La visita del Papa León XIV ha obligado a los operadores de telecomunicaciones a desplegar estos días el mayor operativo de comunicaciones de su historia reciente.
Mientras el Papa León XIV continúa su recorrido por España y cientos de miles de personas participan en los actos programados en Madrid, Barcelona y Canarias, otro operativo de dimensiones excepcionales trabaja lejos de los focos. Detrás de cada fotografía enviada, cada retransmisión en directo y cada videollamada realizada por los asistentes existe una compleja infraestructura de telecomunicaciones sometida a una de las mayores pruebas de estrés de su historia reciente.
La visita papal se ha convertido en un desafío tecnológico de primer nivel para los operadores españoles. Las concentraciones masivas de fieles, voluntarios, medios de comunicación, personal de organización y dispositivos de seguridad generan una demanda de conectividad difícil de comparar con cualquier otro acontecimiento celebrado hasta ahora en el país. En momentos concretos se han calculado la conexión de más de un millón de dispositivos simultáneamente para compartir imágenes, consultar información o comunicarse con familiares y amigos.
Ante este escenario, Telefónica, MasOrange y Vodafone España han activado dispositivos extraordinarios para garantizar la continuidad de las comunicaciones durante toda la gira pastoral. Aunque el grueso del despliegue recae sobre Telefónica como colaborador tecnológico principal del evento, la respuesta coordinada de los tres grandes operadores refleja hasta qué punto las telecomunicaciones se han convertido en una infraestructura crítica para el desarrollo de los grandes acontecimientos de país.
Interconectar a una multitud en movimiento
A diferencia de un concierto o un evento deportivo, donde la concentración de usuarios se limita a un recinto concreto, la visita del Papa presenta una complejidad adicional. Los desplazamientos entre ciudades, los recorridos urbanos y la sucesión de actos multitudinarios obligan a garantizar cobertura y capacidad en múltiples localizaciones de forma simultánea
La situación es especialmente exigente en Madrid, donde los dos actos más multitudinarios han reunido a más de 1 millón de personas en el caos de la Santa Misa y más de medio millón en el caso de la Vigilia de oración con los jóvenes. En estos escenarios, el principal desafío ya no pasa por mantener la cobertura, sino por absorber picos de tráfico extraordinarios cuando miles de asistentes intentan enviar fotografías, vídeos o retransmitir en directo al mismo tiempo.

Determinados momentos de la visita podrían multiplicar hasta por 50 el volumen habitual de tráfico registrado en la red
Según explica Clara Casas, directora de Soporte de Red y Servicios de Telefónica España, la compañía nunca había afrontado un reto similar desde el punto de vista de la gestión del tráfico de datos. La directiva señala que determinados momentos de la visita podrían multiplicar hasta por 50 el volumen habitual de tráfico registrado en la red.
En este sentido, Casas recuerda que la naturaleza de este tipo de eventos ha cambiado por completo debido a la evolución de los hábitos digitales. Ya que, si cogemos como ejemplo la anterior visita papal, ésta se celebró en 2011 con Benedicto XVI, un año en el que los teléfonos móviles se utilizaban principalmente para llamadas y mensajes, pero hoy la conectividad se apoya sobre servicios de vídeo, redes sociales, aplicaciones de mensajería instantánea y retransmisiones en tiempo real que multiplican exponencialmente el consumo de datos.
Telefónica despliega un operativo sin precedentes
Como colaborador tecnológico principal de la visita, Telefónica asume la responsabilidad principal de garantizar las comunicaciones de la comitiva pontificia y de buena parte de la organización asociada al evento. Para ello, la teleco lleva trabajando desde hace cuatro meses en un plan especial de refuerzo para Madrid, Barcelona y Canarias con el refuerzo de las comunicaciones en las zonas más críticas.
