La IA ya está cambiando la forma en que se retransmiten los partidos de fútbol profesional, pero puede que ya no se trata tanto de detectar al nuevo Messi o a Cristiano sino de aprovechar la tecnología para mejorar la técnica y potenciar las cualidades y habilidades de los jugadores en proceso de formación para ayudarles a ser estrellas. Sobre todo, en el fútbol base, el de la formación y el trabajo de la técnica. Además, en estos clubes “modestos” las cámaras sirven para satisfacer otra demanda importante de sus fans: la retransmisión de los partidos para que los padres puedan ver los partidos de sus hijos.
El CE Mataró hace tiempo que apostó por las cámaras de Hudl y José López Luna, secretario y tesorero, tiene claro por qué debería un club invertir en sistemas y tecnologías de vídeo. “Porque es el futuro, porque es la demanda que los padres nos piden para el fútbol base, y sobre todo porque es una herramienta de mucha ayuda para los entrenadores de hoy en día, cada vez más formados, que lo utilizan para analizar y mejorar sus equipos”, afirma con la rotundidad de la experiencia.
Además, desde la sección de Hudl Fan, los usuarios pueden conocer la última hora del CE Mataró Escuela de fútbol o incluso vídeos de algunas de sus jugadoras como Nerea Torre o Lupe Martínez, por citar algunas.
“El vídeo ha cambiado radicalmente la forma en que los entrenadores trabajan con los jugadores jóvenes"
“El vídeo ha cambiado radicalmente la forma en que los entrenadores trabajan con los jugadores jóvenes. Antes, los comentarios se limitaban a lo que el entrenador podía ver y recordar en tiempo real. Ahora, gracias a la tecnología de grabación, cada sesión puede revisarse, analizarse en detalle y utilizarse como herramienta de entrenamiento”, explica Jacobo Gil López, senior account executive de Hudl.
Para hacerlo posible la compañía dispone de ecosistema conectado que comienza con la grabación portátil. Para los equipos juveniles, esto suele empezar con Hudl Focus Flex, una cámara con inteligencia artificial que graba automáticamente los partidos y los entrenamientos y los sube directamente a la plataforma Hudl. De este modo, un entrenador puede mostrar a un jugador exactamente cómo un equipo, un jugador o una unidad pueden mejorar su rendimiento. “Este análisis estructurado, que antes era exclusivo de la élite, se está convirtiendo ahora en una práctica habitual en el fútbol base. Ya no se trata solo del rendimiento de élite, sino de proporcionar a cada jugador las herramientas visuales necesarias para su desarrollo”, asegura Gil López.
El mercado mundial de la IA en el deporte crecerá un 16,7 % anual hasta los 2.610 millones de dólares para 2030
Según estimaciones de MarketsandMarkets, el mercado mundial de la IA en el deporte superaba ligeramente los 1.000 millones de dólares en 2024 y crecerá un 16,7 % anual hasta los 2.610 millones de dólares para 2030. La consultora apunta que la zona de Asia Pacífico será la región con mayor crecimiento (un 21,1 %) y que las oportunidades de crecimiento vendrán por las aplicaciones personalizadas de IA, el entrenamiento y formación de jugadores o el scouting de talento.
Y en el caso de la combinación de la IA y las cámaras de vídeo, MarketsandMarkets prevé que el mercado mundial de la analítica deportiva crezca de los 2.290 millones de dólares en 2025 a los 4.750 millones de dólares en 2030, lo que lo convierte en uno de los segmentos de más rápido crecimiento dentro de la tecnología deportiva.
El mercado de la inteligencia artificial aplicada a las cámaras automáticas deportivas se está desarrollando como un segmento integrado del panorama más amplio de la tecnología deportiva, combinando inteligencia artificial, visión artificial y producción de vídeo automatizada para transformar la forma en que se graban, analizan y distribuyen los eventos deportivos, señalan desde Market.us. Estos sistemas realizan un seguimiento autónomo del desarrollo del partido, ajustan los ángulos de cámara en tiempo real y generan imágenes de alta calidad sin necesidad de operadores de cámara manuales, lo que los hace cada vez más valiosos en entornos deportivos profesionales, semiprofesionales y de formación.
