La compañía ha confirmado que tanto la app como su API dejarán de estar disponibles, aunque por el momento no ha concretado un calendario para su retirada definitiva. La decisión marca el final de uno de los productos más llamativos de la última ola de IA generativa, lanzado como aplicación independiente en septiembre de 2025.
Sora permitía a los usuarios crear vídeos hiperrealistas a partir de contenido generado por inteligencia artificial, con capacidades avanzadas de personalización y difusión en entornos similares a redes sociales.
“Nos despedimos de Sora. A todos los que crearon, compartieron y construyeron comunidad alrededor de Sora: gracias”, ha comunicado la compañía a través de sus canales oficiales.
El cierre de Sora responde a un reposicionamiento estratégico. OpenAI ha explicado que centrará sus recursos en áreas consideradas prioritarias, especialmente en el desarrollo de sistemas más avanzados orientados a aplicaciones empresariales y a la investigación en simulación del mundo real. En este sentido, un portavoz de la compañía ha señalado que “hemos decidido discontinuar Sora en la app de consumo y la API”, al tiempo que ha subrayado que el equipo de investigación seguirá trabajando en “modelado de mundos” con el objetivo de avanzar en robótica y en sistemas capaces de resolver tareas físicas en entornos reales.
OpenAI busca concentrar su capacidad de cómputo en desarrollos con mayor impacto económico y operativo
Este cambio refleja una tendencia creciente en la industria. Tras una fase inicial centrada en herramientas creativas y generación de contenido, los grandes actores del sector están priorizando soluciones orientadas a productividad, automatización y entornos corporativos. En este contexto, OpenAI busca concentrar su capacidad de cómputo en desarrollos con mayor impacto económico y operativo.
El cierre de Sora también se vincula con las limitaciones de infraestructura a los que se está enfrentando la industria de la inteligencia artificial. Las aplicaciones de vídeo generativo requieren una enorme capacidad de procesamiento, lo que obliga a las compañías a priorizar el uso de recursos en función del retorno estratégico. En este sentido, OpenAI ha reconocido que la creciente demanda de computación ha influido en la decisión. La necesidad de optimizar el uso de sus modelos y plataformas ha llevado a reducir proyectos considerados secundarios frente a otros desarrollos clave.
Asimismo, la propia compañía había trasladado internamente la intención de reducir iniciativas paralelas para concentrarse en áreas centrales como el desarrollo de modelos, herramientas de programación y soluciones empresariales.
Sin embargo, el cierre del servicio abre interrogantes sobre acuerdos comerciales vinculados al ecosistema de Sora. Entre ellos, destaca el acuerdo de OpenAI con Disney para la licencia de más de 200 personajes, cuya aplicación práctica dentro de la plataforma queda ahora en el aire.