El Echo Show siempre ha tenido una virtud muy clara: cuando funciona bien, es el dispositivo que más “orden” mete en un hogar conectado. A diferencia de un altavoz sin pantalla, aquí hay algo que cambia por completo la experiencia: ver lo que estás haciendo.
Ver cámaras, ver temporizadores, ver listas, ver recetas, ver qué luces están encendidas y cuáles no. Y si lo usas en cocina o en un salón con movimiento, ese componente visual deja de ser un capricho para convertirse en la parte esencial del producto.
Con el Echo Show 11, Amazon intenta cerrar la brecha que históricamente ha tenido con sus propios Show anteriores: más tamaño, sí, pero también más respuesta, mejor audio y una base tecnológica preparada para la nueva etapa de Alexa. El punto es que esa “nueva etapa”, al menos en España, todavía tiene matices. Y ahí es donde conviene separar lo que ya hace muy bien hoy de lo que promete para mañana.
Diseño e instalación
El Echo Show 11 tiene ese diseño de “pantalla flotante” con tela 3D en la base que encaja bien en casa porque no intenta parecer una tableta con peana, sino un dispositivo fijo, de uso diario. Amazon habla de un diseño más delgado y con menos capas de laminación para maximizar el área visible, y lo cierto es que la sensación general es de ser un producto más moderno que otras generaciones, con un frontal más limpio y una pantalla que es la verdadera protagonista.

La configuración sigue siendo la habitual: enchufar, abrir la app de Alexa y completar el proceso (incluido el ciclo de actualizaciones iniciales). No es un dispositivo “de los de encender y ya”, porque el primer arranque suele llevarte por pasos de cuenta, WiFi, permisos y ajustes; pero una vez queda listo, el Show 11 se integra con bastante naturalidad si ya vives en el ecosistema Alexa, y si no, es una gran excusa para empezar a hacerlo.
Un detalle interesante es que, por planteamiento, no pretende ser “mesilla”. Es un Show para cocina y salón: ocupa y se entiende como centro visual del hogar inteligente. El propio enfoque de accesibilidad y paneles grandes va en esa dirección.

Pantalla: Full HD y tamaño “de verdad”
El Amazon Echo Show 11 monta una pantalla táctil Full HD de 10,95 pulgadas con resolución 1920 x 1200 píxeles, una cifra que por fin sitúa a este tipo de dispositivos en un terreno cómodo para el uso diario. No es solo una cuestión de tamaño, sino de densidad y legibilidad: textos, widgets, recetas, controles del hogar y tarjetas de Alexa se muestran con una claridad muy superior a la de modelos más pequeños.
Amazon ha trabajado especialmente el diseño del panel. La pantalla es notablemente más delgada y utiliza tecnología táctil integrada (in-cell) junto a un diseño de cristal líquido negativo que reduce capas de laminación y maximiza el área visible. En la práctica, esto se traduce en una imagen más limpia, con menos reflejos internos y una sensación de “pantalla flotante” mucho más conseguida. Es un panel pensado para estar encendido muchas horas sin que sea molesto.

El brillo y el contraste están bien ajustados para interiores, que es donde este dispositivo tiene sentido. Se ve correctamente tanto en estancias bien iluminadas como en ambientes más oscuros, y la detección de luz ambiental permite adaptar la visualización de forma automática. No es una pantalla pensada para cine ni para sustituir a una tablet, pero sí para ofrecer información clara y constante sin esfuerzo visual.
Además, la experiencia visual va más allá del panel en sí. Gracias a Omnisense y Visual ID, el Echo Show 11 detecta cuándo te acercas y adapta el contenido que muestra en pantalla: información personal, recordatorios, widgets relevantes o controles rápidos del hogar. Es un uso de la pantalla más contextual y menos estático, que refuerza la idea de que no estamos ante una simple “pantalla con Alexa”, nos encontramos ante un dispositivo que intenta anticiparse a lo que necesitas ver en cada momento.
Sonido, un salto clave
Amazon insiste en que hay una arquitectura de audio completamente nueva, con altavoces estéreo frontales y un woofer personalizado. En especificaciones se concreta como 1 woofer de 2,8” + 2 altavoces de rango completo, con proyección hacia el frente y soporte de audio espacial.
La clave aquí no es que sustituya a un sistema dedicado, que no lo hace, sino que en un Show grande el audio deja de ser “algo que cumple” para convertirse en un motivo real para usarlo como altavoz principal en una estancia.
En música, el Echo Show 11 se defiende con dignidad. No ofrece graves profundos ni una escena sonora especialmente amplia, pero sí un sonido equilibrado y limpio, que se mantiene estable incluso a volúmenes medios-altos. Para música ambiental, radio o acompañar tareas del día a día cumple sin problemas, y da un paso claro adelante frente a generaciones anteriores, donde el sonido era claramente secundario.

