El mayor proceso de reestructuración laboral de Telefónica en los últimos diez años ya es una realidad. La dirección del grupo y las organizaciones sindicales han firmado este lunes los acuerdos que ponen fin a la negociación colectiva y activan la salida de 4.525 trabajadores en España, con un máximo de 5.500 salidas.
La rúbrica sella una paz social en el operador e introduce un ajuste final respecto al planteamiento que se consideraba cerrado la semana pasada, con una reducción adicional del número de afectados en las divisiones globales.
Según la información trasladada por los sindicatos tras la reunión, la afectación definitiva en las unidades globales desciende hasta las 585 personas, lo que supone 14 salidas menos de las previstas inicialmente. Este recorte se reparte entre la matriz, Telefónica, que reduce el número de salidas de 301 a 294; la filial de innovación, Telefónica Innovación Digital (TID), que pasa de 186 a 182; y Telefónica Global Solutions (TGS), que fija el cupo final en 109 frente a las 112 contempladas con anterioridad.
El ERE tendrá 3.765 salidas en las filiales centrales del grupo, 585 en las unidades globales y 175 en Movistar+
Con este último ajuste, el perímetro definitivo del expediente de regulación de empleo queda configurado con 3.765 salidas en las filiales centrales del grupo: Telefónica de España, Móviles y Soluciones, 585 en las unidades globales y 175 en Movistar+. En conjunto, el ajuste supone un 25,6% menos de plantilla afectada respecto al planteamiento inicial de la compañía, que al inicio de las conversaciones superaba las 6.000 salidas.
Desde la representación sindical se ha valorado este movimiento como un gesto final por parte de la empresa. En su comunicado, UGT señala que “la empresa ha modificado a última hora la afectación final en las GBUs”, al tiempo que agradece a la dirección “este último gesto”, confirmando que “todos los acuerdos han sido firmados”.
Con la firma de los acuerdos, se activa el calendario para que los trabajadores puedan acogerse a las prejubilaciones y bajas incentivadas. Los plazos arrancan en plenas fiestas navideñas y se estructuran de forma diferenciada según las áreas.
En el bloque principal, integrado por Telefónica de España, Móviles y Soluciones, el periodo de solicitud de voluntariedad se abrirá el 29 de diciembre y se extenderá hasta el 29 de enero. En el caso de las Unidades Globales, el plazo también comenzará el 29 de diciembre, aunque finalizará el 26 de enero. Posteriormente, la compañía comunicará la aceptación de las solicitudes, así como la posible existencia de salidas no voluntarias, entre el 12 y el 16 de febrero.
El proceso más tardío corresponde a Movistar+, que habilitará su ventana de solicitudes entre el 7 de enero y el 6 de febrero. Según el comunicado sindical, en este ámbito “no están previstos vetados”, lo que refuerza el carácter voluntario del ajuste.
Además de ejecutar el ERE, los acuerdos firmados incluyen medidas de calado en materia laboral. Dirección y sindicatos han ratificado la prórroga de los convenios colectivos hasta el 31 de diciembre de 2030. Asimismo, se extiende la jornada laboral de 36 horas semanales a aquellas filiales que todavía no la aplicaban, un aspecto que los sindicatos han situado como una de las principales contrapartidas del proceso.
Desde la empresa se subraya que estos acuerdos se enmarcan en el Plan Transform & Grow del Grupo Telefónica 2026-2030. En su comunicado oficial remitido a la CNMV, la teleco señala que el objetivo pasa por “avanzar hacia un Grupo más digital, flexible y preparado para los desafíos futuros en un contexto altamente competitivo y de profunda transformación”.
El impacto financiero del ajuste también queda detallado en la información facilitada por la compañía. El valor actual del gasto asociado a los planes de salidas se estima en una provisión total de alrededor de 2.500 millones de euros antes de impuestos. De esta cifra, aproximadamente 2.300 millones corresponden a Telefónica España y Movistar+, mientras que las Unidades Corporativas concentran unos 200 millones de euros.
La empresa calcula que los ahorros anuales promedio de gastos directos en el grupo se situarán cerca de los 600 millones de euros a partir de 2028.
En paralelo, la empresa que lidera Marc Murtra calcula que los ahorros anuales promedio de gastos directos en el grupo se situarán cerca de los 600 millones de euros a partir de 2028. El desglose apunta a unos 500 millones de euros en Telefónica España y Movistar+, junto a unos 60 millones en las Unidades Corporativas. En este sentido, el operador destaca que el impacto en la generación de caja será positivo desde 2026, dado que las salidas se prevén ya desde el primer trimestre de ese ejercicio.
Telefónica cierra así un capítulo clave de su hoja de ruta estratégica, con un proceso que prioriza la voluntariedad y reduce la conflictividad laboral. Todo ello se produce, además, bajo la atenta mirada del sector público, después de que el Estado, a través de la SEPI, haya dado su visto bueno implícito a una reestructuración orientada a aligerar costes y rejuvenecer la plantilla, con una tasa de reposición comprometida de entre el 10 y el 15%.