Ericsson acusa el impacto de la IA y la reestructuración con una caída del 79% en beneficio
Ericsson ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un fuerte deterioro de su rentabilidad, debido en parte al encarecimiento de los componentes tecnológicos y la reestructuración interna.
La compañía ha registrado un beneficio neto de 887 millones de coronas suecas (unos 82,4 millones de euros), lo que supone una caída interanual del 79%, en un escenario donde la presión sobre costes y la debilidad del mercado de equipos de telecomunicaciones continúan condicionando su evolución. Este comportamiento refleja el impacto combinado de factores estructurales del sector y de tendencias emergentes como la inteligencia artificial, que está tensionando la cadena de suministro global, especialmente en el ámbito de los semiconductores.
Uno de los principales elementos que han afectado a los resultados ha sido el incremento de los costes de insumos. En particular, el auge de la inteligencia artificial ha elevado la demanda de chips, lo que ha repercutido directamente en los costes operativos de los fabricantes de infraestructuras de red.
El propio consejero delegado de la compañía, Börje Ekholm, ha reconocido esta situación al afirmar que “nos enfrentamos a un aumento en los costes de los insumos, especialmente en semiconductores, causado en parte por la demanda de IA”. Asimismo, ha subrayado que la estrategia pasa por “trabajar en estrecha colaboración con clientes y proveedores y mediante la sustitución de productos y medidas de eficiencia”. A este contexto se suman los costes derivados de la reestructuración. Ericsson ha llevado a cabo ajustes significativos en su plantilla, con cerca de 5.000 puestos eliminados en 2025, y prevé mantener esta línea de contención del gasto durante el presente ejercicio.
En términos de facturación, Ericsson registró unas ventas netas de 49.300 millones de coronas (4.584,9 millones de euros), lo que representa una caída del 10% respecto al mismo periodo del año anterior. No obstante, en términos orgánicos, las ventas crecieron un 6%, con avances en todos los segmentos de negocio, lo que apunta a una cierta recuperación de la demanda en distintas regiones.
Este crecimiento orgánico sugiere una diversificación geográfica más equilibrada, uno de los objetivos estratégicos del grupo en los últimos años. Según Ekholm, “nuestros resultados del primer trimestre demuestran una continua resiliencia en un entorno dinámico”.
Sin embargo, los resultados se situaron por debajo de las previsiones del mercado. El EBITA ajustado alcanzó los 5.600 millones de coronas (520,8 millones), un 20% menos que el año anterior, y por debajo de las estimaciones de los analistas, que lo situaban en 5.840 millones (543,12 millones).
El deterioro de la rentabilidad ha sido uno de los aspectos más relevantes del trimestre. El margen EBIT cayó hasta el 2,9%, frente al 10,8% registrado un año antes, mientras que el margen EBITA ajustado se situó en el 11,3%, por debajo del 12,6% previo.
Asimismo, el margen bruto ajustado descendió ligeramente hasta el 48,1%. En este ámbito, la compañía ha destacado comportamientos divergentes entre sus divisiones. El área de Software y Servicios en la Nube mejoró su margen, mientras que el negocio de Redes experimentó un ligero retroceso.
Por su parte, el beneficio por acción diluido se redujo de 1,24 coronas (0,12 euros) a 0,27 coronas (0,03 euros), reflejando tanto los efectos de la reestructuración como el impacto de los tipos de cambio.
A pesar de la caída en beneficios, Ericsson ha mostrado una mejora significativa en su generación de caja. El flujo de caja libre antes de fusiones y adquisiciones alcanzó los 5.900 millones de coronas (548,7 millones de euros), más del doble que en el mismo periodo del año anterior. Este incremento se explica por un mayor flujo de caja operativo, lo que refuerza la posición financiera del grupo en un momento de incertidumbre en el sector. Además, la compañía cerró el periodo con una posición de caja neta de 68.100 millones de coronas (6.333,3 millones de euros), lo que supone un aumento del 76% interanual.
En este contexto, Ericsson ha anunciado la puesta en marcha de un programa de recompra de acciones por valor de hasta 15.000 millones de coronas (1.395 millones de euros), que comenzará el 23 de abril.
De cara a los próximos trimestres, la compañía prevé un mercado de redes de acceso radio (RAN) relativamente estable, tras varios años de debilidad en la inversión de los operadores en despliegues 5G. Asimismo, el grupo confía en que su posicionamiento en segmentos como redes críticas y soluciones empresariales le permita crecer por encima del mercado. “Nuestra estrategia centrada, nuestra cartera de productos líder y el fortalecimiento de nuestra posición nos dan confianza en nuestra capacidad para crecer más rápido que el mercado”, ha señalado Ekholm.
En paralelo, el sector de telecomunicaciones busca nuevas vías de crecimiento vinculadas a la inteligencia artificial, tanto en aplicaciones como en infraestructuras. En este escenario, Ericsson continúa adaptando su estrategia para responder a un entorno donde la innovación tecnológica convive con una creciente presión sobre costes y márgenes.