La actualización, alineada con el Plan de Sostenibilidad 2026-2030, establece objetivos validados por la iniciativa Science Based Targets (SBTi) e introduce el análisis de los riesgos climáticos en las decisiones operativas, financieras y de inversión del grupo.
El nuevo documento llega después de que Telefónica redujera un 92,8% sus emisiones directas y las asociadas al consumo energético, correspondientes a los alcances 1 y 2, entre 2015 y 2025. Asimismo, las emisiones de alcance 3, vinculadas principalmente a su cadena de valor, descendieron un 28,2% respecto a 2016.
La estrategia contempla seis ámbitos de actuación: operaciones, adaptación climática, cadena de valor, actividad comercial, gestión financiera y gobernanza. En el apartado tecnológico, las principales medidas se concentran en mejorar la eficiencia energética de las infraestructuras de telecomunicaciones y utilizar electricidad de origen 100% renovable en sus principales mercados.
Además, Telefónica pretende reforzar la resistencia de sus instalaciones frente a los riesgos asociados al cambio climático, un aspecto que afecta directamente a la continuidad de los servicios de conectividad y al mantenimiento de sus redes. La compañía también ha intensificado su atención sobre las emisiones indirectas de sus proveedores, cuya reducción requiere actuaciones más allá de sus propias operaciones.
En paralelo, el grupo ha compensado el 100% de sus emisiones de alcance 1 y 2 en España, Alemania y Brasil mediante la retirada de 48.395 créditos de carbono procedentes de proyectos de absorción y reducción de CO₂ basados en la naturaleza.
No obstante, su objetivo para 2040 contempla una reducción del 90% de las emisiones totales y la compensación de las emisiones residuales restantes.
Otro de los ejes del plan se centra en la capacidad de las tecnologías digitales para mejorar la eficiencia de empresas y administraciones públicas. Según los datos aportados por Telefónica, sus servicios de conectividad y las soluciones Eco Smart permitieron a sus clientes de España, Alemania y Brasil evitar la emisión de 19,2 millones de toneladas de CO₂ durante 2025.
De este modo, la teleco incorpora a su estrategia climática tanto el impacto ambiental de sus infraestructuras como el potencial de sus servicios tecnológicos para reducir emisiones en otros sectores económicos.
Asimismo, el plan introduce una evaluación de riesgos y oportunidades climáticas sobre más de 100.000 activos físicos. Según sus estimaciones, las oportunidades económicas asociadas a la transición climática presentan un potencial casi tres veces superior a los costes derivados de los principales riesgos identificados.
La actualización también extiende los criterios climáticos a la financiación y las inversiones del grupo mediante instrumentos de financiación sostenible, análisis de riesgos y un precio interno del carbono. Al cierre de 2025, la financiación sostenible representaba el 40,7% del total de la financiación de Telefónica.
“La acción climática forma parte de la estrategia y de la gestión diaria de Telefónica”, ha señalado Maya Ormazabal, directora global de Sostenibilidad, quien ha destacado que el plan transforma los compromisos ambientales en actuaciones concretas para toda la organización.