La inteligencia artificial ya forma parte de la rutina laboral de los profesionales tecnológicos en España, según la tercera encuesta sobre profesionales TIC elaborada por InfoJobs, el 91% de los trabajadores del sector utiliza herramientas de IA en su actividad diaria, mientras que el 94% afirma conocer este tipo de tecnologías, cifras que superan ampliamente las registradas entre el conjunto de la población ocupada.
El estudio refleja que la adopción de la IA continúa acelerándose dentro del sector tecnológico, aunque también aumenta la preocupación por sus posibles consecuencias sobre el empleo. Actualmente, el 52% de los profesionales TIC considera que la implantación de la inteligencia artificial provocará algunos despidos, diez puntos más que hace un año.
La encuesta pone de manifiesto que la inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta de trabajo cotidiana, mientras que entre el conjunto de los trabajadores españoles el conocimiento de estas herramientas alcanza el 72% y su uso se sitúa en el 63%, en el sector TIC ambos indicadores son muy superiores, el 94% conoce herramientas de IA y el 91% ya las utiliza en su actividad profesional.
Además, ambas cifras continúan creciendo respecto a 2025, el conocimiento aumenta 8 puntos porcentuales, mientras que el uso registra un incremento aún mayor, de 13 puntos, confirmando la rápida integración de estas soluciones en el ámbito tecnológico. Según explica Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs, la inteligencia artificial ya ha transformado la forma de trabajar de los profesionales del sector y se percibe principalmente como una herramienta para mejorar la productividad y la eficiencia, aunque también obliga a reforzar la formación y la adaptación de las competencias digitales.
Pese a la elevada adopción, la percepción sobre el efecto de la IA en el mercado laboral se ha vuelto más pesimista durante el último año, el 52% de los profesionales TIC considera ahora que la implantación de la inteligencia artificial provocará algunos despidos, frente al 42% registrado en 2025. Además, uno de cada cinco trabajadores del sector (20%) cree que la tecnología podría generar un elevado número de pérdidas de empleo, ocho puntos más que hace un año.
Como consecuencia, disminuye el porcentaje de quienes consideran que el trabajo humano no será fácilmente sustituible, que pasa del 36% al 22% pero, aun así, los profesionales tecnológicos siguen siendo ligeramente menos pesimistas que el conjunto de la población ocupada respecto a un escenario de despidos masivos. Mientras que el 23% de todos los trabajadores cree que la IA destruirá un gran número de empleos, entre los profesionales TIC esa percepción se sitúa en el 20%. Sin embargo, estos últimos muestran una mayor preocupación por un impacto parcial sobre el empleo, ya que el 52%prevé algunos despidos frente al 39% del conjunto de trabajadores.
El informe también analiza qué herramientas utilizan con mayor frecuencia los profesionales tecnológicos, los chatbots y asistentes conversacionales, como ChatGPT, se consolidan como la principal puerta de entrada a la inteligencia artificial. Dos de cada tres profesionales TIC (66%) utilizan este tipo de aplicaciones, un porcentaje 14 puntos superior al registrado entre la población ocupada. Por detrás se sitúan las herramientas de traducción automática (49%) y las soluciones orientadas al desarrollo y programación (49%), estas últimas protagonizando uno de los mayores crecimientos del estudio tras pasar del 11% al 49% en apenas un año.
Esta evolución refleja que la inteligencia artificial ya no solo se emplea para tareas generales, sino que comienza a integrarse de forma habitual en procesos técnicos propios del desarrollo de software y otras disciplinas especializadas. InfoJobs considera que el crecimiento de la IA dentro del sector tecnológico confirma su capacidad para mejorar la productividad, pero también pone de relieve la necesidad de reforzar la capacitación de los profesionales y preservar el papel de la supervisión humana.
Según Mónica Pérez, la transformación que está impulsando la inteligencia artificial obliga a potenciar el valor añadido que aportan el criterio, la experiencia y la capacidad de decisión de las personas, especialmente en un contexto donde la automatización continuará ganando protagonismo en los próximos años.