Más de tres meses con un portátil pensado para jugar y que nosotros hemos usado, sobre todo, para trabajar. El doble de memoria, una RTX 5090 y un panel OLED fiel al color han acelerado nuestra edición de foto y vídeo, aunque hay dos peajes: un precio que ronda los 4.000 euros y solo 1 TB de almacenamiento para un equipo de este nivel.
Para editar foto y vídeo en un portátil, muchos profesionales miran directamente a Apple. Sus procesadores de la serie M están muy optimizados para este tipo de trabajo, y eso les permite fabricar equipos potentes y muy delgados. Pero no todo el mundo quiere hacer ese gran desembolso ni cambiar de sistema.
Para quien prefiere quedarse en Windows, los portátiles gaming se han convertido en una muy buena opción, tanto para trabajar como para jugar. Montan las gráficas más potentes, mucha memoria y pantallas rápidas. Con esa idea hemos convivido más de tres meses con el MSI Stealth A16 AI+. Apenas lo hemos usado para jugar y, en cambio, ha pasado casi a diario por Lightroom, Photoshop y DaVinci Resolve.
Nuestro trabajo es la fotografía y el vídeo de automoción, y lo que queríamos saber era si un equipo así cambia el día a día de alguien que edita en casa, de viaje y en los eventos. Para tener una referencia real lo hemos comparado con nuestro portátil de trabajo, un Lenovo Legion Pro 5 con Ryzen 9 7945HX, RTX 4070 y 32 GB de RAM, que nos ha dado buen servicio pero pesa bastante para llevarlo encima.
La unidad que hemos probado (referencia A3XWJG-038ES) monta un procesador AMD Ryzen AI 9 HX 370 de 12 núcleos con NPU de 50 TOPS, una gráfica NVIDIA GeForce RTX 5090 Laptop con 24 GB de memoria GDDR7, 64 GB de RAM LPDDR5X, 1 TB de SSD y una pantalla OLED de 16 pulgadas con resolución 2560 x 1600, 240 Hz y cobertura del 100% DCI-P3. Todo cabe en un chasis de 19,9 mm de grosor y 2,1 kg. Su precio en España ronda los 4.000 euros, según la tienda.
| MSI Stealth A16 AI+ | Lenovo Legion Pro 5 16ARX8 | |
|---|---|---|
| Procesador | AMD Ryzen AI 9 HX 370, 12 núcleos | AMD Ryzen 9 7945HX, 16 núcleos |
| Gráfica | NVIDIA RTX 5090 Laptop, 24 GB | NVIDIA RTX 4070 Laptop, 8 GB |
| Memoria RAM | 64 GB LPDDR5X | 32 GB DDR5 |
| Pantalla | 16" OLED, 2560 x 1600, 240 Hz | 16" IPS, 2560 x 1600, 240 Hz |
| Batería | 99,9 Wh | 80 Wh |
| Peso | 2,1 kg | 2,47 kg |
| Grosor | 19,9 mm | 26,8 mm |
La diferencia que más se nota está en dos filas: el doble de RAM y una gráfica con el triple de memoria de vídeo. En procesador el salto es menor de lo que parece, porque el Ryzen 9 de nuestro Lenovo tiene más núcleos, pero en edición, quien manda es la memoria.
Nuestro día a día con el portátil se reparte entre revelar y editar en Lightroom, retocar, corregir o ampliar en Photoshop y montar vídeo en DaVinci Resolve. Y es en vídeo donde teníamos el mayor problema con el Lenovo. Trabajamos con proyectos muy pesados, con material de cámaras Sony A7 III, A7 IV y A7 V, GoPro, drones de DJI y la Osmo Pocket, es decir, archivos muy pesados en 4K.
Con los 32 GB del Lenovo, la memoria se saturaba en cuanto teníamos varios programas abiertos a la vez: Lightroom, Photoshop, DaVinci y Chrome, que como siempre se come mucha RAM. En ese momento todo se ralentizaba. DaVinci se quedaba pillado, no podíamos reproducir el vídeo con fluidez y perdíamos fotogramas al editar, lo que nos retrasaba muchísimo el trabajo.
Con el MSI hemos trabajado con todos esos programas abiertos a la vez y va como un tiro. El doble de RAM nos da mucho más margen, y la gráfica suma: la RTX 4070 del Lenovo es muy buena, pero la RTX 5090 del MSI está un escalón por encima. Hemos editado vídeo en 4K en DaVinci sin ningún problema, incluso con el portátil desenchufado.
En general, todo va más rápido. Hay menos tiempo de espera entre un paso y el siguiente, y eso se traduce en sesiones de edición mucho más ágiles.
La inteligencia artificial generativa de Photoshop es una herramienta que ya usamos a diario, ya sea para ampliar una imagen o para retocar zonas concretas. Con nuestro ordenador anterior daba problemas de vez en cuando o simplemente se ralentizaba. Con el MSI no hemos tenido ni uno.
