La empresa no ha comunicado el importe de la adquisición, aunque Orchestra Bio, fundada hace cuatro años, había captado alrededor de 20 millones de dólares hasta 2025 de inversores como Andreessen Horowitz, Atria y 8VC.
Con esta compra, OpenAI refuerza su presencia en el sector farmacéutico y amplía el alcance de sus herramientas de inteligencia artificial más allá del análisis científico, hacia la coordinación de los procesos necesarios para desarrollar nuevos tratamientos.
La tecnología de Orchestra Bio se centra en automatizar tareas de gestión y coordinación dentro de los programas de desarrollo farmacéutico, un proceso que requiere la participación de equipos científicos, departamentos internos y colaboradores externos.
Su plataforma permite delegar en agentes de inteligencia artificial el seguimiento de estudios, la supervisión de plazos y la identificación de incidencias que pueden afectar al avance de un medicamento. Asimismo, incorpora herramientas para analizar las consecuencias de los cambios en la planificación y comparar posibles soluciones.
Por ejemplo, si un problema de fabricación retrasa el inicio de un ensayo clínico, los agentes pueden identificar las actividades afectadas, recopilar información y presentar alternativas para reorganizar el proyecto. Las decisiones finales permanecen en manos de los investigadores y responsables de los programas.
El principal destino de la tecnología adquirida será Rosalind, el conjunto de modelos y herramientas que OpenAI ha desarrollado para investigadores especializados en ciencias de la vida. Dentro de este ecosistema, GPT-Rosalind permite abordar problemas científicos relacionados con la biología y la química, mientras que Rosalind Workbench conecta los modelos con herramientas y datos especializados para analizar resultados y planificar experimentos.
La incorporación de Orchestra Bio permitirá añadir agentes capaces de coordinar las actividades posteriores a los descubrimientos científicos, desde la organización de estudios hasta el seguimiento de decisiones y tareas necesarias para avanzar en el desarrollo de tratamientos.
De este modo, OpenAI pretende conectar las capacidades de razonamiento científico de sus modelos con la gestión operativa de los proyectos farmacéuticos, dos ámbitos que habitualmente dependen de herramientas y sistemas diferentes.