"Al tener una herramienta que centraliza grabación, revisión y compartición, el entrenador puede preparar sesiones y feedback con más claridad"
“El vídeo está convirtiendo el entrenamiento en un proceso mucho más objetivo y acelerado. En lugar de depender solo de la memoria o sensaciones, los deportistas pueden verse a sí mismos, revisar decisiones reales de partido y entender patrones (posicionamiento, temporización, ejecución técnica) con evidencia. Para los entrenadores, el cambio es igual de grande: el vídeo permite pasar de una charla “general” a un trabajo mucho más específico y repetible, con ejemplos reales del equipo. Además, al tener una herramienta que centraliza grabación, revisión y compartición, el entrenador puede preparar sesiones y feedback con más claridad, alinear a su staff y dar continuidad al trabajo semana a semana”, explica Pablo Silva, Market Manager de Veo en España.
Con la experiencia de haber registrado en los últimos 12 meses más de 2 millones de partidos y alrededor de 10 millones de goles en fútbol dentro del ecosistema, lo que supone un crecimiento del 42 % interanual en partidos de fútbol grabados, desde Veo, Pablo Silva destaca las cuatro áreas donde el uso de las cámaras más ayuda a los entrenadores:
Para Antonis Antoniou, director deportivo del Terrassa FC que utiliza las cámaras de Hudl, se trata de una solución muy útil que aprovechan al máximo para los entrenamientos, los partidos y el análisis de los rivales. Gracias a estas tecnologías, el equipo consigue hasta un 50 % de datos adicionales para análisis frente a los que podían obtener de forma manual. Antoniou reconoce que los chavales están aceptando de forma positiva las recomendaciones de mejora que se pueden hacer aprovechando estas tecnologías, pero advierte que el impacto en la forma en que se juega el fútbol “dependerá en la habilidad de aplicar la tecnología en el campo”.
Conscientes del impacto que están teniendo ya las cámaras para vídeo análisis y retransmisión en el deporte base, surge la inevitable duda de si podrá haber una brecha tecnológica y de impacto en la formación de jugadores entre aquellos equipos que inviertan en este tipo de tecnologías y los que no. Sobre todo, pensando en los presupuestos modestos que suelen manejar.
“Es una preocupación válida”, coincide Silva. “Cualquier tecnología de rendimiento puede ampliar diferencias si solo unos pocos tienen acceso. Sin embargo, la tesis de Veo, y el motivo por el que existimos, es la contraria: hacer que la grabación y el análisis sean más accesibles y sencillos, para que no quede reservado a estructuras con grandes presupuestos, por eso estamos presente ya en casi 2.000 clubes en España”, añade.
Muestra de ello es que la compañía, además de su cámara, ha lanzado Veo Go, una opción pensada para hacer la grabación todavía más accesible aprovechando dispositivos que la gente ya tiene (por ejemplo, teléfonos), con una configuración muy simple y orientada a clubes y equipos que buscan una manera más asequible y flexible de grabar partidos.
"La verdadera tendencia que observamos es que la tecnología se está volviendo más accesible para todos, no menos”
En el caso de Hudl la visión es similar. “Aunque los estadios profesionales de élite utilizan nuestras cámaras fijas Hudl Focus para una grabación permanente de alto rendimiento, la verdadera tendencia que observamos es que la tecnología se está volviendo más accesible para todos, no menos”, afirma Gil López.
Por eso la compañía ha desarrollada Hudl Focus Flex, que ofrece la misma grabación autónoma basada en inteligencia artificial que se utiliza al más alto nivel en un formato portátil y alimentado por batería, diseñado específicamente para equipos y canteras que carecen de infraestructura fija. “Un entrenador de categorías inferiores puede instalarlo junto al campo en cuestión de minutos, sin necesidad de un operador de cámara ni de una costosa producción, y utilizarlo para analizar sus áreas de interés, ya sean jugadas a balón parado, la disposición defensiva o, simplemente, destacar momentos concretos que, de otro modo, se perderían tras el pitido final. Eso es la esencia de lo que hace Hudl. Nuestra misión consiste en ofrecer a cada deportista la oportunidad que se merece”, asegura Gil López.
