El regulador ha aprobado una actualización de los procedimientos destinados a regularizar las ocupaciones irregulares en conductos y postes del operador histórico, una práctica que se ha convertido en una fuente recurrente de conflictos entre compañías del sector.
La decisión busca aportar mayor seguridad jurídica, agilizar la gestión de incidencias y desincentivar comportamientos reiterados que distorsionan la competencia.
La medida se articula dentro de la oferta mayorista MARCo, el marco que regula el acceso de otros operadores a las infraestructuras de obra civil de Telefónica: canalizaciones, arquetas, registros y postes, para el despliegue de redes de nueva generación. Aunque la CNMC ya había establecido procedimientos de regularización en 2021, la experiencia acumulada en estos años ha llevado al organismo a introducir ajustes relevantes que afectan tanto a los procesos técnicos como a las obligaciones económicas y contractuales de las partes.
Una de las principales novedades es la centralización de todas las comunicaciones relacionadas con ocupaciones irregulares en la plataforma NEON, el sistema común que gestiona las infraestructuras. Hasta ahora, los intercambios de información entre Telefónica y el resto de operadores podían dispersarse en distintos canales, lo que complicaba el seguimiento de las incidencias y alargaba los plazos de resolución.
Con este cambio, la CNMC pretende unificar y simplificar la tramitación, además de reforzar la trazabilidad de cada caso. Telefónica dispondrá de un plazo de seis meses para adaptar técnicamente la plataforma a estos nuevos requisitos.
Telefónica podrá repercutir un recargo adicional del 10% sobre el precio de replanteo previsto en MARCo para cubrir los trabajos asociados a la detección de ocupaciones irregulares
El regulador también introduce cambios en materia de costes. Telefónica podrá repercutir un recargo adicional del 10% sobre el precio de replanteo previsto en MARCo para cubrir los trabajos asociados a la detección de ocupaciones irregulares. Esta medida reconoce el esfuerzo operativo que implica identificar tendidos no declarados, aunque mantiene el principio de proporcionalidad en la repercusión económica.
Otro punto sensible es la determinación de la fecha inicial de una ocupación, un elemento clave para calcular los importes devengados. La CNMC establece ahora un procedimiento más preciso y garantista: Telefónica deberá aceptar las fechas justificadas por los operadores mediante pruebas documentales, como fotografías del despliegue, licencias municipales, facturas o contratos de instalación, así como otros medios complementarios. Los operadores dispondrán de dos meses para aportar esta documentación. En caso de no hacerlo, Telefónica podrá considerar que la ocupación se produjo cinco años antes de su detección, con el impacto económico que ello conlleva.
Una vez acreditada la información y firmado el acuerdo de regularización, los operadores deberán regularizar sus tendidos en un plazo general de dos meses, salvo que se pacten plazos distintos, por ejemplo cuando el volumen de solicitudes de uso compartido lo justifique.
La CNMC deja claro que las incidencias abiertas en NEON no podrán cerrarse hasta que la ocupación esté completamente regularizada. Además, Telefónica podrá comenzar a facturar los costes recurrentes y no recurrentes desde la fecha de la ocupación hasta la firma del acuerdo, lo que refuerza los incentivos para regularizar cuanto antes las situaciones irregulares.
El nuevo marco endurece las consecuencias para los operadores que mantengan ocupaciones no declaradas o reincidan
El nuevo marco endurece las consecuencias para los operadores que mantengan ocupaciones no declaradas o reincidan en prácticas indebidas. Si Telefónica detecta nuevas ocupaciones irregulares durante el proceso de regularización o con posterioridad, podrá suspender temporalmente el contrato MARCo o incluso rescindirlo, bloqueando la tramitación de nuevas solicitudes de uso compartido. Esta medida, que también requerirá una adaptación técnica en NEON en un plazo de seis meses, introduce un elemento disuasorio de mayor calado frente a comportamientos persistentes.
En los casos en los que no sea posible identificar al operador responsable de un tendido irregular, la CNMC elimina la obligación de Telefónica de dirigirse a los clientes finales conectados a esas infraestructuras. No obstante, el regulador protege los derechos de los usuarios afectados: si se produce una desinstalación, los clientes tendrán derecho a conservar su numeración durante un mes para poder ejercer la portabilidad y evitar una interrupción abrupta del servicio.
La actualización se completa con la aprobación de un contrato tipo específico para la regularización de ocupaciones indebidas, que se incorporará como anexo a la oferta MARCo. Este documento pretende facilitar las negociaciones entre operadores y acelerar el cierre de acuerdos. Asimismo, la CNMC refuerza y detalla el procedimiento de desmontaje de tendidos no regularizados y las condiciones para repercutir los costes asociados.