Ambos suponen la evolución natural de la firma nacida tras la quiebra de Fisker Automotive en 2013, una historia marcada por la resiliencia y la búsqueda de un espacio propio en el exclusivo universo de los deportivos electrificados.
“Amaris ofrece todas las alegrías y comodidades de un coupé de alto rendimiento de pura sangre, con un motor híbrido EREV que aporta libertad y eficiencia”, destaca Marques McCammon, presidente y CEO de Karma Automotive.
Para comprender el lanzamiento de estos dos modelos es necesario recordar el origen de la marca. Fisker Automotive, fundada por Henrik Fisker, sucumbió a la bancarrota en 2013 tras la caída de su proveedor de baterías y el impacto del huracán Sandy. A partir de sus restos nació Karma Automotive, propiedad del grupo chino Wanxiang, que compró los activos por 149,2 millones de dólares.
Desde entonces, la compañía ha tratado de reinventarse, apostando por modelos como el Revero y, posteriormente, el Revero GT, diseñado por Pininfarina y presentado en 2019. Ese coupé híbrido, con un enfoque artesanal y un propulsor EREV desarrollado con tecnología BMW, fue la antesala de lo que Karma ha mostrado ahora en California: dos vehículos que combinan diseño emocional, innovación tecnológica y prestaciones de primer nivel.
El protagonista indiscutible del stand ha sido el Karma Amaris, presentado en The Quail con un lenguaje visual que busca diferenciarse en el segmento de los deportivos híbridos de lujo. La línea Comet Line, presente en toda la carrocería, combina formas esculturales y detalles aerodinámicos que evocan a los prototipos de competición. El frontal prescinde de parrilla convencional en favor de una gran toma de aire en el paragolpes, mientras que los pasos de rueda musculosos y las llantas de 22 pulgadas refuerzan la sensación de deportividad.
El conjunto se remata con una trasera minimalista, dominada por un difusor en fibra de carbono y un alerón flotante diseñado para mejorar la carga aerodinámica a altas velocidades. Su imagen, especialmente en el tono Solar Blaze Red, refleja una clara inspiración en los deportivos de resistencia, con guiños al Porsche 917 en la forma del difusor y en la integración de los escapes laterales.
En el interior, el Amaris apuesta por una configuración biplaza y una atmósfera radicalmente orientada a la conducción. Los materiales combinan cuero, ante y fibra de carbono, con inserciones en negro piano. El volante achatado y el cuadro digital se integran en un habitáculo dominado por un salpicadero limpio y pantallas táctiles que gestionan la mayoría de funciones. La presencia de un techo panorámico electrocromático aporta un toque tecnológico y práctico, permitiendo regular la opacidad con solo pulsar un botón.
Bajo esta estética se esconde un sistema EREV (Extended Range Electric Vehicle), una solución que Karma ha elegido para ofrecer autonomía sin renunciar a las sensaciones deportivas. El esquema combina un motor de combustión turboalimentado de cuatro cilindros, que actúa como generador, con dos motores eléctricos en el eje trasero alimentados por una batería de 41,5 kWh. El resultado son 708 CV, 916 Nm de par, 0 a 100 km/h en 3,5 segundos y una velocidad punta de 266 km/h. La autonomía total alcanza 644 km, de los cuales 161 son en modo 100% eléctrico.
Junto al Amaris, Karma ha mostrado también el Gyesera, que llegará antes al mercado, finales de 2025, y que se posiciona como heredero del Revero. Frente al enfoque radical del Amaris, el Gyesera se presenta como un gran turismo híbrido más funcional, con cuatro puertas y capacidad para cuatro ocupantes. Mantiene proporciones clásicas, con un capó largo, voladizos cortos y un discreto spoiler trasero que aporta estabilidad sin recurrir a soluciones extremas.
Su estética se alinea con la filosofía minimalista de la marca, con superficies limpias y detalles sutiles como la línea metálica que recorre el contorno inferior y los acentos en azul en las pinzas de freno. El habitáculo sigue la línea de diseño estrenada por el Amaris, aunque con una disposición más cómoda para largos desplazamientos.
En el plano técnico, el Gyesera equipa un sistema híbrido de alto rendimiento con 566 CV, lo que lo convierte en un gran turismo capaz de ofrecer elevadas prestaciones sin comprometer el confort. Será también el sucesor del Revero en la gama y el primer paso hacia la renovación completa del catálogo de Karma.
Si el Amaris y el Gyesera logran cumplir las expectativas, Karma Automotive podría haber encontrado, al fin, el camino hacia la estabilidad.