Capgemini ha comunicado a su plantilla en España la puesta en marcha de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que se activará en los próximos meses.
La compañía justifica esta decisión en la necesidad de adaptarse al nuevo escenario tecnológico marcado por la irrupción de la inteligencia artificial, que redefine tanto la demanda de servicios como la organización interna de las consultoras digitales.
La empresa, que cuenta con alrededor de 11.000 empleados en España y presencia en más de una decena de ciudades, sostiene que el entorno actual exige una transformación acelerada. “La innovación tecnológica se está acelerando, generando nuevas oportunidades, pero también nuevos retos en un entorno operativo cada vez más incierto”, señalan fuentes de la compañía.
Un ajuste ligado al cambio de modelo tecnológico
Capgemini vincula este proceso a la evolución de las necesidades de sus clientes, que demandan soluciones más ágiles y adaptadas a la nueva realidad digital. En este sentido, la inteligencia artificial introduce cambios estructurales en el modelo de negocio de las consultoras, que deben reorganizar sus equipos y capacidades para mantener su competitividad.
Además, la compañía reconoce la existencia de un volumen elevado de empleados sin asignación a proyectos, una situación conocida como “bench”. Este fenómeno refleja un desajuste entre la oferta interna de talento y la demanda real de servicios, lo que presiona a las empresas a optimizar sus estructuras.
Por otra parte, el calendario del proceso ya está definido. La constitución de la mesa de negociación con la representación de los trabajadores está prevista para el próximo 23 de abril. A partir de ese momento, se abrirá el periodo de consultas en el que se negociarán las condiciones del ERE.
Tensión sindical y críticas al proceso
El anuncio ha generado una respuesta crítica por parte de los sindicatos. Organizaciones como CCOO han advertido que defenderán el empleo y han cuestionado la forma en la que la dirección ha planteado el proceso. Asimismo, desde CGT se ha denunciado el uso del “bench” como una herramienta que permite seleccionar a los trabajadores afectados de forma discrecional.
En este contexto, los representantes de los trabajadores anticipan un escenario de despidos forzosos en España, a diferencia de lo ocurrido en Francia, donde la compañía planteó parcialmente salidas voluntarias y procesos de recolocación interna.
Además, algunas voces internas recuerdan que Capgemini ha recurrido en el pasado a este tipo de ajustes. Durante la anterior crisis económica, la empresa ejecutó varios ERE en España, el último en 2015. Desde entonces, según denuncian, se habrían producido despidos selectivos para evitar alcanzar el umbral legal que obliga a formalizar expedientes colectivos.