04/01/2026@10:00:00
La
inteligencia artificial ya no es una promesa de futuro, sino una capa cada vez más presente en la vida cotidiana. En 2026, su evolución dará un nuevo salto: será más autónoma, más sensible al contexto humano y mucho más dependiente de una infraestructura digital capaz de conectar datos, personas y máquinas en tiempo real. Así lo anticipa
DE-CIX, que dibuja un escenario tecnológico en el que la innovación avanza al mismo ritmo que la necesidad de conectividad fiable, segura y de baja latencia.