Telefónica ha optimizado más de 1.300 puntos de red, diez conexiones satelitales tácticas y más de 20 kilómetros de fibra óptica desplegados
El dispositivo incluye la optimización de más de 1.300 puntos de red distribuidos por los principales escenarios de la visita. A ello se suman diez conexiones satelitales tácticas y más de 20 kilómetros de fibra óptica desplegados para reforzar infraestructuras estratégicas, así como una revisión completa de los equipos afectados por las zonas de tránsito del Sumo Pontífice, así como el despliegue de cuatro unidades móviles 5G de alta capacidad capaces de reforzar la cobertura en las zonas de mayor concentración de usuarios.
Sin embargo, las cifras cuentan solo una parte de la historia. Para entender realmente lo que supone sostener las comunicaciones de un evento de estas dimensiones hay que entrar en una de las unidades móviles desplegadas por Telefónica en Madrid. Zonamovilidad ha tenido acceso a una de las estaciones instaladas junto a la Puerta de Alcalá, uno de los puntos más sensibles del recorrido papal. Desde fuera parece un simple camión de apoyo. Por dentro, en cambio, alberga una infraestructura capaz de procesar miles de llamadas, fotografías, vídeos y retransmisiones en directo mientras cientos de miles de personas intentan compartir simultáneamente el mismo momento.

Al cruzar la puerta lateral desaparece la imagen del vehículo y aparece la de una pequeña central de telecomunicaciones. Bobinas de fibra óptica, sistemas de transmisión, radioenlaces, armarios repletos de electrónica y equipos de climatización ocupan prácticamente todo el espacio disponible. Clara Casas, directora de Soporte de Red y Servicios de Telefónica España, lo descibre de forma sencilla como “un mini centro de datos", y es bastante acertada porque por estos equipos pasan llamadas, mensajes, fotografías, vídeos y comunicaciones de datos que posteriormente se integran en el resto de la red de la teleco a través de una conexión vía fibra óptica que se une a la red. La unidad puede trabajar sobre redes 3G, 4G y 5G en todas las bandas de frecuencia de Telefónica, conectarse mediante fibra óptica o recurrir a radioenlaces punto a punto cuando las circunstancias lo exigen.
En este proyecto nada queda al azar, ya que los equipos operan en un entorno que se mantiene permanentemente en torno a los 20 grados para garantizar su estabilidad, mientras varios sistemas redundantes aseguran la continuidad del servicio incluso ante incidencias de alimentación o conectividad.
De hecho, la unidad en la que nos adentramos no es una desconocida para las situaciones complejas, ya que antes de formar parte del operativo de la visita papal ha prestado servicio en emergencias como los incendios de Galicia o la DANA de Valencia, donde su misión consistió en recuperar las comunicaciones en las zonas afectadas por la catástrofe.
"El reto que nos supone esta cantidad de datos y todo el mundo al mismo tiempo no lo hemos tenido nunca"
En esta ocasión, sin embargo, el desafío es muy diferente ya que no busca reconstruir una red caída, sino reforzar una infraestructura que ya funciona para que sea capaz de absorber un volumen de tráfico sin precedentes. "El reto que nos supone esta cantidad de datos y todo el mundo al mismo tiempo no lo hemos tenido nunca", reconoce Casas.
La previsión de la compañía contempla picos capaces de multiplicar por 50 el tráfico habitual de la red, muy por encima de los incrementos registrados en grandes conciertos o eventos deportivos. Porque, a diferencia de un estadio o un recinto cerrado, la visita del Papa obliga a acompañar digitalmente a una multitud en movimiento durante varios días, a través de varias ciudades y con cientos de miles de personas intentando inmortalizar exactamente el mismo instante.
Y toda esta red trabaja y opera las 24 horas del día durante toda la visita papal para lo que Telefónica dedica más de 60 profesionales trabajan de forma permanente desde el Centro Nacional de Supervisión y Operación de Telefónica para monitorizar en tiempo real el comportamiento de la red, detectar incidencias y realizar ajustes cuando sea necesario. Además, equipos técnicos permanecen desplegados sobre el terreno para intervenir de forma inmediata ante cualquier eventualidad.