Lo mismo ocurre con Claude Code, que utilizamos para crear pequeños proyectos que nos ayudan a editar y a programar herramientas propias. Para este tipo de trabajo, el equipo va sobrado, y es lo que a cualquier geek de la inteligencia artificial le encantaría tener. Además, el procesador integra una NPU de 50 TOPS para ejecutar tareas de inteligencia artificial en local, sin depender de la nube, y el teclado incluye una tecla dedicada a Copilot.
Trabajando con DaVinci o con la IA de Photoshop, el MSI no es especialmente ruidoso, pero sí se calienta bastante, algo normal en un equipo de esta potencia. Para esos momentos tiene el modo Cooler Boost, que pone los ventiladores a máxima potencia. Hace muchísimo ruido, pero baja la temperatura de forma drástica.
La pantalla OLED es lo que más nos ha sorprendido. Los colores se ven tal y como son, y para un fotógrafo o editor de video, eso significa ahorrar trabajo.
Con otros ordenadores a menudo teníamos que hacer un retoque de color extra en el móvil para que el resultado final fuera el correcto. Con este MSI no nos ha pasado ni una vez en todo este tiempo. Y fuera del trabajo, ver una serie o un vídeo de YouTube en este panel de 16 pulgadas es un placer.
En conectividad monta un USB-C compatible con Thunderbolt 4 y USB4, con salida de vídeo y carga, un HDMI 2.1, dos USB-A 3.2, Ethernet de 2,5 Gb y jack de audio. En inalámbrica, wifi 7 y Bluetooth 5.4. Lo que no trae es lector de tarjetas SD, algo común en este tipo de ordenadores.
El teclado, firmado por SteelSeries, es muy cómodo para escribir y editar, e incluye teclado numérico. Tiene retroiluminación RGB por tecla para los fans de las luces, aunque nosotros solíamos desactivarla para que no afectara a la edición a oscuras.
El sonido corre a cargo de seis altavoces afinados por Dynaudio, dos principales y cuatro woofers. Viendo series y vídeos se escuchan bastante bien, pero el protagonismo se lo lleva la pantalla.
Para el acceso cuenta con cámara FHD con infrarrojos compatible con Windows Hello, tapa física de privacidad y lector de huellas.
Buscábamos un portátil más fino y menos pesado que el nuestro, y aquí está la otra gran diferencia. El MSI pesa 2,1 kg y mide 19,9 mm de grosor, frente a los 2,47 kg y 26,8 mm del Legion Pro 5. Son casi 400 gramos y 7 mm menos, y en la mochila se nota.
Nos lo hemos llevado de viaje y a eventos, y hemos podido editar fuera de casa con una pantalla grande sin cargar con tanto peso. Al ser tan fino, además, es muy cómodo de llevar.
La batería es de 99,9 Wh, justo por debajo del límite de 100 Wh que permiten las aerolíneas en cabina sin autorización especial. Es la mayor capacidad que se puede llevar en un avión sin trámites. En nuestro uso, editando sin enchufe, nos ha durado más de cinco horas.
El cargador oficial es de 240 W, pero el portátil también admite carga por USB-C de hasta 100 W. En un viaje corto basta con un cargador USB-C potente para mantenerlo con vida sin cargar con el adaptador grande.
No hemos podido probarlo a fondo con videojuegos, que es el uso para el que MSI lo ha pensado. Sus peros tienen más que ver con el bolsillo que con el rendimiento. Cerca de 4.000 euros es mucho dinero, y a ese precio 1 TB de almacenamiento se queda justo para quien trabaja con catálogos de fotos y proyectos de vídeo en 4K. La RAM, además, va soldada a la placa, aunque con 64 GB es difícil echar de menos ampliarla. Y para un fotógrafo que vuelca tarjetas a diario, la falta de lector SD obliga a llevar siempre uno externo.
También hay que tener en cuenta el momento actual del mercado. Los precios de las tarjetas gráficas, la memoria RAM y otros componentes están en máximos históricos y no parece que vayan a bajar pronto. Los principales fabricantes están centrando gran parte de su producción en abastecer los centros de datos de IA, lo que reduce la disponibilidad para el mercado de consumo. Por eso, es poco probable que veamos grandes bajadas de precios a corto plazo y, en este contexto, el coste del equipo no resulta tan descabellado.
El MSI Stealth A16 AI+ nos ha convencido. Para edición de foto, edición de vídeo y trabajo con IA ha sido perfecto, y frente a nuestro Lenovo gana en memoria, en gráfica, en pantalla y en peso. Son cuatro mejoras que se notan cada día de trabajo.
Para un fotógrafo o videógrafo que edita fuera de casa y necesita potencia de sobra, es una compra que recomendamos, si sobre todo no quieres hipotecarte con los famosos M4 Pro de Apple. Para quien solo busque un portátil para tareas básicas, es mucho más equipo del que necesita.
Nota: 9/10
Lo mejor: el salto en edición de foto y vídeo gracias a sus 64 GB de RAM y la RTX 5090, y una pantalla OLED fiel al color.
Lo peor: un precio cercano a los 4.000 euros, solo 1 TB de almacenamiento y la falta de lector de tarjetas SD.