El jurado considera infringidas las patentes estadounidenses 10.659.885 y 10.820.117, que describen transductores táctiles capaces de producir vibraciones de baja frecuencia perceptibles al tacto. No obstante, ha determinado que Apple no actuó de forma deliberada. La cifra corresponde al veredicto del jurado y Apple todavía no tiene que desembolsarla de forma definitiva. Además, la compañía ya ha anunciado que recurrirá tanto la decisión sobre las patentes como la indemnización.
El litigio se centra en el Taptic Engine, el componente con el que Apple genera las respuestas hápticas de sus dispositivos, una tecnología que permite que el usuario perciba mediante vibraciones determinadas pulsaciones, avisos e interacciones con el iPhone o el Apple Watch.
"Discrepamos firmemente del veredicto de hoy y de los daños concedidos, que carecen por completo de respaldo en los hechos"
Apple rechaza que su sistema utilice las invenciones patentadas por Taction. “Aunque agradecemos al jurado su consideración, discrepamos firmemente del veredicto de hoy y de los daños concedidos, que carecen por completo de respaldo en los hechos”, ha señalado la compañía.
Además, Apple sostiene que su “Taptic Engine es fundamentalmente diferente de la tecnología de Taction” y asegura que las pruebas realizadas por la propia demandante sobre los dispositivos de Apple durante el juicio respaldan esta posición. “Apple no utiliza la tecnología de Taction y recurriremos”, concluye la tecnológica.
Taction, por el contrario, ha defendido durante el procedimiento que Apple incorporó sus invenciones al Taptic Engine sin contar con una licencia o autorización para utilizarlas.
Taction Technology presentó la demanda en 2021 ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de California. Sin embargo, Apple consiguió inicialmente frenar el procedimiento: en 2023, el tribunal dictó sentencia sumaria a su favor y desestimó el caso.
El proceso cambió en agosto de 2025 cuando el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal anuló aquella decisión y devolvió el asunto al tribunal para que continuara el procedimiento. Los jueces consideraron que la resolución anterior se había apoyado en parte en una interpretación incorrecta de las patentes y que el tribunal había excluido indebidamente determinados testimonios de los expertos de Taction.
Esta decisión permitió llevar finalmente el conflicto ante un jurado en un juicio que comenzó el 14 de septiembre y los siete miembros del jurado necesitaron dos días de deliberaciones para alcanzar su decisión. “Estamos contentos de que el jurado haya fallado a favor de Taction y haya reivindicado sus derechos de patente”, ha señalado Lance Yang, socio de Quinn Emanuel y principal abogado de la compañía. El letrado recuerda además que Taction ha esperado cinco años y medio para llevar el caso a juicio.