India se integrará dentro de planes energéticos de mayor escala. A corto y medio plazo, los combustibles fósiles seguirán siendo una fuente clave, aunque en algunos países la energía nuclear también podría desempeñar un papel relevante.
Asia-Pacífico, el gran foco de crecimiento
Moody’s sitúa a Asia-Pacífico como responsable de aproximadamente la mitad del crecimiento mundial de la demanda. La región cuenta con unos 16 gigavatios de capacidad en centros de datos hyperscale, colocation y edge, una cifra que podría más que duplicarse en cinco años, con un crecimiento anual cercano al 20% hasta 2030. Este desarrollo requeriría inversiones de hasta 900.000 millones de dólares.
China seguirá liderando el mercado regional, aunque principalmente dentro de su propio ecosistema tecnológico
China seguirá liderando el mercado regional, aunque principalmente dentro de su propio ecosistema tecnológico. Sin embargo, la agencia alerta de posibles riesgos de sobreconstrucción derivados de desequilibrios entre oferta y demanda y de la rápida obsolescencia tecnológica.
Pese a los retos, Moody’s concluye que la carrera por los centros de datos se encuentra todavía en una fase inicial. La combinación de IA, cloud y servicios digitales avanzados sostiene una demanda estructural que podría prolongar este ciclo inversor durante la próxima década.
La clave, advierte la agencia, residirá en equilibrar velocidad de despliegue, disciplina financiera y sostenibilidad energética para evitar que la euforia inversora se traduzca en vulnerabilidades a largo plazo.