Telefónica deberá afrontar un pago total de 102 millones de euros tras agotarse la vía judicial en República Checa por un litigio relacionado con la adquisición de Cesky Telecom hace más de dos décadas.
El Tribunal Constitucional del país ha desestimado el recurso de amparo presentado por el operador español, por lo que mantiene la obligación de compensar a dos antiguos accionistas minoritarios de la compañía checa.
El conflicto tiene su origen en 2005, cuando Telefónica se convirtió en accionista mayoritario de Cesky Telecom dentro del proceso de privatización de la antigua empresa pública de telecomunicaciones. La compañía española adquirió inicialmente las acciones que estaban en manos del Estado checo y, posteriormente, tuvo que lanzar una oferta para hacerse con el resto del capital.
Fue precisamente la diferencia entre el precio abonado al Estado y el ofrecido posteriormente a los accionistas minoritarios la que terminó en los tribunales. Los fondos Venten Management y Lexburg Enterprises consideraron que debían recibir una compensación adicional e iniciaron un procedimiento judicial contra Telefónica.
"Desde la perspectiva del derecho constitucional, la resolución impugnada de la Corte Suprema se mantiene, por tanto, vigente”
La reclamación fue rechazada inicialmente, pero el Tribunal de Apelación terminó por dar la razón a los dos accionistas. Telefónica llevó entonces el asunto ante el Tribunal Supremo checo mediante un recurso de casación que tampoco prosperó y, como última vía, acudió al Tribunal Constitucional. Sin embargo, el Constitucional tampoco ha apreciado motivos para modificar las decisiones anteriores. “La brevedad de la fundamentación no convierte, por sí misma, una decisión en inconstitucional. Desde la perspectiva del derecho constitucional, la resolución impugnada de la Corte Suprema se mantiene, por tanto, vigente”, recoge la resolución.
Además, el tribunal señala que no ha encontrado ninguna vulneración de los derechos fundamentales de Telefónica. “Al no apreciar vulneración alguna de los derechos y libertades fundamentales de la recurrente, garantizados constitucionalmente, el Tribunal Constitucional desestimó el recurso de amparo sin celebrar vista oral ni presencia de las partes, por considerarlo manifiestamente infundado”, explica el fallo.
La decisión del Constitucional checo “no es susceptible de recurso”, por lo que se cierra de este modo la última vía utilizada por Telefónica para tratar de revertir la obligación de pago.
Los intereses elevan la factura hasta 102 millones
La resolución obliga a Telefónica a abonar 627,76 millones de coronas checas, equivalentes a unos 25,96 millones de euros, más intereses a Venten Management. Asimismo, Lexburg Enterprises deberá recibir otros 221,9 millones de coronas, alrededor de 9,18 millones de euros, también más los intereses correspondientes.
Por tanto, el principal reclamado ronda los 35 millones de euros. No obstante, el largo periodo transcurrido desde el origen del litigio ha elevado considerablemente el coste final. La propia Telefónica reconoció en sus cuentas correspondientes al primer semestre que el importe total, una vez incluidos los intereses acumulados, asciende a 102 millones de euros.
Telefónica vendió en 2013 prácticamente toda su participación en la filial, un 65,9%, al grupo inversor PPF por 2.467 millones de euros
El procedimiento mantiene así consecuencias económicas para el operador español pese a que hace años abandonó el mercado checo. En concreto, Telefónica vendió en 2013 prácticamente toda su participación en la filial, un 65,9%, al grupo inversor PPF por 2.467 millones de euros, aunque conservó la responsabilidad legal derivada de la operación ejecutada en 2005.
En su recurso, Telefónica también cuestionó la designación del perito encargado de revisar el caso, al considerar que existía parcialidad, y denunció la aplicación retroactiva de determinadas normas. Estos argumentos tampoco han servido para modificar el resultado de un litigio que, más de veinte años después de la compra de Cesky Telecom, concluye con una factura de 102 millones de euros para la compañía española.