Un jurado de Delaware ha determinado que Arm incumplió un acuerdo de licencia tecnológica con Qualcomm e interfirió deliberadamente en sus relaciones comerciales con Meta. Sin embargo, la indemnización concedida al fabricante estadounidense de semiconductores asciende a únicamente dos dólares.
La resolución llega después de un juicio de cinco días, el segundo que enfrenta a ambas compañías en los últimos dos años, y refleja el deterioro de una relación empresarial fundamental para la industria de los chips. Aunque Qualcomm ha conseguido que se reconozcan varios de sus argumentos, Arm también ha obtenido decisiones favorables en otras reclamaciones.
El jurado ha concluido que Arm incumplió su obligación contractual de proporcionar determinadas actualizaciones de software y herramientas relacionadas con sus diseños de chips, contempladas en el acuerdo de licencia de arquitectura (ALA) suscrito con Qualcomm
No obstante, también ha rechazado otras cinco alegaciones de incumplimiento contractual presentadas por Qualcomm, lo que explica que ambas compañías interpreten el resultado como favorable a sus respectivos intereses.
“Nos satisface que el jurado haya determinado que Arm incumplió su acuerdo de licencia de arquitectura de larga duración con Qualcomm, no respetó sus compromisos y actuó intencionadamente para perjudicar nuestros negocios”, ha señalado Qualcomm.
Por su parte, Arm ha destacado que el jurado falló a su favor en cuatro reclamaciones y limitó a un dólar la indemnización correspondiente a cada una de las otras dos. De este modo, la compañía británica considera que la decisión respalda su actuación conforme a los acuerdos tecnológicos existentes y cuestiona las pretensiones económicas de Qualcomm.
Otra de las cuestiones examinadas durante el proceso ha sido la relación comercial entre Qualcomm y Meta en la que el jurado ha considerado que Arm interfirió de manera intencionada y negligente en las negociaciones entre ambas empresas.
Qualcomm sostenía que estaba cerca de cerrar un acuerdo con Meta en 2024 cuando Arm supuestamente filtró a la prensa información sobre un presunto incumplimiento de licencia por parte del fabricante de chips. Según el fabricante estadounidense, aquella información provocó retrasos en el acuerdo comercial. Pese al reconocimiento de la interferencia, el jurado únicamente ha concedido indemnizaciones simbólicas.
El principal impacto económico del procedimiento todavía está pendiente de resolución y la jueza federal Maryellen Noreika deberá pronunciarse sobre varias cuestiones contractuales que el jurado no ha cerrado.
Entre ellas figura una cláusula que podría permitir a Qualcomm dejar de pagar royalties a Arm durante cinco años como consecuencia del incumplimiento reconocido, lo que tendría un valor potencial de miles de millones de dólares.
Arm, sin embargo, sostiene que dicha penalización contractual no es exigible, por lo que su interpretación será determinante para el desenlace económico del litigio.