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La SETT invierte 680.000 euros en Nearby Computing para impulsar el edge computing en España

Antonio Rodríguez | Jueves 17 de septiembre de 2026
La Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) invertirá 680.000 euros en Nearby Computing, una compañía española especializada en la gestión y automatización de infraestructuras informáticas distribuidas.

La operación público-privada alcanza un importe total de 1,4 millones de euros y pone el foco en una tecnología cada vez más relevante ante el crecimiento de la inteligencia artificial, las redes de telecomunicaciones y el procesamiento de datos fuera de los grandes centros cloud.

Nearby Computing, con sede en Barcelona, nació como spin-off del Barcelona Supercomputing Center (BSC) y la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Su tecnología actúa como una capa de software capaz de coordinar infraestructuras que pueden encontrarse físicamente alejadas entre sí y permite desplegar, gestionar y automatizar aplicaciones a gran escala con independencia del hardware o del proveedor utilizado.

El planteamiento tecnológico de Nearby Computing cobra especial importancia a medida que parte de la capacidad de procesamiento se desplaza hacia los lugares donde se generan los datos. Industrias, comercios, centrales energéticas o redes de telecomunicaciones producen información que puede procesarse directamente en ordenadores, sensores, cámaras o máquinas, sin depender exclusivamente de una infraestructura cloud centralizada.

En este escenario, la orquestación permite administrar de forma conjunta recursos repartidos entre la nube y el denominado borde de la red o edge. De este modo, la plataforma de Nearby Computing facilita la ejecución y automatización de aplicaciones sobre infraestructuras heterogéneas, un modelo que puede mejorar la eficiencia de los procesos informáticos y apoyar la digitalización de diferentes sectores estratégicos.

Además, esta arquitectura puede aportar resiliencia a determinados servicios esenciales. La plataforma permite ejecutar aplicaciones cerca del lugar donde resultan necesarias, por lo que determinados servicios pueden mantener su funcionamiento ante interrupciones de conectividad, problemas de acceso a la nube o fallos en parte de la infraestructura. La compañía plantea su utilización ante escenarios como apagones, catástrofes naturales u otras situaciones de emergencia, con el objetivo de reducir dependencias y acelerar la recuperación de los sistemas.

La tecnología también tiene aplicación en las infraestructuras energéticas, ya que permite administrar activos distribuidos, sensores y aplicaciones desplegadas sobre las redes eléctricas, con el objetivo de mejorar su operación, facilitar la integración de energías renovables y optimizar el uso de los recursos disponibles.

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