La operación permite a iRobot reconfigurar su estructura financiera y fortalecer su posición en el mercado global de la robótica de consumo. Asimismo, la compañía refuerza su capacidad de inversión en nuevas generaciones de dispositivos inteligentes para el hogar, en un contexto de creciente competencia tecnológica y presión sobre los márgenes en el sector.
Picea mantenía desde hace años una relación estrecha con iRobot, tanto como principal fabricante por contrato como en calidad de prestamista garantizado. Durante el proceso de reestructuración, la firma asiática aportó liquidez y apoyo operativo, lo que permitió asegurar la continuidad del negocio para clientes, empleados y socios comerciales.
Según ha señalado Gary Cohen, director ejecutivo de iRobot, la compañía afronta esta nueva etapa con confianza. “Ha sido un privilegio estar al frente de iRobot durante este periodo estratégico y estoy especialmente orgulloso de la resiliencia, la focalización y el compromiso del equipo con nuestros clientes”, ha afirmado. Además, ha añadido que, sobre la base consolidada de la empresa, trabajará junto al equipo directivo de Picea para iniciar una fase de crecimiento renovado centrada en la calidad y la protección de datos.
La conclusión de la operación supone la salida formal del proceso de reestructuración acordado bajo el Capítulo 11 de la legislación estadounidense. Con ello, iRobot pasa a operar como empresa privada, propiedad exclusiva de Picea, y recupera margen estratégico para desarrollar su hoja de ruta tecnológica.
En este sentido, la compañía mantiene su sede central en Bedford, Massachusetts, y conserva en Estados Unidos sus funciones de ingeniería, desarrollo de producto, marketing y otras áreas corporativas. De este modo, iRobot preserva su identidad como empresa global con base estadounidense, pese al cambio en su estructura accionarial.
Uno de los aspectos clave de la transacción radica en el refuerzo de la gobernanza de datos. Como parte del plan de reestructuración, iRobot ha implantado medidas estructurales y legales orientadas a proteger la información de los consumidores en Estados Unidos y en otros países.
La empresa estará gobernada por una junta independiente compuesta por ciudadanos estadounidenses.
Entre estas iniciativas destaca la creación de una filial independiente con sede en Estados Unidos, denominada iRobot Safe Corporation. Esta entidad asumirá la responsabilidad sobre la protección de los datos de los consumidores estadounidenses y estará gobernada por una junta independiente compuesta por ciudadanos estadounidenses. Asimismo, contará con un responsable de seguridad de datos y un director ejecutivo sujetos a estrictos requisitos de elegibilidad.
El diseño de esta estructura busca establecer una separación clara entre la propiedad no estadounidense y los datos de los usuarios, con el objetivo de ofrecer garantías a reguladores, clientes y socios sobre la integridad del marco de protección de la información.