El comercio electrónico continúa ganando peso dentro de la economía española y ya representa el 6,45% del PIB nacional, según los datos del European E-Commerce Report 2026, elaborado por Ecommerce Europe y el Centro de Innovación de Marketing de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Ámsterdam, con la participación de Adigital y esCommerce en el capítulo correspondiente a España.
La cifra supone un incremento de casi medio punto porcentual respecto al año anterior, cuando el comercio electrónico representaba el 5,97% del PIB, las previsiones recogidas en el informe apuntan, además, a que esta contribución continuará aumentando y alcanzará el 6,57% del PIB durante 2026. Con este crecimiento, España se sitúa como el quinto país europeo donde el comercio electrónico tiene mayor peso sobre la economía, solo por detrás de Estonia, con un 13,82%; Grecia, con un 7,69%; Francia, con un 6,58%; y Dinamarca, con un 6,52%.
El crecimiento también se refleja en el volumen de negocio generado directamente entre empresas y consumidores, en 2025, la facturación B2C del comercio electrónico español alcanzó los 108.700 millones de euros, después de registrar un crecimiento del 14%. Esta cifra coloca a España en la tercera posición europea en facturación B2C, empatada con Portugal.
A nivel regional, Europa occidental concentra la mayor parte del volumen de negocio del comercio electrónico europeo, con el 57% de toda la facturación B2C, le siguen Europa del sur, con un 22%; Europa central, con un 10%; Europa del norte, con un 8%; y Europa del este, con un 3%. Sin embargo, el peso del comercio electrónico sobre el PIB presenta una distribución diferente. En este caso, Europa del sur encabeza las regiones europeas con un 4,44%, seguida de Europa occidental, con un 3,86%; Europa del norte, con un 3,55%; Europa central, con un 2,82%; y Europa del este, con un 2,41%.
La expansión del comercio electrónico también está estrechamente vinculada a los hábitos de consumo, según los datos del informe, el 72% de los españoles de entre 16 y 74 años realiza compras por internet, dos puntos porcentuales más que el año anterior. Aun así, España se encuentra por debajo de la media europea, situada en el 77%, el estudio también señala un incremento considerable del gasto diario de los consumidores españoles, que se habría triplicado en los últimos cinco años hasta alcanzar los 2.270 euros.
Estos datos reflejan que la compra digital ya forma parte de los hábitos cotidianos de una amplia mayoría de consumidores, aunque todavía existe margen de crecimiento respecto a otros mercados europeos.
El comercio electrónico también está transformando la forma en la que las empresas españolas venden sus productos y servicios, el informe señala que el 92% de las compañías realiza ventas a través de sus propias páginas web o aplicaciones, frente al 32% que utiliza marketplaces. El dato muestra el peso que mantienen los canales propios dentro del comercio electrónico nacional, aunque las plataformas de terceros continúan desempeñando un papel relevante para una parte del tejido empresarial.
El crecimiento de las ventas digitales está acompañado, además, por una infraestructura logística que ha tenido que adaptarse al aumento del volumen de pedidos, según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) recogidos en el informe, la logística española gestionó 1.216 millones de pedidos durante 2024, un 20% más que el año anterior.
El crecimiento de los pedidos ha ido acompañado de una diversificación de las opciones disponibles para recibir las compras, el informe destaca la expansión de modelos como las taquillas, los puntos de conveniencia y el 'click & collect', que permiten reducir la dependencia de la entrega tradicional a domicilio. La sostenibilidad también está ganando presencia en el sector logístico, según los datos recogidos en el estudio, el 62% de las empresas ya utiliza flotas eléctricas o de bajas emisiones.
La combinación de una mayor capacidad logística, nuevas modalidades de entrega y la progresiva electrificación de las flotas está permitiendo al sector responder al aumento de las compras online al mismo tiempo que busca reducir el impacto asociado al transporte de mercancías.
A la evolución del comercio electrónico se suma ahora la incorporación de la inteligencia artificial, en España, el 21,1% de las empresas de más de diez empleados utiliza IA, una cifra que se encuentra en línea con la tendencia europea. La tecnología puede afectar a diferentes fases de la experiencia de compra, desde la búsqueda de productos hasta la personalización de las recomendaciones, el sector prevé además que la denominada IA agéntica tendrá inicialmente un mayor impacto sobre la manera en la que los consumidores buscan información y toman decisiones que sobre el acto concreto de comprar.
Esto podría modificar progresivamente el recorrido tradicional del consumidor en internet, en lugar de limitarse a introducir una consulta en un buscador y acceder posteriormente a diferentes tiendas, los sistemas de IA podrían asumir una parte cada vez mayor de las tareas de búsqueda, comparación y selección de productos.
Ante este escenario, Adigital y esCommerce consideran necesario que la evolución tecnológica vaya acompañada de marcos normativos capaces de adaptarse al ritmo del mercadom el objetivo, según ambas organizaciones, es mantener un entorno estable para las empresas y favorecer que el crecimiento del comercio electrónico pueda mantenerse en los próximos años.