La conectividad se ha convertido en un servicio esencial en los hogares españoles. Sin embargo, mientras el acceso a internet continúa creciendo y la banda ancha fija se acerca a niveles de penetración históricos, el gasto de las familias en telecomunicaciones se mantiene contenido. De hecho, el coste de algunos de los paquetes más contratados incluso se redujo durante el último año, según los datos del Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) correspondientes al cuarto trimestre de 2025.
Los datos muestran que el precio medio mensual del paquete cuádruple, que incluye telefonía fija y móvil junto con banda ancha fija y móvil, descendió hasta los 38,3 euros al mes, alrededor de dos euros menos que en 2024. Por su parte, el paquete quíntuple, que añade televisión de pago, se mantuvo prácticamente sin cambios y cerró el año con un coste medio de 77,4 euros mensuales.
Al mismo tiempo, la disponibilidad de servicios de comunicaciones electrónicas siguió aumentando en los hogares españoles. A finales de 2025, el 95,5% de los hogares disponía de acceso a internet y cerca del 90% contaba ya con banda ancha fija, una cifra que supone un incremento de más de un punto porcentual respecto al año anterior.
La telefonía móvil, por su parte, continúa siendo prácticamente universal y está presente en el 99,5% de los hogares. En contraste, la telefonía fija mantiene la tendencia descendente que viene registrando en los últimos años y su presencia cayó hasta el 64,2%.
Más allá de la expansión de la conectividad, el informe refleja que los niveles de satisfacción continúan siendo elevados. En el caso de la banda ancha fija, cerca del 70% de los hogares se mostró satisfecho con la velocidad de conexión.
Asimismo, la banda ancha móvil también obtuvo una valoración positiva. El 67,5% de los usuarios aseguró estar satisfecho con la cobertura, mientras que una proporción similar expresó su conformidad con la velocidad del servicio.
No obstante, los problemas de cobertura siguen formando parte de la experiencia de algunos usuarios. Aun así, la mayoría de los encuestados afirmó que estas incidencias se producen de manera ocasional o poco frecuente, lo que indica que no suelen afectar al uso habitual del servicio.
Otro de los aspectos que analiza la CNMC es la frecuencia con la que los españoles renuevan su teléfono móvil. Los resultados apuntan a una tendencia cada vez más conservadora, marcada por ciclos de renovación más largos.
Solo el 2,2% de los usuarios aseguró cambiar de dispositivo cada año. En cambio, la mayoría afirmó sustituirlo cada cuatro años (24,6%) o incluso esperar cinco años o más (37,5%) antes de adquirir uno nuevo.
Además, el mercado de dispositivos reacondicionados continúa ganando presencia. Según el informe, cerca del 8,5% de los usuarios utiliza actualmente un móvil de segunda mano o reacondicionado, una alternativa que cada vez cuenta con una mayor aceptación entre los consumidores.