Ubicada en IMEC (Lovaina), la infraestructura suma una inversión total de 2.500 millones de euros y concentra recursos públicos y privados para impulsar la próxima generación de semiconductores, clave para la inteligencia artificial, la movilidad autónoma, la salud digital y la futura conectividad 6G.
El proyecto cuenta con 700 millones de euros de financiación comunitaria y otros 700 millones procedentes de gobiernos nacionales y regionales, mientras que el resto llega de la industria, con una contribución destacada de ASML y de socios tecnológicos. Este esquema de coinversión pretende reducir riesgos, acelerar plazos y consolidar capacidades críticas en territorio europeo.
NanoIC se convierte en la primera instalación europea que despliega la máquina de litografía ultravioleta extrema más avanzada, orientada al diseño y la fabricación de chips por debajo de los dos nanómetros. Este hito sitúa a Europa en la carrera de los nodos punteros y refuerza su capacidad para validar procesos y arquitecturas antes de la producción en masa.
La inauguración ha contado con la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Henna Virkkunen; el primer ministro belga, Bart De Wever; y al ministro-presidente de Flandes, Matthias Diependaele. Desde esta base, investigadores y empresas podrán ensayar diseños, equipos y flujos de proceso a escala casi industrial, un requisito clave para acortar la distancia entre la investigación aplicada y la fabricación.
La línea piloto opera bajo un principio de acceso abierto. Empresas emergentes, pymes, centros de investigación y grandes organizaciones dispondrán de las instalaciones para validar soluciones y madurar tecnologías. Este enfoque busca dinamizar el ecosistema, facilitar la transferencia de conocimiento y favorecer la aparición de nuevas cadenas de valor.
El consorcio que articula NanoIC integra a referentes europeos como CEA-Leti (Francia), Fraunhofer (Alemania), VTT (Finlandia), CSSNT (Rumanía) y Tyndall National Institute (Irlanda). La coordinación desde IMEC permite combinar excelencia científica con orientación industrial y generar economías de escala en I+D.
Las líneas piloto constituyen un pilar central de la iniciativa Chips para Europa dentro de la Ley de Chips. Su misión consiste en llevar tecnologías del laboratorio a la fábrica, fortalecer la posición europea en la cadena global de suministro y abrir la colaboración a socios de confianza. Además, el programa persigue atraer y retener talento especializado, un factor crítico en un mercado global muy competitivo.
NanoIC se integra en un conjunto de cinco líneas piloto: NanoIC, FAMES, APECS, WBG y PIXEurope, que movilizan una inversión conjunta de 3.700 millones de euros entre la UE y los Estados miembros. La reciente apertura de FAMES y el inicio operativo de estas infraestructuras marcan un punto de inflexión para la base industrial europea de semiconductores.