El acuerdo permitirá liquidar completamente su deuda y, al mismo tiempo, ampliar el negocio hacia aplicaciones comerciales, inteligencia artificial, defensa y seguridad nacional. De este modo, la operación establece un pago de 1,14 dólares en efectivo por cada acción de GoPro y permitirá a los actuales accionistas conservar conjuntamente el 10% de la compañía y, una vez completada la transacción, se cancelarán los 92 millones de dólares, unos 80 millones de euros, que GoPro mantiene como deuda.
Los consejos de administración de ambas empresas ya han aprobado la fusión, aunque todavía necesita el respaldo de los accionistas de GoPro, las autorizaciones regulatorias y el cumplimiento de las condiciones habituales. El cierre está previsto para finales de 2026.
La compra no supondrá el final de las cámaras GoPro ya que continuará con el desarrollo y soporte de su actual catálogo de productos de consumo, mientras prepara una hoja de ruta “más amplia y diversificada”.
El objetivo de Starman pasa por aprovechar la propiedad intelectual y la experiencia acumulada por GoPro en cámaras, óptica e imagen para trasladarlas a nuevos mercados
El objetivo de Starman pasa por aprovechar la propiedad intelectual y la experiencia acumulada por GoPro en cámaras, óptica e imagen para trasladarlas a nuevos mercados. Además del negocio de consumo, la compañía buscará crecer en aplicaciones comerciales y de defensa, así como en tecnologías vinculadas con la inteligencia artificial y la seguridad nacional.
“Esperamos que esta fusión permita a GoPro crecer en los mercados de consumo, comercial y de defensa como empresa líder estadounidense en soluciones ópticas y de imagen”, ha explicado Nicholas Woodman, fundador y consejero delegado de GoPro.
Asimismo, Woodman ha apuntado directamente hacia “áreas importantes de la seguridad nacional relacionadas con cámaras, óptica e infraestructura de IA”, lo que marca una importante ampliación respecto al negocio tradicional de la compañía.
El acuerdo llega después de varios años complicados para GoPro, que ha sufrido una mayor competencia dentro del mercado de las cámaras de acción que ayudó a popularizar. Este mismo verano, la situación ha llevado a la compañía a estudiar posibles operaciones de venta o fusión, mientras Woodman anunció una aportación de 20 millones de dólares.
La operación también incluye un componente industrial por el cual Starman pretende combinar sus capacidades en transceptores avanzados y su plataforma de fabricación estadounidense con la tecnología óptica y de imagen desarrollada por GoPro.
“La combinación de la experiencia óptica de primer nivel y la propiedad intelectual de GoPro con las capacidades avanzadas de transceptores de Starman y su plataforma de fabricación en EEUU crea una oportunidad única”, ha señalado Charles Tebele, consejero delegado de Starman Holding.
Además, Tebele ha confirmado que ambas compañías pretenden trasladar a Estados Unidos la producción de determinados componentes considerados estratégicos.