Las conversaciones se encuentran todavía en una fase preliminar y ninguna de las partes ha presentado una oferta formal, pero el movimiento recupera una de las operaciones que podría transformar el mapa de las telecomunicaciones españolas.
Ambas compañías ya habían mantenido contactos con anterioridad, aunque las conversaciones quedaron paralizadas ante el deterioro del contexto geopolítico y macroeconómico. La guerra en Oriente Medio, las presiones inflacionistas y el riesgo de un encarecimiento de la financiación enfriaron las operaciones corporativas. Ahora, las partes han vuelto a acercar posiciones durante las últimas semanas.
Telefónica habría valorado Vodafone España en unos 8.000 millones de euros, una cantidad alejada de las expectativas de Zegona, que sitúa el negocio alrededor de los 15.000 millones
Pese a ello, el precio continúa como uno de los principales puntos de fricción. Telefónica habría valorado Vodafone España en unos 8.000 millones de euros, una cantidad alejada de las expectativas de Zegona, que sitúa el negocio alrededor de los 15.000 millones, según avanza Vozpopuli.
Según las cifras remitidas por Zegona a la Bolsa de Londres, esa valoración parte de un valor del capital de 11.100 millones de euros y una deuda neta de 3.600 millones. Además, la compañía ha obtenido 1.800 millones mediante sus operaciones sobre activos de fibra a través de FiberPass, sociedad conjunta con Telefónica, y PremiumFiber, alianza con MasOrange.
La distancia entre ambas valoraciones coincide, además, con una mejora de la situación de Vodafone España. Bajo la dirección de José Miguel García, el operador ha logrado mejorar sus ingresos por primera vez desde 2022 y mejorar su rentabilidad operativa en un mercado marcado por una fuerte presión competitiva.
Zegona también llega a esta nueva fase desde una posición financiera más sólida con una capitalización bursátil que ronda los 3.690 millones de libras y acumula una revalorización del 20% durante este año. Además, la evolución del negocio español ha permitido reforzar la generación de caja, controlar la deuda y elevar el Ebitda a ritmos cercanos al doble dígito.
El otro elemento que puede ser determinante está en Bruselas. Telefónica esperaba señales sobre el margen regulatorio para nuevas operaciones de consolidación en las telecomunicaciones europeas antes de avanzar en movimientos de gran escala en España.
En este sentido, Francia ha abierto un precedente relevante con la operación sobre SFR por la cual Orange, Bouygues Telecom y Free, propiedad de Iliad, han acordado adquirir y repartirse el segundo mayor operador francés mediante una transacción que valora la compañía en 20.350 millones de euros, incluida la deuda.