Una clave de este equipo es la adaptación al entorno. El Echo Show 11 ajusta automáticamente la salida de audio según la acústica de la habitación, algo que ayuda a mantener la claridad tanto si lo colocamos cerca de una pared como en espacios más abiertos.
A esto se suma el conjunto de 5 micrófonos, que junto con el nuevo chip AZ3 Pro promete mejorar la detección de la palabra de activación y el comportamiento cuando hay ruido en casa.
Cámara pensada para videollamadas
El Amazon Echo Show 11 integra una cámara frontal de 13 megapíxeles, pensada exclusivamente para videollamadas. No busca sustituir a la cámara de un portátil ni ofrecer funciones fotográficas avanzadas, pero sí conseguir una imagen clara y estable en el uso cotidiano dentro de casa. En condiciones de buena luz, la calidad es correcta, con colores naturales y un nivel de detalle suficiente para este tipo de dispositivo.
Uno de sus puntos fuertes es el encuadre automático, que ajusta la imagen para mantener al usuario centrado incluso cuando se mueve por la estancia, algo especialmente útil en cocina o salón. Además, cuenta con zoom digital de hasta 3x, pensado para mejorar el encuadre cuando nos alejamos de la pantalla, más que para ganar detalle puro.
El apartado de privacidad está bien resuelto. El Echo Show 11 mantiene un deslizador físico para cubrir la cámara, además de controles directos para desactivar micrófonos y cámara desde la parte superior del dispositivo. Todo encaja con la filosofía del producto: una cámara siempre disponible, pero bajo el control del usuario en todo momento.

Sistema y experiencia
El Amazon Echo Show 11 funciona sobre Vega OS, el sistema operativo propio de Amazon para pantallas inteligentes. No es Android ni Fire OS, y eso marca claramente la experiencia. A cambio de una mayor estabilidad y un control absoluto por parte de Amazon, el usuario acepta un entorno mucho más cerrado, donde todo gira alrededor de Alexa y los servicios que la compañía decide integrar. Es un sistema fluido, estable y muy orientado al uso táctil y por voz, pero con límites evidentes si se compara con una tableta tradicional.
En el uso diario, el sistema responde con rapidez. Las transiciones son suaves, los paneles cargan sin retrasos y la interacción por voz es más ágil que en generaciones anteriores. Parte de esta mejora se debe al nuevo chip AZ3 Pro, diseñado específicamente para acelerar tareas de inteligencia artificial y procesamiento local. Esto se nota especialmente en la detección de la palabra de activación y en una menor dependencia de la nube para acciones básicas.

En conectividad, el Echo Show 11 está bien cubierto para su propósito como centro del hogar digital. Incorpora Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.3 con BLE y, lo más importante, un hub doméstico integrado compatible con Zigbee, Matter sobre Wi-Fi y Matter sobre Thread. Esto permite conectar y controlar una gran variedad de dispositivos inteligentes sin necesidad de hubs externos, simplificando mucho la domótica doméstica desde un único punto visual.
La experiencia con Alexa sigue siendo el eje central del dispositivo. El asistente funciona de forma fiable para consultas, control del hogar, rutinas y recordatorios, y la pantalla añade un plus evidente al mostrar información contextual, cámaras, listas o temporizadores. Además, funciones como Tap to Alexa permiten interactuar sin usar la voz, algo especialmente útil por la noche o en entornos donde no queremos hablar en alto.
Aquí entra en juego Alexa+, la nueva apuesta de Amazon por una Alexa más inteligente y proactiva. Sobre el papel, la propuesta es ambiciosa: un asistente capaz de entender mejor el contexto, anticiparse a las necesidades del usuario y gestionar rutinas complejas apoyándose en sensores como ultrasonidos, luz ambiental, temperatura o presencia. El Echo Show 11 está claramente preparado para ello, tanto a nivel de hardware como de sensores.

El problema es que, a día de hoy, Alexa+ no está desplegada en España, pero sí se espera para 2026. Muchas de sus funciones más avanzadas dependen de disponibilidad regional o de suscripción, lo que hace que parte del valor diferencial del dispositivo quede en segundo plano.
El Echo Show 11 funciona muy bien con la Alexa “clásica”, pero la sensación es la de estar usando un producto con mucho potencial aún por desbloquear. Y en un dispositivo de este precio, esa promesa futura es un factor que conviene tener muy presente: 239,99 euros en España (ahora con un 18% de descuento), una cifra que lo coloca claramente en la parte alta del segmento de pantallas inteligentes.
Conclusión
El Amazon Echo Show 11 es la pantalla inteligente más completa y ambiciosa que ha lanzado Amazon hasta la fecha. La combinación de una pantalla Full HD grande y bien aprovechada, un salto claro en calidad de audio y una respuesta más rápida gracias al nuevo chip AZ3 Pro hacen que el dispositivo se sienta por fin a la altura de su planteamiento como centro visual del hogar conectado.
En el uso diario funciona especialmente bien cuando se entiende su propósito. No es una tablet ni pretende serlo, pero como punto fijo en cocina o salón aporta un valor real: control de la domótica desde la pantalla, información siempre visible, videollamadas más cómodas y una interacción con Alexa mucho más natural. Además, el enfoque en accesibilidad y control visual suma puntos y refuerza su utilidad en un entorno doméstico compartido.
Las limitaciones están claras. El sistema operativo Vega es estable y fluido, pero cerrado, y reduce la versatilidad frente a dispositivos más abiertos. A esto se suma que buena parte del atractivo de Alexa+ sigue dependiendo de disponibilidad regional y de futuras funciones, lo que hace que parte del potencial del Echo Show 11 aún esté por desbloquear.
En conjunto, es un dispositivo muy recomendable para usuarios que ya confían en Alexa y quieren dar un paso más en su hogar conectado. No es una compra impulsiva ni para todo el mundo, pero sí una de las propuestas más sólidas dentro de su categoría actual.
Nota: 8,3/10
Lo mejor: pantalla y audio, con hub domótico integrado
Lo peor: valor condicionado por Alexa+