Mujer y Tecnología

8M: STEM, Humanidades y el liderazgo que redefine el futuro

Día Internacional de la Mujer

Margarita Bly | Domingo 08 de marzo de 2026
El 8 de marzo no es una celebración. Es un recordatorio: un recordatorio de que el talento no tiene género, pero las oportunidades sí han tenido históricamente barreras. Y en el ámbito STEM esas barreras siguen siendo visibles.

Hoy, el Día Internacional de la Mujer no es solo una reivindicación de presencia femenina en ciencia y tecnología; es también una oportunidad para cuestionar cómo estamos construyendo el futuro y quién lo está diseñando. Pero también es el momento de ampliar la conversación.

Porque cuando hablamos de mujeres y STEM solemos centrarnos en cuántas ingenieras hay, cuántas científicas lideran proyectos o cuántas programadoras ocupan puestos directivos. Y esa conversación es necesaria. Sin embargo, hay otra dimensión menos explorada: la histórica vinculación de muchas mujeres con las humanidades, la comunicación, la educación o las ciencias sociales, y el enorme valor estratégico que eso aporta hoy al ecosistema tecnológico.

Durante décadas, las humanidades han sido consideradas un camino paralelo al científico, un territorio distinto, incluso menor en términos de “impacto” o “innovación”. Y, casualmente, un territorio donde la presencia femenina ha sido mayor.

Pero el siglo XXI ha desmontado esa división.

Hoy sabemos que la inteligencia artificial necesita ética, que los datos necesitan interpretación, que la tecnología necesita relato y que la innovación necesita comprensión social. Y ahí, las humanidades no son accesorias. Son estructurales.

El 8M no solo nos invita a impulsar más vocaciones técnicas entre niñas y jóvenes. También nos obliga a reconocer que muchas mujeres ya aportan al mundo STEM desde otra puerta: la del pensamiento crítico, la comunicación estratégica, la sociología, la filosofía, la psicología o el derecho tecnológico.

No se trata de elegir entre ciencia o letras. Se trata de integrar.

El liderazgo que redefine el futuro no será exclusivamente técnico. Será híbrido. Será capaz de programar y de contextualizar; de diseñar algoritmos y de cuestionar sus sesgos; de desarrollar soluciones y de explicar su impacto.

"¿Estamos construyendo un modelo de innovación que valore también las miradas que históricamente han encarnado muchas mujeres?"

La pregunta que nos deja el 8M no es solo cuántas mujeres hay en STEM. La pregunta es: ¿estamos construyendo un modelo de innovación que valore también las miradas que históricamente han encarnado muchas mujeres?

Porque el verdadero avance no consiste únicamente en que más mujeres entren en la tecnología. Consiste en que la tecnología evolucione para incorporar la profundidad humana que durante tanto tiempo ha quedado al margen.

Y ese cambio empieza por reconocer que el futuro necesita tanto ciencia como conciencia.

Autora: Ludi García, directora general de SEC Newgate Spain y socia de Margarita Bly

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