El M6 debutará en el nuevo Mac mini con mejoras en CPU, GPU y procesamiento de inteligencia artificial, mientras que el M5 Ultra llegará al Mac Studio como el chip más potente desarrollado hasta ahora por la compañía. En ambos casos, la ejecución local de modelos de IA adquiere un peso central en la arquitectura.
El principal salto tecnológico llega con el M6, primer procesador de Apple fabricado mediante un proceso de 2 nanómetros que permite aumentar la densidad de transistores y mejorar tanto el rendimiento como la eficiencia energética.
El M6 incorpora una CPU de 12 núcleos, frente a los diez del M5, dividida entre dos supernúcleos, cuatro núcleos de rendimiento y seis de eficiencia. Según las pruebas de Apple, ofrece un rendimiento multihilo hasta 1,2 veces superior al M5 y hasta 2,4 veces mayor que el M1, que la compañía califica como el rendimiento monohilo más rápido del mundo.
Asimismo, el procesador estrena un Neural Engine dual de 16 núcleos que alcanza hasta el doble de rendimiento máximo frente a generaciones anteriores. Los dos motores pueden trabajar simultáneamente para acelerar la ejecución de modelos y otras cargas de inteligencia artificial directamente en el dispositivo.
La GPU también crece hasta los 12 núcleos e incorpora un Neural Accelerator en cada uno. Apple cifra en cerca de un 30% el incremento de la capacidad máxima de computación para IA respecto al M5 y en más de ocho veces la mejora frente al M1. Además, integra almacenamiento dinámico en caché, trazado de rayos mediante hardware y mejoras en la arquitectura de sombreado, junto con un aumento del 50% en las tasas de geometría.
El M6 admite hasta 32 GB de memoria unificada y alcanza un ancho de banda de 170 GB/s, un 10% superior al M5 y 2,5 veces mayor que el M1. Esta configuración permitirá ejecutar modelos de lenguaje de gran tamaño en el propio equipo, uno de los focos de Apple para las cargas de IA que requieren privacidad y procesamiento local.
En el segmento profesional, Apple eleva considerablemente las cifras con el M5 Ultra, un SoC que utiliza una evolución de UltraFusion para conectar dos M5 Max de doble matriz y crear, por primera vez en la serie M, una arquitectura cuádruple.
El sistema ofrece más de 4,4 TB/s de ancho de banda entre chips y multiplica por más de seis la densidad de conexión
El sistema ofrece más de 4,4 TB/s de ancho de banda entre chips y multiplica por más de seis la densidad de conexión. De este modo, las cuatro matrices funcionan como un único procesador. La CPU alcanza los 36 núcleos, con 12 supernúcleos y 24 núcleos de rendimiento, y mejora hasta 1,25 veces el rendimiento monohilo y 1,3 veces el multihilo respecto al M3 Ultra, según las pruebas de la compañía.
Por su parte, la GPU escala hasta los 80 núcleos, también con un Neural Accelerator por núcleo. Apple asegura que la capacidad máxima de procesamiento de IA de la GPU se multiplica hasta por 4,5 frente al M3 Ultra y por más de seis respecto al M1 Ultra. El rendimiento gráfico, además, mejora hasta un 40% frente al M3 Ultra.
El M5 Ultra incorpora también un Neural Engine de 32 núcleos y un motor multimedia con aceleración mediante hardware para H.264, HEVC y AV1, además de cuatro motores de codificación y decodificación ProRes.
La memoria constituye otro de los elementos diferenciales del M5 Ultra, que admite hasta 512 GB de memoria unificada y alcanza 1,2 TB/s de ancho de banda, un 50% más que el M3 Ultra. Según Apple, esta capacidad permite mantener grandes conjuntos de datos en memoria y ejecutar localmente modelos de lenguaje con cientos de miles de millones de parámetros.
Ambos chips se estrenan desde hoy mismo: los nuevos Mac mini montarán el M6 y los nuevos Mac Studio el M5 Ultra.