Málaga se ha convertido durante dos días en uno de los puntos de encuentro clave para la movilidad del futuro. El eMobility Expo World Congress 2026 ha reunido en FYCMA a empresas tecnológicas, fabricantes de vehículos, startups y administraciones públicas para debatir y mostrar cómo se está transformando el transporte hacia modelos más eléctricos y conectados.
Nada más entrar en el recinto, uno se encuentra con un espacio dominado por demostraciones tecnológicas y prototipos. Entre ellos destacaba uno de los conceptos más llamativos del evento: vehículos aéreos eléctricos tipo aerotaxi, una de las apuestas que varias compañías están explorando para el transporte urbano en el futuro.
Estos vehículos eVTOL (despegue y aterrizaje vertical eléctrico) se están posicionando como una posible solución para trayectos urbanos o interurbanos rápidos, especialmente en entornos congestionados. Aunque todavía se encuentran en fases de desarrollo y regulación, su presencia en la feria refleja cómo la movilidad aérea urbana empieza a ganar terreno en las conversaciones sobre transporte.
En el suelo, la movilidad eléctrica siguen siendo el eje central. Fabricantes y operadores han mostrado desde coches eléctricos hasta soluciones de micromovilidad, scooters o pequeños vehículos urbanos diseñados para desplazamientos cortos dentro de las ciudades.
Aunque el vehículo eléctrico a batería sigue siendo la tecnología predominante en la transición energética del transporte, el hidrógeno también ha tenido un papel destacado en la feria.
Varias empresas, como Santana Motors, Silence o eHang, han presentado prototipos y desarrollos basados en pilas de combustible, especialmente enfocados a transporte pesado, logística o vehículos de larga distancia. Entre ellos destacan conceptos de motocicletas y soluciones de almacenamiento energético que buscan ampliar el abanico de alternativas frente a la electrificación pura, como la motocicleta de hidrógeno mostrada por Kawasaki, uno de los ejemplos presentes en la feria de cómo esta tecnología también empieza a explorarse en el segmento de las dos ruedas.
El interés por el hidrógeno responde a una necesidad clara dentro del sector: encontrar soluciones energéticas capaces de cubrir casos de uso donde las baterías todavía presentan limitaciones en autonomía o tiempos de recarga.
Más allá del hardware, otro de los grandes temas del congreso ha sido la digitalización del transporte. Buena parte de las compañías presentes en el evento trabajan en tecnologías que no siempre se ven directamente en un vehículo, pero que serán clave en su funcionamiento.
Entre ellas destacan plataformas de gestión de infraestructuras de recarga, análisis de datos de movilidad urbana o sistemas de inteligencia artificial para optimizar el tráfico y la logística. La movilidad del futuro, en este sentido, se entiende cada vez más como un ecosistema digital en el que los vehículos, la infraestructura y las ciudades comparten información para mejorar la eficiencia del transporte.
La feria también ha dejado espacio para tecnologías emergentes relacionadas con la automatización. Entre los pasillos se podían ver robots autónomos diseñados para tareas de logística, mantenimiento o inspección, un área que empieza a ganar relevancia dentro de las ciudades inteligentes.
Este tipo de soluciones forman parte de un cambio más amplio en la gestión urbana, donde la automatización y los sistemas autónomos pueden desempeñar un papel clave en tareas repetitivas o en entornos donde el acceso humano resulta complejo.
El eMobility Expo World Congress sigue creciendo como plataforma de debate y colaboración entre empresas, administraciones y centros de investigación. Durante el evento han participado más de 350 ponentes internacionales, que han abordado temas como la electrificación del transporte, la infraestructura de recarga, las políticas de descarbonización o la evolución del software aplicado a la movilidad.
La edición de este año cierra así con 5.287 congresistas procedentes de distintos países, consolidando al evento como una de las citas europeas centradas en innovación en movilidad sostenible. Más allá de las cifras, el recorrido por el recinto dejaba clara una idea: el futuro del transporte no depende de una única tecnología, sino de una combinación de soluciones que van desde el coche eléctrico hasta el hidrógeno, pasando por drones de transporte, software urbano y robots autónomos.