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La IA impulsa un superciclo en chips de memoria con subidas de hasta el 100%

(Foto: Depositphotos).
Antonio Rodríguez | Viernes 01 de mayo de 2026
La expansión de la inteligencia artificial ha desencadenado un cambio estructural en la industria de semiconductores, con un impacto directo en el mercado de chips de memoria y subidas de precio de hasta el 100%.

Empresas como Sandisk, Western Digital o Seagate han confirmado un crecimiento sostenido de la demanda, especialmente en centros de datos, donde la necesidad de almacenamiento de alto rendimiento se ha convertido en un factor crítico para el desarrollo de modelos avanzados de IA. En este contexto, las previsiones financieras y los datos de mercado apuntan a un escenario de fuerte crecimiento, aunque también de creciente presión sobre la oferta y los precios. El equilibrio entre demanda, capacidad productiva y nuevas inversiones marca ahora el ritmo de un sector clave para la infraestructura digital global.

Centros de datos e IA: el nuevo motor del almacenamiento

El principal vector de crecimiento del sector reside en la explosión de la IA generativa, que exige volúmenes masivos de datos y una capacidad de procesamiento cada vez mayor. Este fenómeno ha impulsado la demanda de unidades de estado sólido (SSD) empresariales de alto rendimiento, utilizadas en centros de datos que soportan modelos de lenguaje y sistemas de IA.

Sandisk ha anticipado unos ingresos de entre 7.750 y 8.250 millones de dólares para su cuarto trimestre, muy por encima de la estimación media de 6.490 millones. Asimismo, prevé un beneficio ajustado de entre 30 y 33 dólares por acción, frente a los 22,70 dólares esperados por los analistas. Este crecimiento refleja un cambio en la estructura del negocio hacia segmentos de mayor valor, especialmente el de centros de datos.

En palabras de su consejero delegado, David Goeckeler, “este trimestre marca un punto de inflexión fundamental para Sandisk, donde nuestro liderazgo tecnológico está permitiendo un cambio deliberado en nuestra combinación de productos hacia los mercados finales de mayor valor, liderados por el segmento de Centros de Datos”.

El gasto corporativo en infraestructura de almacenamiento para IA se mantiene sólido

Los resultados del tercer trimestre refuerzan esta tendencia. La compañía registró ingresos de 5.950 millones de dólares, lo que supone un aumento del 97% interanual, mientras que el beneficio ajustado alcanzó los 23,41 dólares por acción. En paralelo, los ingresos del segmento de centros de datos se triplicaron hasta los 1.470 millones, consolidando su papel como principal motor de crecimiento.

Este comportamiento no es aislado. Otros actores del sector, como Western Digital y Seagate, también han señalado que el gasto corporativo en infraestructura de almacenamiento para IA se mantiene sólido, lo que confirma una tendencia estructural en la industria tecnológica.

Escasez, precios al alza y márgenes récord

El crecimiento de la demanda ha generado un efecto inmediato sobre la oferta de chips de memoria: la capacidad de producción no logra seguir el ritmo de expansión de la IA, lo que ha derivado en un escenario de escasez y presión al alza sobre los precios.

Los precios de la memoria aumentaron cerca de un 100% en el primer trimestre de 2026 respecto al trimestre anterior

Según datos del sector, los precios de la memoria aumentaron cerca de un 100% en el primer trimestre de 2026 respecto al trimestre anterior, superando ampliamente las previsiones iniciales. Este incremento refleja un desequilibrio entre oferta y demanda que afecta tanto a la memoria especializada como a la convencional.

La priorización de la producción de memoria de alto ancho de banda (HBM), esencial para entrenar modelos de IA junto a procesadores como los de Nvidia, ha limitado la disponibilidad de chips destinados a otros usos, como smartphones o servidores tradicionales, lo que se traduce a su vez en una presión añadida sobre toda la cadena de suministro. Asimismo, la escasez se traduce en contratos más exigentes entre fabricantes y clientes. Algunas empresas aseguran suministro mediante acuerdos a largo plazo que incluyen pagos anticipados o participación en inversiones de nuevas fábricas. Esta dinámica evidencia la importancia estratégica de la memoria en el ecosistema de la inteligencia artificial.

En el caso de la memoria DRAM, los márgenes alcanzan niveles cercanos al 80%, mientras que en NAND flash se sitúan en torno al 60%

Los márgenes operativos también han experimentado una expansión significativa: en el caso de la memoria DRAM, los márgenes alcanzan niveles cercanos al 80%, mientras que en NAND flash se sitúan en torno al 60%, cifras muy superiores a los estándares históricos. De este modo, la rentabilidad del sector ha escalado hasta situar a los fabricantes de memoria entre las compañías más lucrativas del mundo, impulsadas por la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento de la IA.

Un superciclo impulsado por la infraestructura de IA

Samsung, SK Hynix y Micron podrían generar conjuntamente 350.000 millones en beneficios en 2026, lo que las situaría entre las diez empresas más rentables del mundo

El contexto actual apunta a la consolidación de un “superciclo” en la industria de la memoria, impulsado por las inversiones globales en inteligencia artificial. Según estimaciones, compañías como Samsung, SK Hynix y Micron podrían generar conjuntamente alrededor de 350.000 millones de dólares en beneficios en 2026, lo que las situaría entre las diez empresas más rentables del mundo.

Este salto refleja un cambio profundo en la estructura del mercado tecnológico. Mientras persisten dudas sobre la rentabilidad final de los servicios de IA, el negocio de la infraestructura asociada ya experimenta un crecimiento extraordinario. En particular, los chips de memoria se han convertido en un componente esencial, tanto para el entrenamiento como para la inferencia de modelos. Además, la expansión de la IA también está impulsando la de servidores convencionales utilizados en tareas de inferencia, lo que amplía el impacto sobre todo el ecosistema tecnológico.

Sin embargo, el incremento de la capacidad productiva requiere inversiones intensivas y plazos prolongados. La construcción de nuevas fábricas de semiconductores puede superar los 20.000 millones de dólares y tardar varios años en completarse, lo que limita la respuesta inmediata del sector ante el aumento de la demanda.

En este escenario, el control del suministro de memoria gana peso. Como apuntan analistas del sector, “quien domina el suministro de memoria puede dominar la inteligencia artificial”, una afirmación que sintetiza el papel central de estos componentes en la nueva economía digital.

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