El aumento es especialmente significativo en los dispositivos de entrada. Por ejemplo, el Echo Dot pasa de 49,99 a 79,99 dólares, lo que supone una subida del 60%. Asimismo, el Fire TV Stick HD aumenta desde 34,99 hasta 39,99 dólares, mientras que el Fire TV Stick 4K Max supera los 84,99 dólares tras encarecerse más de un 40%. Además, el Echo Dot Max pasa de 99,99 a 119,99 dólares.
“La industria de la electrónica de consumo está encarando incrementos significativos en los costes de componentes como la memoria y el almacenamiento. Tras absorber estos aumentos durante el mayor tiempo posible, hemos ajustado recientemente el precio en nuestra línea de productos”, ha explicado Kristy Schmidt, responsable sénior de la división de Dispositivos y Servicios de Amazon.
La revisión también llega a los lectores de libros electrónicos con el Kindle más económico experimentando un incremento cercano al 37% y pasa a costar 149,99 dólares, por lo que la subida afecta directamente al escalón de acceso a otra de las principales familias de hardware de Amazon.
No obstante, Amazon no ha aplicado la revisión a todo su catálogo, ya que las cámaras y timbres con vídeo de Ring quedan fuera de este aumento generalizado, al igual que el Echo Studio, que mantiene un precio de 219,99 dólares.
Por el momento, las nuevas tarifas afectan exclusivamente al mercado estadounidense y la compañía no ha comunicado cambios equivalentes para otros territorios ni ha detallado si las subidas terminarán por trasladarse a Europa.
El encarecimiento se produce en un contexto de fuerte tensión en el mercado mundial de memoria y semiconductores. La creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial está absorbiendo una parte considerable de la producción disponible y ejerce presión sobre componentes que también utilizan ordenadores, smartphones, televisores y otros dispositivos de consumo. La situación es especialmente relevante de cara a los próximos meses ya que la producción mundial de memoria prevista para todo 2027 ya está comprometida, con alrededor del 70% destinada a servidores de inteligencia artificial.