El fundador y consejero delegado de Nvidia consdiera innecesaria una nueva regulación específica y rechaza que las compañías tengan que elegir entre acelerar la innovación y desarrollar sistemas seguros. Sus declaraciones llegan, además, en plena discusión entre los principales laboratorios de IA sobre una posible desaceleración coordinada de los modelos más avanzados.
“La seguridad es un problema de ingeniería, no legal”, ha asegurado Huang durante Dreamforce 2026, la conferencia anual de Salesforce. Para el directivo, pese a su creciente complejidad, la inteligencia artificial continúa formada por hardware y software creados por personas y, por tanto, puede someterse a procesos de diseño, prueba y control similares a los de otros sistemas tecnológicos.
La tesis de Huang pasa por trasladar la responsabilidad directamente a las empresas que desarrollan la tecnología. Si un producto no ofrece suficientes garantías sobre su funcionamiento o seguridad, considera que la compañía responsable debe retrasar su lanzamiento hasta resolver los problemas.
“Las fuerzas del mercado ya están ahí. No necesitamos nuevas leyes. No necesitamos nuevas regulaciones”
“Las fuerzas del mercado ya están ahí. No necesitamos nuevas leyes. No necesitamos nuevas regulaciones”, afirma. Asimismo, ha calificado como una “falsa elección” la disyuntiva entre velocidad y seguridad. Su planteamiento consiste en avanzar al máximo ritmo posible, pero detener un lanzamiento cuando el desarrollador considere que el producto todavía no está preparado.
Huang ha reiterado esta posición en una entrevista con CNBC, en la que ha rechazado la necesidad de modificar las normas antimonopolio para facilitar acuerdos entre los grandes laboratorios de IA que permitan reducir conjuntamente el ritmo de desarrollo. “Tenemos muchas leyes. Tenemos muchas regulaciones que gobiernan la fiabilidad y la funcionalidad de los productos”, defiende.
El máximo responsable de Nvidia sí reconoce que existen riesgos. “La seguridad de la IA es algo real”, señala, antes de defender que las empresas deben innovar tan rápido como sea posible, pero nunca hasta el punto de lanzar productos inseguros. Además, ha rechazado las previsiones sobre una amenaza existencial a corto plazo: “No vamos a morir en 2030”.
La posición del CEO de Nvidia choca con la propuesta planteada por Dario Amodei, máximo responsable de Anthropic, para reducir de forma coordinada el ritmo de avance de los modelos de frontera y disponer de más tiempo para evaluar sus riesgos. Sam Altman, Demis Hassabis y Elon Musk han respaldado parte de este llamamiento, mientras OpenAI, Anthropic y Google DeepMind mantienen conversaciones sobre seguridad desde hace semanas.
Entre las medidas planteadas por Amodei figura la incorporación de evaluadores externos en los laboratorios, además de una coordinación nacional e internacional sobre estándares de seguridad. Precisamente, determinados acuerdos entre competidores podrían entrar en conflicto con la legislación antimonopolio estadounidense, cuestión para la que Amodei contempla el apoyo gubernamental.
Huang, por el contrario, considera innecesaria esa vía y confía en la ingeniería, las pruebas previas y las normas existentes.