Aplicaciones

LinkedIn endurece su lucha contra la ‘basura de IA’: su botón de reportes supera el millón de clics

Miguel Castaño | Lunes 24 de agosto de 2026

La batalla contra el llamado AI slop, contenido generado o automatizado con inteligencia artificial que se percibe como repetitivo, superficial o de escaso valor, ha llegado con fuerza a LinkedIn. La plataforma profesional quiere reducir la presencia de este tipo de publicaciones en su feed y, para ello, está recurriendo no solo a sus propios sistemas de detección, sino también a los usuarios.



Desde el pasado 30 de julio, LinkedIn permite marcar directamente una publicación con la opción «Parece spam de IA», en menos de un mes, esta herramienta ya ha superado el millón de reportes, una cifra que muestra hasta qué punto los usuarios están empezando a mostrar rechazo hacia determinados contenidos generados automáticamente. Según los datos compartidos por LinkedIn y recogidos en la información, las publicaciones que la compañía clasifica como «basura de IA» reciben actualmente un 40 % menos de visualizaciones que hace unas semanas.

LinkedIn convierte a sus usuarios en detectores de AI slop

La nueva función aparece dentro del menú de tres puntos de cada publicación, cuando un usuario considera que un contenido parece automatizado o generado mediante IA con poco esfuerzo, puede utilizar esta opción para comunicarlo a LinkedIn, la compañía combina posteriormente estas señales con sus propios sistemas de detección para determinar qué contenidos pueden encajar dentro de esta categoría. La estrategia supone un cambio interesante frente a los sistemas tradicionales de moderación, en lugar de depender exclusivamente de algoritmos capaces de detectar patrones en el texto, LinkedIn incorpora también la percepción de sus propios usuarios como una señal para determinar qué publicaciones deberían perder visibilidad.

Hari Srinivasan, responsable de producto de LinkedIn, ya explicó al presentar la función que la lucha contra la «basura de IA» es una prioridad para la plataforma, según su planteamiento, los usuarios acuden a LinkedIn principalmente para conectar con personas reales y compartir experiencias e ideas, por lo que la compañía quiere preservar ese componente humano, LinkedIn asegura además que parte de estos reportes desde la buena fe y que pretende utilizarlos como información para mejorar sus sistemas.

La consecuencia más importante para los creadores está en el algoritmo del feed, LinkedIn asegura que las publicaciones que sus sistemas clasifican como AI slop están obteniendo un 40 % menos de visualizaciones que hace unas semanas. La compañía, sin embargo, no ha detallado públicamente cuáles son todos los criterios utilizados para determinar cuándo una publicación entra en esta categoría.

Esto introduce una distinción importante, utilizar inteligencia artificial no significa automáticamente que una publicación vaya a ser considerada basura de IA, el problema para LinkedIn parece estar más relacionado con el resultado final y con aquellos contenidos que presentan señales de automatización, falta de originalidad o escaso esfuerzo. La plataforma también ha comenzado a informar de manera privada a los autores cuando otros usuarios han señalado una de sus publicaciones, el mensaje indica que algunos miembros consideran que el contenido parece creado con IA. La advertencia, eso sí, no aparece públicamente como una acusación de spam ni significa necesariamente que la publicación vaya a ser eliminada.

El fenómeno también afecta a los comentarios

El problema de la automatización no se limita a las publicaciones que aparecen en el feed, LinkedIn afirma que bloquea cientos de miles de comentarios automatizados cada día, además de millones de otros intentos de automatización detectados durante los últimos dos meses, el dato refleja la dimensión que está alcanzando la generación automática de contenido dentro de las redes profesionales, comentarios genéricos, respuestas aparentemente personalizadas y publicaciones creadas en masa pueden terminar convirtiendo las plataformas sociales en espacios donde resulta cada vez más difícil distinguir entre una interacción humana y una generada automáticamente.

En LinkedIn, donde buena parte del contenido gira alrededor de experiencias profesionales, consejos, productividad y liderazgo, este fenómeno puede resultar especialmente problemático, la compañía también está reduciendo su propia apuesta por la generación automática de publicaciones. LinkedIn ha retirado la función «enhance your post», una herramienta que utilizaba inteligencia artificial para ayudar a redactar y mejorar publicaciones, en su lugar, la plataforma ha introducido una herramienta más limitada que se centra en corregir la ortografía sin modificar el tono del texto.

El cambio resulta significativo, mientras las herramientas externas de IA generativa permiten crear publicaciones completas en cuestión de segundos, LinkedIn está optando por reducir el grado de intervención de su propia IA en este apartado, la compañía parece apostar así por una idea diferente: la inteligencia artificial puede ayudar al usuario a escribir, pero no debería sustituir completamente su voz y experiencia personal.

¿Cuánto contenido de LinkedIn está generado por IA?

Un análisis de Pangram, una empresa especializada en detectar textos generados mediante inteligencia artificial, ofrece otra perspectiva sobre el problema, la compañía analizó publicaciones largas de LinkedIn y determinó que el 41 % de la muestra estudiada parecía estar completamente generado por IA. No obstante, este dato debe interpretarse con cautela, el 41 % corresponde exclusivamente a las publicaciones analizadas por Pangram y no significa que el 41 % de todo LinkedIn esté generado por inteligencia artificial.

Aun así, sirve para ilustrar la magnitud del fenómeno y ayuda a explicar por qué la plataforma está reforzando sus mecanismos para combatir el contenido automatizado, la llegada de estas herramientas ha cambiado radicalmente la capacidad para producir contenido a escala. Una persona puede utilizar un modelo como ChatGPT para generar decenas de publicaciones, reformular textos, crear respuestas o mantener una actividad constante en redes sociales con una intervención humana mínima.

El problema aparece cuando esa automatización genera un feed lleno de contenidos prácticamente intercambiables: las mismas estructuras, los mismos consejos, las mismas frases sobre liderazgo y productividad y un tono excesivamente pulido que termina eliminando cualquier rasgo personal, LinkedIn parece haber entendido que el valor de su plataforma no está únicamente en la cantidad de contenido que se publica, sino en que ese contenido siga siendo relevante para quienes lo consumen.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas