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Si sirven para vigilar la casa o al bebé, también para enfermos...

Por Javier López Tazón
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javierlopezgmailcom/11/11/17

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La compañía china Dahua ha donado un centenar de cámaras de vigilancia IMOU al hospital Universitario del Henares para ayudar en la lucha contra el coronavirus, pero ¿cómo funciona la IMOU A1?

Daniel Muñoz, director comercial de Dahua, estaba viendo la tele a principios de mayo cuando se quedó atrapado en un reportaje. Una paciente de coronavirus aislada estaba gritando. En el control de enfermería no sabían qué sucedía, así que alguien tenía que entrar en la habitación. Eso suponía equiparse con el EPI correspondiente. Ya habían llegado las batas, gafas, mascarillas, guantes... En el reportaje se contaba lo que costaba vestirse, el cuidado que había que tener al entrar y al salir de la habitación, la desinfección y la eliminación del material utilizado.

También se decía en el reportaje que no era sino una falsa alarma. Todo ese tiempo y material desperdiciado porque un paciente no sabía dónde estaba su móvil y se desesperaba porque era su único contacto con el mundo exterior salvo la visita médica... El móvil estaba cargándose.

¿Y si un enfermero desde el control hubiera podido consultar a través de una cámara qué sucedía? ¿O si simplemente hubiera podido preguntar a través de un sistema de audio de doble dirección qué le pasaba al paciente?

Así que Daniel Muñoz se puso en contacto con el Hospital Universitario del Henares, en Coslada (Madrid). Una conversación con la directora de Enfermería, otras con el director de tecnología del hospital y, como resultado, 100 cámaras de vigilancia Imou A1 instaladas.

Imou es una subsidiaria del gigante Dahua Technology, la segunda mayor compañía en el mercado de la vídeo vigilancia. Y no es la primera vez que colabora con las autoridades sanitarias madrileñas. Un mes antes ya habían instalado su solución de monitorización de temperatura corporal en el hospital de campaña de IFEMA.

El punto débil de la privacidad

Somos una sociedad bastante esquizofrénica en lo que se refiere a la protección de nuestros datos. Estamos orgullosos de que la Unión Europea lo regule y de que hayas leyes de protección de datos fuertes. Y, sin embargo, somos capaces de aceptar sin leerlos los contratos que acompañan a cualquier aplicación que nos descarguemos para el móvil.

Así que nos preguntamos: ¿instalar una cámara de videovigilancia en casa? ¿Y que te estén mirando todo el rato? ¿Y adónde van a parar los vídeos que grabes? ¿Y dónde están los servidores?...

Sobre esas y otras preguntas por el estilo estuvimos hablando con Daniel Muñoz. Sobre todo porque Dahua lleva tiempo empeñada en quitarse un sambenito. Entre septiembre de 2016 y marzo de 2017, las cámaras de Dahua se revelaron entre los equipos más sensibles a un ataque de malware (más de un millón de equipos fueron infectados con Bahlite en 2016) y se descubrió una puerta trasera en 11 modelos que permitía acceder a la base de datos con nombres y contraseñas.

"Desde que se descubrieron las brechas en 2016 y 2017, hemos incrementado la inversión para mejorar la seguridad. Invertimos el 10% del beneficio neto de la compañía en esta partida", dice Daniel Muñoz. "Tenemos servidores alojados en todos los continentes y cumplimos con todos los certificados y todas las normas; contamos con un libro blanco de seguridad... Los servicios de almacenamiento cloud en Europa se alojan en servidores en Frankfurt e Irlanda", remata.

Instalación y manejo sencillos

Se da por supuesto que cualquier equipo que llega al mercado funciona, aunque no siempre es así o no siempre funciona como debiera. Pero, en ocasiones ponerlo en marcha o manejarlo es un infierno.

Lo digo por la experiencia acumulada probando gadgets y equipamiento electrónico. En el entorno de las cámaras de vídeo vigilancia, hace menos de un año tuve que devolver un sistema de cámara doble porque era imposible ponerlo en marcha. En el caso de la Imou A1, se trata de un sistema más sencillo. Es una única cámara, pero con funciones similares.

La conexión a la red se realiza a través de una aplicación gratuita disponible para iOS y Android: Imou Life. Mediante la cámara del móvil leemos el código de barras de la cámara y de lo único que tenemos que preocuparnos en esta fase es de tener la contraseña de la WiFi y elegir una red de 2,4 GHz, ya que no es compatible con las de cinco gigahercios.

En el proceso de instalación se nos plateará la contratación -con un periodo gratuito de prueba- de un sistema de almacenamiento en la nube. Los más recalcitrantes con la seguridad (a pesar de que los servidores estén alojados en Europa) preferirán recurrir a una tarjeta de memoria, ya que es compatible con microSD de hasta 256 Gigas, aunque el almacenamiento de las imágenes en la nube tiene sus ventajas. Por ejemplo, cuando utilizamos la cámara como un equipo de seguridad, aunque los 'malos' accedan a la cámara y, por lo tanto a la tarjeta de memoria, la grabación estará a salvo en la nube.

Podemos configurar un sistema de alertas que recibiremos en el móvil tanto cuando se detecte movimiento como sonidos extraños. El software es bastante avanzado, sobre todo si tenemos en cuenta el precio de estas cámaras (54,99 euros precio oficial, pero con oferta de 39,99 comprobado en PC Componentes). Por ejemplo, es capaz de discriminar si se trata de personas o no y nos permite establecer que nos llegue la alerta (y se ponga a grabar) sólo si se trata de personas y no, por ejemplo, de mascotas.

También permite establecer áreas protegidas y, incluso en ese precio de 40 euros (en oferta), está motorizada en los dos sentidos: horizontal y vertical. Cubre 93 grados en horizontal y 48 en vertical, pero gira hasta cubrir 360 grados y desde menos 5 a 80 grados en vertical. La monitorización le permite también hacer un seguimiento de la persona que haya entrado en su zona de detección.

La cámara tiene un sensor de dos millones de píxeles (Full HD: 1.920 x 1.080 píxeles), permite un zoom digital de 16 x y está dotada de visión nocturna hasta 10 metros.

Cuenta con micrófono y altavoz, lo que posibilita utilizarlo como comunicador de dos direcciones y también para advertir a un intruso de que está en una zona vigilada. Como sistema disuasorio, lleva una sirena incorporada que puede programarse para que se active cuando detecte a una persona moviéndose.

Una buena noticia para los amantes de la privacidad: bien manualmente o a través de la app se puede ocultar la cámara.

Valoración

                                              Imou A1
\r\nRendimiento:                           3
\r\nUsabilidad:                               3
\r\nPrecio:                                      3,5
\r\nResistencia:                             2,5
\r\nDiseño:                                    2,5
Valoración total:                      3
Valoraciones de  0 a 5


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