La transacción, que deberá recibir la aprobación de reguladores y accionistas, permitirá crear el tercer mayor grupo televisivo de Estados Unidos por cuota de consumo audiovisual.
La operación supone un importante movimiento estratégico en un mercado donde la televisión tradicional pierde peso frente al streaming y donde el control de las plataformas de distribución resulta cada vez más relevante. Fox abonará 160 dólares por acción de Roku mediante una combinación de efectivo y acciones, una oferta que representa una prima del 11% respecto al cierre bursátil de la compañía.
Mientras los grandes grupos de comunicación compiten por captar audiencia digital y atraer inversión publicitaria, Roku aporta un activo difícil de replicar: una relación directa con más de 100 millones de hogares que utilizan su plataforma de streaming en todo el mundo.
Roku fue una de las compañías pioneras en llevar servicios como Netflix o YouTube al televisor a través de dispositivos conectados y sistemas operativos integrados en Smart TV. Con el paso de los años, la empresa ha evolucionado hasta convertirse en una de las principales puertas de acceso al entretenimiento digital en Estados Unidos.
Según los datos facilitados por ambas compañías, la plataforma alcanza más de la mitad de los hogares estadounidenses con banda ancha y mantiene una posición dominante dentro del segmento de televisión conectada. Además de distribuir aplicaciones de terceros, Roku explota su propio servicio de contenidos, The Roku Channel, y genera una parte relevante de sus ingresos mediante publicidad digital y acuerdos con plataformas de streaming. Precisamente este negocio publicitario constituye uno de los principales atractivos para Fox.
Lachlan Murdoch, consejero delegado de Fox, ha definido la operación como "un momento decisivo para Fox" y asegura que la compañía da "el siguiente paso" al combinar "la cartera de contenidos en directo más valiosa del consumo audiovisual con la principal plataforma de streaming a través de la cual Estados Unidos los consume".
La integración permitirá combinar los activos de Fox en noticias, entretenimiento y deportes con la infraestructura tecnológica y la base de usuarios de Roku. Entre los contenidos de mayor valor de Fox destacan competiciones como la NFL, la MLB, NASCAR, Big Ten o la Copa Mundial de la FIFA, además de cadenas como FOX News y FOX Business.
Asimismo, la operación unirá Tubi, la plataforma gratuita de streaming de Fox, con The Roku Channel. El objetivo consiste en reforzar la posición del grupo en el mercado de vídeo bajo demanda financiado mediante publicidad, uno de los segmentos que más crece dentro del sector audiovisual.
Las compañías consideran que la combinación permitirá mejorar la capacidad de monetización, ampliar el alcance publicitario y fortalecer la presencia en un mercado donde los anunciantes trasladan cada vez más inversión desde la televisión convencional hacia los entornos digitales.
En este sentido, Anthony Wood, fundador y consejero delegado de Roku, destaca que la compañía ha logrado "redefinir la forma en que las personas descubren y disfrutan del entretenimiento" y señala que la integración con Fox representa "una oportunidad extraordinaria para acelerar nuestra visión, crecer más rápido e innovar de forma más agresiva para espectadores, socios y anunciantes".
Si la operación recibe luz verde regulatoria, el cierre está previsto para la primera mitad de 2027.