Las acciones de SK Hynix cerraron la jornada con una subida del 5,6%, elevando su valoración hasta los 2,08 billones de wones, equivalentes a unos 1,35 billones de dólares. Samsung, que había ocupado el primer puesto de forma prácticamente ininterrumpida desde el año 2000, queda así por detrás con una valoración de 2,06 billones de wones, excluyendo las acciones preferentes.
El cambio de liderazgo llega en un momento en el que la inteligencia artificial ha convertido determinados componentes electrónicos en activos estratégicos para la economía digital. Entre ellos destacan las memorias HBM (High Bandwidth Memory), esenciales para el funcionamiento de los procesadores más avanzados destinados a sistemas de IA generativa.
SK Hynix se ha consolidado como uno de los grandes beneficiados del actual ciclo tecnológico gracias a su apuesta temprana por las memorias HBM. Estos chips, apilados verticalmente para ofrecer un mayor rendimiento y menor consumo energético, se han convertido en una pieza fundamental para compañías como Nvidia, Google, Microsoft o Meta.
La compañía es actualmente uno de los principales proveedores de Nvidia y recientemente ha anunciado el envío de muestras de su nueva generación de memorias HBM4 a sus principales clientes. Además, controla alrededor del 61% del mercado mundial de HBM, muy por delante de Samsung, con un 17%, y Micron, con un 21%.
Esto ha permitido que las acciones de SK Hynix acumulen una subida superior al 340% en lo que va de año, prolongando el crecimiento registrado durante 2025.
La situación actual contrasta con la realidad que vivía la compañía hace poco más de dos décadas. En 2002, entonces bajo el nombre de Hynix Semiconductor, la empresa estuvo cerca de ser vendida a Micron debido a una fuerte acumulación de deuda derivada de una agresiva expansión industrial. La operación finalmente no prosperó y la compañía permaneció durante años bajo control de sus acreedores. En 2003 sus acciones llegaron a cotizar a apenas 135 wones, lo que la situó entre los valores de menor capitalización del mercado coreano.
El punto de inflexión llegó con la adquisición por parte de SK Group y, especialmente, con la decisión estratégica de seguir invirtiendo en memorias avanzadas incluso durante los ciclos bajistas del sector.
“Lo que realmente quería conseguir cuando adquirimos Hynix era transformarla de un productor de memorias genéricas en una compañía de semiconductores indispensable", ha explicado Chey Tae-won, presidente de SK Group, ha explicado recientemente la lógica de aquella apuesta.