Según avanza El País, el objetivo es levantar una nueva planta de alta tecnología en Trujillo (Cáceres, Extremadura) con un proyecto que movilizará 2.350 millones de euros.
La operación sitúa a la SETT ante su mayor desembolso desde su creación. El organismo público aportará 753 millones de euros con cargo al PERTE Chip, mientras que Diamond Foundry invertirá casi 1.600 millones adicionales hasta 2029. La magnitud económica del proyecto supera ampliamente las inversiones anteriores del vehículo dependiente de la cartera de Óscar López, centradas hasta ahora en proyectos de escala más reducida.
La compañía estadounidense, participada por Fidelity y respaldada por conocidos inversores del ecosistema tecnológico, incluido el actor Leonardo DiCaprio, ha elegido Extremadura para instalar la primera gran fábrica en Europa dedicada a producir diamante monocristalino como sustrato para semiconductores de alto rendimiento. Este material será clave en aplicaciones de inteligencia artificial, defensa, automoción avanzada y microelectrónica.
El impacto económico y social será notable. La fábrica generará más de 2.100 empleos, de los cuales al menos 500 serán directos. Actualmente, Diamond Foundry ya opera una primera planta en Trujillo, inaugurada en 2025 tras una inversión inicial de 670 millones.
Allí produce lingotes sintéticos de diamante monocristalino utilizados en óptica y corte industrial, un material química y físicamente idéntico al diamante natural, pero con un proceso mucho más sostenible. El nuevo proyecto multiplica la escala y la ambición tecnológica de esa primera fase.