En su último informe, Spectrum and Rural Connectivity, la organización sostiene que la asignación de más bandas bajas, junto con un entorno regulatorio estable y precios de espectro razonables, puede acelerar de forma decisiva la cobertura 4G y 5G en áreas con menor densidad de población.
El documento parte de una constatación: pese a la expansión de las redes móviles en la última década, la desigualdad en el uso de internet móvil entre entornos urbanos y rurales persiste. Según el análisis recogido en el informe, la población rural tiene un 28% menos de probabilidad de utilizar internet móvil y un 30% menos de participar de forma habitual en servicios digitales como mensajería, banca o educación en línea. Además, cuando existe cobertura, la calidad de red continúa como un factor limitante que condiciona el uso intensivo de servicios digitales.
La GSMA Intelligence destaca que el espectro por debajo de 1 GHz resulta especialmente eficaz en zonas rurales por sus características físicas. Estas frecuencias permiten que la señal recorra mayores distancias y atraviese edificios con mayor eficiencia, lo que reduce la necesidad de desplegar un número elevado de estaciones base en territorios extensos.
El informe subraya que los usuarios rurales ya dependen en mayor medida de estas bandas. En redes 4G y 5G, el tiempo de conexión en frecuencias bajas duplica al registrado en áreas urbanas. En consecuencia, la disponibilidad adicional de espectro sub-1 GHz se traduce en mejoras tangibles en cobertura y rendimiento.
La relación entre más espectro y mejores resultados queda reflejada en los datos: cada 50 MHz adicionales de espectro sub-1 GHz se asocian con un aumento de siete puntos porcentuales en la cobertura 4G rural y de once puntos porcentuales en la cobertura 5G. Asimismo, el incremento de bandas bajas contribuye a elevar las velocidades de descarga hasta en un 8% y a reducir la congestión en el borde de celda, donde los usuarios rurales suelen experimentar mayores dificultades de conexión.
El informe también aborda la dimensión económica de la política de espectro. La GSMA señala que una reducción de diez puntos porcentuales en la ratio coste-espectro sobre ingresos se vincula con mejoras significativas en las redes rurales. Este ajuste permite a los operadores destinar más recursos a ampliar cobertura y reforzar la calidad del servicio.
Además, la organización defiende que la combinación de precios asequibles, seguridad regulatoria a largo plazo y políticas que faciliten el compartición voluntaria de redes puede reducir de forma sustancial los costes de despliegue en zonas rurales. La simplificación de trámites administrativos, incluidos los procesos de planificación y acceso a emplazamientos, refuerza esta ecuación económica.
“Reducir la brecha digital entre comunidades urbanas y rurales permite ofrecer las mismas oportunidades digitales a todos, con independencia del lugar de residencia”.
Luciana Camargos, responsable de Espectro en la GSMA, señala que “reducir la brecha digital entre comunidades urbanas y rurales permite ofrecer las mismas oportunidades digitales a todos, con independencia del lugar de residencia”. Asimismo, afirma que el espectro de banda baja constituye la base de la conectividad móvil rural y que su asignación en condiciones asequibles y con certidumbre regulatoria puede “mejorar de forma drástica la cobertura, aumentar velocidades y reducir costes de despliegue”.
Más allá de los parámetros técnicos, el informe destaca el efecto multiplicador de una mejor conectividad rural. Una red móvil de mayor cobertura y calidad impulsa la participación digital, favorece incrementos de productividad en sectores como agricultura y transporte, y fortalece las economías locales mediante un acceso más eficiente a mercados, servicios e información.
En este sentido, la reducción de la brecha rural-urbana amplifica los efectos de red y eleva el valor global de la conectividad para el conjunto de la sociedad. Por tanto, la política de espectro se configura como una palanca estratégica para promover crecimiento inclusivo y cohesión territorial.