Así lo ha defendido David Wang, vicepresidente del Consejo de Administración y presidente rotatorio de Huawei, durante la undécima edición de Huawei Connect Europe, celebrada en Florencia, donde ha situado la digitalización empresarial y el desarrollo de nuevas infraestructuras tecnológicas entre las prioridades de la compañía.
Huawei trabaja actualmente con más de 5.000 socios europeos
Ante representantes del ecosistema tecnológico europeo, Wang ha señalado que las industrias se preparan para un importante salto de productividad impulsado por la inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas. En este contexto, Huawei trabaja actualmente con más de 5.000 socios europeos para extender estas capacidades a organizaciones de diferentes sectores y tamaños.
La intervención ha tenido también un componente personal para el directivo, que hace 18 años estuvo al frente de Huawei en Italia. Desde entonces, la compañía ha ampliado su presencia en el continente mediante proyectos de digitalización, conectividad y transición energética. “Juntos hemos marcado una verdadera diferencia en Europa”, ha defendido Wang.
El directivo ha incidido en la necesidad de trasladar la innovación tecnológica a aplicaciones empresariales concretas, especialmente ante el crecimiento de la inteligencia artificial. Como ejemplo, Wang ha mencionado un proyecto desarrollado en Francia para modernizar infraestructuras de centros de datos, con una reducción del 50% en el coste total de propiedad a largo plazo y una mejora del 30% en la eficiencia de las operaciones y el mantenimiento.
Asimismo, ha destacado la colaboración con la Biblioteca Nacional de Noruega, donde las tecnologías de computación de alto rendimiento de Huawei contribuyen al procesamiento y conservación del patrimonio lingüístico y cultural.
“Nuestro objetivo es llevar los beneficios de la digitalización y la inteligencia a todas las empresas, independientemente de su tamaño”
Sin embargo, una de las principales prioridades de la compañía es extender estas capacidades más allá de las grandes organizaciones. Wang ha explicado que la solución de inteligencia empresarial presentada el pasado año en Europa ha registrado un crecimiento superior al 200% en su red de socios instaladores, mientras que el mercado asociado a esta propuesta se ha más que duplicado. “Nuestro objetivo es llevar los beneficios de la digitalización y la inteligencia a todas las empresas, independientemente de su tamaño”, ha afirmado.
La transición energética también ha ocupado una parte importante de la intervención, en la que Wang ha presentado proyectos que combinan generación solar, almacenamiento y sistemas de recarga eléctrica. Entre ellos figura una comunidad sueca próxima al círculo polar ártico que comparte energía renovable generada localmente.
También ha mencionado soluciones de almacenamiento y recarga rápida capaces de operar a temperaturas de hasta 33 grados bajo cero, destinadas a pruebas invernales de vehículos eléctricos. Para respaldar estas actividades, Huawei dispone de una red de más de 350 socios locales de ventas y servicios, junto con 25.000 instaladores, que cubre más de 35 países europeos y cuenta con más de 90 centros de servicio.
Según las cifras facilitadas por Wang, hasta el primer semestre de 2026 sus soluciones habían contribuido al suministro acumulado de 500.000 millones de kWh de electricidad limpia en Europa y a evitar más de 40 millones de toneladas de emisiones de carbono.
La compañía también ha destacado su actividad en formación e investigación. Actualmente colabora con más de 220 centros educativos y universidades, donde asegura haber formado a más de 34.000 profesionales. Además, sus aulas móviles han recorrido once países europeos y alcanzado a más de 81.000 personas.
En materia de inversión, Wang ha recordado que Huawei cuenta con 29 centros de I+D en Europa y ha cifrado su contribución económica anual al continente en más de 10.000 millones de euros, con más de 140.000 empleos respaldados. El directivo ha cerrado su intervención con una defensa de la colaboración tecnológica como instrumento para aprovechar el crecimiento de la inteligencia artificial y trasladar sus beneficios al conjunto del tejido empresarial europeo.
El ministro italiano de Empresas y Made in Italy, Adolfo Urso, ha participado en el encuentro para reivindicar el papel de las instituciones en la transformación tecnológica. En este sentido, ha situado la inteligencia artificial, la robótica, las tecnologías cuánticas y las nuevas redes de telecomunicaciones entre las principales oportunidades para modernizar el tejido productivo, especialmente las pequeñas empresas.
Asimismo, Urso ha reclamado inversiones, cooperación entre universidades y empresas y un marco que garantice la seguridad de las infraestructuras digitales, la resiliencia y la competencia. “Innovación y seguridad representan dos dimensiones de la misma estrategia”, ha señalado, antes de insistir en que la transformación digital europea debe combinar competitividad, sostenibilidad y protección de los intereses estratégicos.