Las telecos convierten la visita en un laboratorio tecnológico
La magnitud del acontecimiento también ha impulsado despliegues específicos por parte de Vodafone España y MasOrange, que han aprovechado la visita para poner en práctica algunas de las tecnologías más avanzadas de sus redes.
Vodafone, por su parte, ha reforzado más de 2.800 celdas de sus infraestructuras 4G y 5G en Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Asimismo, ha movilizado a más de un centenar de especialistas encargados de supervisar el comportamiento de la red y desplegar capacidad adicional cuando resulte necesario.
MasOrange ha desplegado nueve unidades móviles adicionales y ha reforzado la cobertura en todos los puntos clave de la agenda del Pontífice
MasOrange, por su parte, ha convertido la visita papal en uno de los primeros escenarios reales para demostrar las capacidades de 5G Advanced. La compañía ha desplegado nueve unidades móviles adicionales y ha reforzado la cobertura en todos los puntos clave de la agenda del Pontífice.
Sin embargo, el aspecto más innovador del operativo se encuentra en Barcelona. Allí, la teleco que lidera Meinrad Spenger desarrolla, junto al Ayuntamiento, un piloto basado en la capacidad Sensing de 5G Advanced, una tecnología capaz de detectar, identificar y rastrear objetos mediante el análisis de las alteraciones que producen sobre la propagación de la señal móvil.
Gracias a esta tecnología, el sistema puede detectar drones, monitorizar flujos de personas y ofrecer información en tiempo real a las autoridades responsables de la seguridad del evento. Se trata de una capacidad que muchos expertos consideran uno de los pilares tecnológicos sobre los que se construirá la futura evolución hacia las redes 6G.

Las comunicaciones que no pueden esperar
Más allá de las fotografías, los vídeos y las retransmisiones en directo, una parte importante del operativo está diseñada para garantizar que las comunicaciones críticas continúen funcionando incluso en los momentos de mayor saturación. Porque mientras cientos de miles de asistentes comparten contenidos desde sus teléfonos móviles, fuerzas de seguridad, servicios sanitarios, protección civil y equipos de emergencia necesitan mantener canales de comunicación permanentes para coordinar un dispositivo que acompaña al Papa en varias ciudades y con grandes desplazamientos de público.
"Lo que no puede pasar es que alguien pueda enviar un vídeo y al lado no se pueda realizar una llamada de emergencias"
Para ello, Telefónica ha reservado recursos específicos dentro de la red y mantiene una supervisión independiente para todos los servicios considerados esenciales. "Lo que no puede pasar es que alguien pueda enviar un vídeo y al lado no se pueda realizar una llamada de emergencias", explica Casas. La teleco monitoriza estos servicios mediante equipos dedicados y sistemas de vigilancia específicos que permiten detectar cualquier incidencia de forma inmediata y garantizar la disponibilidad de las comunicaciones prioritarias en todo momento.
La misma filosofía se extiende al resto de operadores. Vodafone, por ejemplo, ha desplegado en Barcelona una red privada 5G para los Mossos d'Esquadra, diseñada para ofrecer niveles diferenciados de prioridad, seguridad y latencia adaptados a un entorno de comunicaciones críticas. Además, el operador asegura capacidad reservada para los cuerpos de seguridad incluso en escenarios de elevada congestión.
Cuando León XIV abandone España, las unidades móviles volverán a sus bases, los equipos especiales desaparecerán y gran parte del operativo se desmontará en cuestión de horas, aunque las mejoras de la red se mantendrán. Sin embargo, durante varios días, las redes españolas habrán superado una prueba que hasta hace pocos años parecía imposible: acompañar a una multitud de más de un millón de personas en movimiento permanente sin perder la conectividad. Una demostración de fuerza tecnológica que, como suele ocurrir en las telecomunicaciones, habrá pasado prácticamente desapercibida para quienes más se beneficiaron de ella.