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Meta presenta Muse, su agente de IA personal que puede hacer tareas por ti de forma autónoma

(Foto: Muse).
Miguel Castaño | Miércoles 09 de septiembre de 2026

Meta ha presentado Muse, un nuevo agente personal de inteligencia artificial diseñado para ir un paso más allá de los asistentes conversacionales tradicionales, en lugar de limitarse a responder preguntas o generar contenido cuando el usuario interactúa con él, Muse está pensado para recibir objetivos, elaborar un plan y ejecutar las tareas necesarias de forma autónoma, incluso después de que la persona haya cerrado la aplicación. La compañía plantea Muse como un agente destinado al público general y no únicamente a usuarios técnicos.



Muse no solo responde: recibe objetivos y los ejecuta

La principal diferencia de Muse frente a un chatbot convencional está en su carácter agentic, ya que el usuario no tiene que indicarle necesariamente cada paso que debe realizar. La persona puede simplemente explicarle qué quiere conseguir y Muse se encarga de desarrollar un plan personalizado y coordinar los recursos necesarios, el agente puede abrir un navegador, completar formularios, interactuar con diferentes servicios y actuar en nombre del usuario.

Entre los ejemplos planteados por Meta se encuentran tareas relativamente sencillas, como enviar un correo electrónico o reservar un viaje, pero también objetivos más complejos que requieren varias acciones y cierto grado de planificación.

La compañía plantea incluso casos como intentar vender un coche por un precio superior, negociar una reducción de una factura o modificar un plan de entrenamiento cuando cambian las circunstancias del usuario, en estos escenarios, la intención es que Muse no se limite a proporcionar recomendaciones, sino que avance en el trabajo por su cuenta.

Una de las características más relevantes es que Muse puede continuar trabajando aunque el usuario abandone la aplicación, cuando una tarea necesita más tiempo, el agente puede seguir ejecutándola y volver a contactar con la persona cuando se produzca algún cambio relevante o cuando necesite su aprobación para continuar. Meta establece además determinados puntos de control para acciones sensibles, por ejemplo, Muse solicitará autorización antes de enviar un correo o realizar una compra, de manera que el usuario conserve el control sobre determinadas decisiones.

El sistema también mantiene un registro de sus acciones y de las operaciones que tiene previsto realizar, ofreciendo al usuario un historial de auditoría para consultar qué ha hecho el agente.

Muse también aprende de las preferencias del usuario

El funcionamiento de Muse no se basa únicamente en las instrucciones introducidas en una conversación concreta, el agente está diseñado para recordar información que considera relevante para cada persona y utilizarla posteriormente para realizar sugerencias o completar tareas. Meta pone como ejemplo una receta que el usuario haya guardado en Instagram, Muse podría convertirla posteriormente en una lista de la compra, proponer un menú para una cena con amigos y tener en cuenta las restricciones alimentarias de los invitados antes de preparar las invitaciones.

La compañía busca así que el agente pueda utilizar información proporcionada anteriormente sin que el usuario tenga que repetirla cada vez, al mismo tiempo, Meta asegura que el usuario puede pedir a Muse que olvide información específica que haya aprendido. El carácter autónomo de Muse plantea uno de los principales retos de este tipo de sistemas: permitir que una inteligencia artificial pueda navegar por internet y utilizar servicios personales sin concederle un acceso ilimitado a las credenciales y datos del usuario.

Para abordarlo, Meta ha creado Muse Secure VM, una máquina virtual dedicada que aloja tanto al agente como los datos de la persona, cada Muse funciona dentro de su propio entorno informático en la nube, aislado de los agentes de otros usuarios. En ese espacio se almacenan también los datos y credenciales de los servicios que la persona haya conectado.

La arquitectura incorpora además un segundo agente denominado Sentinel, que funciona en la misma máquina pero permanece separado de Muse a nivel del sistema, Sentinel actúa como una especie de intermediario de seguridad, las acciones que Muse pretende realizar en internet pasan por este sistema y no pueden ejecutarse sin su aprobación. Cuando una operación requiere autorización del usuario, Sentinel puede solicitarla antes de permitir que se lleve a cabo.

Muse no tiene acceso directo a las contraseñas

Otro de los mecanismos de seguridad está relacionado con las credenciales, Meta asegura que Muse no puede ver las contraseñas ni los métodos de pago del usuario. Las credenciales que se proporcionan al sistema se almacenan de forma segura y Muse puede utilizarlas sin tener acceso directo a su contenido, el mismo mecanismo se aplica a las contraseñas que el propio usuario introduce en el navegador.

La intención es separar la capacidad del agente para utilizar un servicio de la posibilidad de conocer directamente las credenciales necesarias para acceder a él, los usuarios también pueden decidir qué aplicaciones conectan con Muse y qué permisos recibe en cada una. En el caso del correo electrónico, por ejemplo, pueden determinar si el agente únicamente puede leer mensajes o si también tiene permiso para enviar correos en su nombre, estos permisos pueden modificarse posteriormente y los servicios conectados pueden desconectarse en cualquier momento.

Compras online con una tarjeta de un solo uso

Muse también podrá realizar compras online mediante Link, el sistema de pago desarrollado por Stripe, según Meta, Muse es el primer agente de inteligencia artificial cubierto por las protecciones de compra de Link. Estas incluyen cobertura para determinados artículos dañados o perdidos, protección frente a bajadas de precio, devoluciones sin comisiones y una garantía de devolución para compras elegibles.

Uno de los elementos más importantes desde el punto de vista de seguridad es que la cartera de Link para agentes genera una tarjeta de un solo uso, evitando que los datos de la tarjeta real del usuario tengan que quedar expuestos durante la operación. Meta también anuncia que Shop Pay llegará próximamente como otra alternativa de pago y que Muse incorporará compatibilidad con 1Password, lo que permitirá utilizar credenciales que el usuario ya tenga almacenadas en este servicio.

Meta asegura que las conversaciones mantenidas con Muse y los datos almacenados dentro de la máquina virtual no se compartirán con sus sistemas publicitarios, además, los usuarios podrán decidir si permiten que sus interacciones con el agente se utilicen para entrenar los modelos de inteligencia artificial de Meta. La compañía plantea estas medidas como parte de un diseño en el que la privacidad no depende únicamente de permisos dentro de la aplicación, sino también de la propia arquitectura informática sobre la que funciona el agente.

Meta ya prepara una evolución de esta infraestructura denominada Muse Confidential VM, que llegará a finales de este año, con esta versión, toda la máquina virtual, incluidos los datos del usuario y sus conversaciones con Muse, estará cifrada mediante una clave que únicamente tendrá el propio usuario. El objetivo es que, bajo este sistema, ni siquiera Meta pueda acceder al contenido almacenado dentro de la máquina virtual, reforzando la separación entre la compañía y los datos utilizados por el agente.

Muse llega primero a Estados Unidos

Muse comienza su despliegue en Estados Unidos, donde estará disponible en iOS, Android y a través de muse.ai, Meta también señala que llegará próximamente a sus gafas inteligentes. El servicio será gratuito para la mayor parte de las funciones habituales, aunque la compañía ofrecerá planes de suscripción para los usuarios que quieran ampliar sus posibilidades.

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