El anuncio se ha producido durante Team '26 Europe, que se celebra estos días en Ámsterdam, donde la compañía también ha dado a conocer una nueva versión de su servidor MCP y distintas mejoras en su plataforma de IA.
La iniciativa responde a uno de los principales problemas de la adopción empresarial de agentes autónomos: su funcionamiento aislado. Actualmente, buena parte de las interacciones se desarrollan en conversaciones individuales, terminales o aplicaciones independientes, lo que dificulta compartir resultados, mantener el contexto y supervisar las acciones ejecutadas.
AMP pretende trasladar esas operaciones a los espacios habituales de colaboración, de manera que los agentes puedan participar en proyectos junto a los trabajadores, con identidades reconocibles, permisos definidos y mecanismos de trazabilidad. En concreto, el nuevo sistema permite incorporar agentes mediante menciones en Confluence, comentarios de Jira o instrucciones compartidas a través de vídeos de Loom. Además, contempla conexiones con herramientas externas, como Figma y entornos de desarrollo, a través del servidor MCP de Atlassian.
Una de las principales características de AMP es que permite identificar la participación de los agentes dentro de los equipos, con indicadores de presencia y cursores visibles en espacios de trabajo compartidos. Asimismo, el sistema distingue entre acciones realizadas por personas, agentes autónomos o agentes que actúan en representación de un usuario, con cuentas específicas e historiales de auditoría.
“Hay que pensar en AMP más como un protocolo diplomático que como un protocolo técnico”
Durante un encuentro con periodistas en Ámsterdam, Mike Cannon-Brookes, CEO y cofundador de Atlassian, ha explicado que “hay que pensar en AMP más como un protocolo diplomático que como un protocolo técnico”.
En este sentido, ha destacado que la propuesta se apoya en tecnologías existentes, incluido MCP, y que su principal aportación reside en establecer cómo deben relacionarse personas y agentes dentro de una misma interfaz. "Lo que intentamos definir con AMP es cómo creemos que los humanos y los agentes, incluidos aquellos que actúan en nombre de personas, trabajarán entre sí y unos junto a otros, tanto dentro como fuera de la plataforma de Atlassian”.
La interoperabilidad constituye otro de los pilares de los anuncios. Atlassian ha actualizado su servidor MCP para conectar agentes externos y herramientas de inteligencia artificial con la información empresarial almacenada en Jira, Confluence, Loom y Bitbucket.
Según los datos facilitados por la compañía, esta infraestructura cuenta con cerca de dos millones de usuarios activos mensuales y procesa más de 15 millones de llamadas diarias a herramientas, una cifra que se ha multiplicado por quince durante los últimos seis meses. Ahora, la nueva versión amplía las posibilidades de conexión y reduce el consumo de recursos. En pruebas internas realizadas con modelos Claude, Atlassian asegura haber conseguido un ahorro medio de hasta el 25% de tokens para operaciones equivalentes en Jira y Confluence.
Estas mejoras se apoyan en Teamwork Graph, el sistema que relaciona información, usuarios, proyectos y actividades dentro de la plataforma y que actualmente conecta más de 250.000 millones de objetos y relaciones.
"Los modelos fundacionales van a seguir evolucionando. Seguiremos cambiando cuál es nuestro modelo principal, pero necesitamos que nuestro contexto permanezca estable”
Por otro lado, el gigante australiano ha aprovechado la ocasión para lanzar Code Search, una herramienta que permite incorporar información del código fuente hasta el nivel de funciones, símbolos y clases. Además, Atlassian Insights facilita consultas sobre datos estructurados almacenados en lagos de datos y almacenes empresariales con más de 80 conectores, con nuevas integraciones para Zoom, Gong, Microsoft Entra ID y Google Identity.
En este sentido, Cannon-Brookes ha explicado durante su encuentro con la prensa que el contexto constituye uno de los principales elementos diferenciales de la plataforma. “Los modelos fundacionales van a seguir evolucionando. Seguiremos cambiando cuál es nuestro modelo principal, pero necesitamos que nuestro contexto permanezca estable”, señala.
El uso cada vez mayor de agentes de inteligencia artificial también plantea nuevos problemas de supervisión, especialmente cuando sus operaciones se desarrollan fuera de las aplicaciones corporativas. Para hacer frente a esto, Atlassian ha presentado Agent Sessions, una funcionalidad que incorpora a Jira y Teamwork Graph las sesiones ejecutadas tanto en la nube como en los equipos locales de los desarrolladores. De este modo, las empresas pueden consultar las tareas realizadas, conservar el contexto de las conversaciones y recuperar información que antes permanecía dispersa en terminales o herramientas externas.
Esta capacidad se complementa con Non-Human Identities, un sistema que asigna identidades diferenciadas a los agentes de Rovo y de terceros, con información sobre sus responsables, permisos y actividad. Además, Atlassian ha introducido Record for Agent, que permite transformar grabaciones de pantalla y voz en instrucciones para generar tareas en Jira, prototipos o documentación técnica en Confluence. Por su parte, Interactive PR Reviews utiliza Loom para que los agentes expliquen mediante vídeo las modificaciones de código que han realizado y las decisiones adoptadas, con acceso a estas explicaciones desde Bitbucket.
La seguridad es la tercera gran pata de preocupación de la compañía. Cannon-Brookes ha advertido que “no hay ninguna duda de que veremos una explosión de problemas de seguridad durante los próximos 24 meses”, aunque considera que la propia inteligencia artificial también permitirá identificar y corregir vulnerabilidades. En este contexto, ha defendido la necesidad de reforzar la capacidad de respuesta de las empresas ante los riesgos asociados a una mayor autonomía de los agentes.