La compañía alemana prevé extender su servicio más allá de Alemania, Austria y Suiza, con el objetivo de alcanzar hasta 30 países, entre ellos España, Francia, Reino Unido y Estados Unidos, según avanza Financial Times.
Este movimiento sitúa a la cadena de distribución como un nuevo competidor en el ecosistema telco, en un contexto marcado por la llegada de actores no tradicionales que buscan aprovechar su base de clientes para ofrecer servicios de conectividad integrados.
La propuesta de Lidl se basa en un modelo de operador móvil virtual (OMV), lo que permite ofrecer servicios de telefonía sin necesidad de desplegar infraestructura propia. Para ello, el grupo Schwarz, propietario de la compañía, ha firmado un acuerdo estratégico con el proveedor de comunicaciones 1GLOBAL, un Full OMV que opera en España utilizando la red de Orange, aunque tiene acuerdos de conectividad con otros operadores para completar la huella.
Gracias a este acuerdo, Lidl utilizará redes de operadores tradicionales mediante contratos mayoristas, lo que reduce las barreras de entrada y acelera el despliegue en nuevos mercados. Asimismo, Schwarz Group ha adquirido una participación del 9,9% en 1GLOBAL, que cuenta con licencias y acuerdos en 12 países, entre ellos España, donde está registrado en la CNMC como Full OMV.
En este sentido, las tarifas móviles se integrarán dentro de la aplicación Lidl Plus, que supera los 100 millones de usuarios a nivel global. Según ha señalado Julian Beer, ejecutivo de Lidl International, el objetivo consiste en proporcionar “conectividad sencilla” a millones de usuarios, en línea con una estrategia centrada en la accesibilidad y la simplificación de la oferta.
La entrada de Lidl en el sector móvil se enmarca en una tendencia creciente de nuevos actores que irrumpen en el mercado de las telecomunicaciones. Empresas del ámbito fintech como Revolut, Klarna o N26 han explorado iniciativas similares, mientras que otras compañías como Monzo se encuentran en fases iniciales de desarrollo de propuestas equivalentes. En este contexto, estos nuevos competidores buscan diferenciarse mediante precios ajustados, experiencias digitales integradas y propuestas sin complejidad comercial. Además, persiguen diversificar sus fuentes de ingresos en un entorno cada vez más competitivo.
Por el momento, desde Lidl no se ha concretado una fecha o un calendario específico para la llegada a España de Lidl Connect, su servicio de telefonía móvil que ya está operando en otros países europeos.