Y si la IA, las videocámaras y las diferentes tecnologías están ayudando a mejorar la técnica de los jugadores es lícito pensar en si es posible crear al atleta digital perfecto o si debemos esperar mejores generaciones de jugadores en los próximos años. ¿Será posible mejorar el éxito de España en el Mundial de EE.UU, Canadá y México y conseguir una tercera estrella gracias a la IA y las videocámaras?
“Lo que hace la tecnología es ofrecer a más entrenadores y jugadores acceso al tipo de entorno de desarrollo que antes estaba reservado a un número muy reducido de academias de élite. Cuando un jugador joven puede analizar su propio rendimiento, comprender patrones y hacer un seguimiento de su progreso a lo largo del tiempo, se desarrolla más rápido. Adquiere una mayor conciencia de sí mismo como deportista. Si multiplicamos eso por los miles de equipos juveniles y academias que ahora utilizan el vídeo, empezamos a ver una generación de jugadores que ha crecido con un nivel de retroalimentación y análisis que simplemente no existía hace diez años”, señala Jacobo Gil López de Hudl.
Para Pablo Silva de Veo, es razonable esperar mejoras, sobre todo por dos motivos:
Precisamente tantos minutos de fútbol base grabado lo que están permitiendo es crear una inmensa base de datos que los clubes pueden aprovechar para detectar talento y encontrar jugadores. Es el caso de Wyscout de Hudl, que se ha convertido en la mayor biblioteca del mundo de vídeos y datos sobre fútbol, que ofrece a clubes, ojeadores y profesionales del fútbol acceso a vídeos y estadísticas de rendimiento de más de 1.000 competiciones de todo el mundo, desde las principales ligas profesionales hasta una gama cada vez más amplia de competiciones de fútbol juvenil a nivel global.
El Unión Deportiva Almería es uno de los equipos que está aprovechando este servicio para encontrar talento en diferentes países del mundo en su reto de llegar a Primera División. “Wyscout es una plataforma que utilizan los clubes y los ojeadores para realizar su trabajo de forma más eficaz: pueden buscar jugadores, elaborar listas preliminares y preselecciones de fichajes utilizando herramientas como 'Shadow Teams', y evaluar el talento a través de vídeos antes de enviar a los ojeadores a verlos en persona”, explican desde Hudl. La compañía colabora con competiciones con las que tienen acuerdos y están ampliando continuamente las colaboraciones en materia de derechos en múltiples territorios.
Aunque el fútbol es uno de los deportes donde Veo y Hudl están teniendo más repercusión en España, lo cierto es que sus tecnologías son igualmente válidas para todo tipo de deportes de formación.
“Históricamente, el gran volumen está en fútbol, por la base instalada y por el peso del deporte en las categorías juveniles y las academias. Pero también estamos viendo actividad y expansión en otros deportes, como por ejemplo el rugby, el lacrosse, y un empuje reciente en fútbol americano”, reflexiona Silva.
“El fútbol es, sin duda, uno de los deportes en los que se observa un mayor impulso, sobre todo en las categorías juveniles y en el fútbol base, y esto es así a nivel mundial, no sólo en España. Pero Hudl abarca 40 deportes. La tendencia general es que el análisis de vídeo está traspasando los límites de las categorías profesionales tradicionales, que lo adoptaron desde el principio, para adentrarse en nuevos contextos en los que los entrenadores se están dando cuenta del valor que aporta. La curva de adopción en el ámbito juvenil se ha acelerado significativamente en los últimos años, a medida que más clubes reconocen que la tecnología de vídeo se está convirtiendo en un elemento estándar del desarrollo de los equipos y los jugadores”, explica Gil López.
La tecnología para la digitalización del deporte base ya está al alcance de todos. Quizá la única pregunta pendiente que quede no es saber qué puede hacer la tecnología por un jugador o un club, sino cuánto van a tardar en adoptar las videocámaras inteligentes para dar el salto cualitativo.