Fittipaldi. Stewart. Andretti. Mansell. Hill. Villeneuve. Hakkinen. Prost. Ocho apellidos legendarios que suenan más a mito que a realidad. Ningún mortal imaginaría ver tanta leyenda en un espacio tan pequeño… salvo los asistentes al pasado Goodwood Festival of Speed 2025.
El duque de Richmond, máximo responsable de que todo salga a pedir de boca en las inmediaciones de Chichester, movió todos los hilos necesarios y más para reunir a estas legendarias figuras para celebrar la temática festival de este Festival of Speed, que ha sido el 75º aniversario de la Fórmula 1. Los campeones tuvieron su momento de gloria en el balcón de la Goodwood House, donde se juntaron para recordar momentos en los que, como bien decía Jackie Stewart, “si cometías un error, morías”.
Además, a ellos se sumó, contra todo pronóstico, una figura inconfundible a la par que polémica como Bernie Ecclestone. Jackie Stewart, a la hora de bromear con Bernie, no se cortó un pelo: “Eras un jefe muy duro, pero has hecho la Fórmula 1 el deporte que es hoy en día, has tenido una trayectoria intachable, y por encima de todo, estás vivo, que es tal vez lo más llamativo de todo esto, considerando lo que has hecho a algunos de los pilotos que están aquí subidos!”.

A diferencia de otros Festival of Speed, esta vez no fue Jackie quien condujo. Fueron sus hijos, Paul y Mark Stewart, quienes condujeron los Tyrrell con los que Jackie se convirtió en campeón del mundo. Jackie aprovechó la ocasión para recordar al fallecido Ken Tyrrell, alegando que todo su éxito se debe a él, y que era una grandísima persona.
Cuando el presentador de la ceremonia, el expiloto Karun Chandhok, preguntó a Fittipaldi sobre quién había sido el rival más duro contra el cual se había enfrentado, él fue muy claro, y señalando a Jackie dijo: “Todo el mundo me dice que soy muy afortunado por haber podido correr contra pilotos de diferentes generaciones. Pero si me preguntas por el rival más duro, tengo claro que me quedaría con esta persona a mi izquierda." Además, aprovechó la ocasión para recalcar lo especial que es Goodwood, diciendo que cada vez que viene a Goodwood a correr y se sube al cockpit, tiene las mismas sensaciones, e incluso percibe los mismos olores en el coche que hace medio siglo. “Esto solo pasa en un lugar en la tierra, y ese lugar es Goodwood” recalcó el brasileño.

Posteriormente, se subió a hablar il leone, Nigel Mansell, quien llegó a la Goodwood House a los mandos del Williams FW11 con el cual quedó subcampeón en 1987 por detrás de su compañero, un tal Nelson Piquet. “Eran momentos donde los monoplazas que conducíamos te intentaban matar en cada esquina, dando más de 1500 CV en clasificación.” Además, refiriéndose a la batalla actual por el mundial de pilotos, afirmó que Lando tiene una oportunidad de oro, pero que Piastri no se lo pondrá nada fácil.
Stewart siguió con su habitual carácter bromista, y cogió el micrófono cuando Alain Prost se disponía a hablar, diciendo “eras muy especial, tan especial que batiste mi récord de campeonatos. Tengo una foto en casa, dándote una botella de Moët después de que me arrebataras el récord. Y hoy día la miro aun frustrado.” Stewart, además, elogió a Prost, diciendo que se trata indudablemente del mejor piloto de su generación, y que se alegra de haberse retirado antes de que, por edad, le tocara hacerle frente. Mansell aprovechó para bromear con el francés, diciendo “yo era el segundo piloto, les ganaba a Alain, Andretti, Keke (Rosberg)... ¡y eso no les gustaba!”, a lo que el francés respondió: “no es mi culpa que fuera seis décimas por vuelta más rápido que tú en lluvia”.
Fotogalería de la celebración de los 75 años de Fórmula 1 en Goodwood FoS 2025 (Autor: Jorge El Busto)
Prost habló de los cinco campeones del mundo que tuvo como compañeros de equipo, recalcando que cada uno era un mundo y que eran muy diferentes: “Hay que recordar que, al final del día, no se trata solo de girar el volante, también entra mucho en juego la psicología. Y cuando no te encuentras bien, te resulta más complicado pelear contra un rival.”
Además, Prost dedicó unas palabras a la rivalidad más famosa de la historia de la Fórmula 1, con él y Ayrton Senna como protagonistas.
“Entendí mucho sobre Ayrton cuando me retiré. Desde el día que me retiré en el podio en Adelaide hasta su accidente, entendí todo del pasado. Cómo era antes de llegar a la Fórmula 1, teniéndome como meta, como objetivo, y obviamente siendo compañero de equipo, la gente no recuerda, por ejemplo, pero en 1988, tuvimos una temporada fantástica.”

“Nunca tuvimos ningún problema aquel año. Yo gané siete carreras, él ganó ocho, yo conseguí más puntos que él, pero debido a las regulaciones de la época, como él tenía una victoria más, fue el campeón. Pero no fue un problema para mí, porque al final, realmente quería que toda mi carrera fuera siendo un aspirante al campeonato. Al final, si no lo tienes, no es un problema, pero la motivación, la adrenalina, está ahí.”
“Cuando paré, entendí que era más que una rivalidad cualquiera. Era más que respeto, era más que admiración. Realmente tengo una sensación muy bonita sobre los últimos seis meses de nuestra relación porque olvidé todo lo malo que había pasado entre nosotros. En la prensa, fue un poco exagerado, pero fue difícil, y solo guardas lo positivo, y hay muchas cosas positivas, porque en la vida, cuando tienes una meta u objetivo o alguien, solo puedes estar orgulloso. Y al final, no solo nos respetábamos el uno al otro, también acabamos forjando una gran amistad.”
A la celebración de los tres cuartos de siglo de la categoría reina se sumaron varios equipos actuales, además de una infinidad de pilotos que, en algún momento, han participado en un gran premio de Fórmula 1. Participaron coches desde el Alfa Romeo P3 o el Bugatti Type 59, participantes habituales de Grandes Premios antes de que el campeonato oficial de Fórmula 1 cobrara vida, hasta monoplazas actuales como el Alpine A523 o el Mercedes-AMG W13.

Respecto a pilotos, vimos la que seguramente sea la alineación más variada jamás vista en un evento automovilístico. Emerson Fittipaldi, Nigel Mansell, Alain Prost, Felipe Massa, Mario Andretti, Damon Hill, Jacques Villeneuve, Riccardo Patrese, David Coulthard, Arturo Merzario, Marc Gené, Paul Aron, Felipe Massa, Ollie Bearman, Esteban Ocon, Karun Chandhok, Valtteri Bottas, Patrick Friesacher, Emanuele Pirro, Jonathan Palmer, Jacky Ickx, Stefan Johansson, Bruno Senna o Gabriel Bortoleto, entre otros, se subieron a diferentes monoplazas desde la época de Tyrrell y Brabham hasta el Haas VF-23.
Otras grandes figuras de la categoría reina no se quisieron perder el espectáculo. Adrian Newey, y su hijo Harrison, se subieron a los mandos de varios monoplazas, desde el Lotus-Cosworth 49B del cual Adrian hacía maquetas, hasta el Leyton House CG901, creación del ingeniero británico. Hasta el mismísimo James Vowles se animó a subir la colina a los mandos del FW14B con el que Nigel Mansell se coronó como campeón. Tendrá que pasar tiempo hasta que volvamos a ver una celebración de semejante magnitud.